Chapter 26: The Void in your Eyes

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⚠️ ¡Advertencia! ⚠️

Aquella mañana, Baltimore amaneció con el cielo grisáceo y pesado, cargado de nubes de tormenta las cuales se arremolinaban como algodones sucios.

La lluvia fina, casi como una niebla, cubría los edificios de concreto con un brillo frío y mortecino. En las calles, los paraguas negros se abrían como alas de cuervos apresurados, y el aire olía a tierra mojada.

Era una mañana que no prometía redención, solo el eco húmedo de pasos apresurados y susurros entre dientes, porque a pesar de tan sombrío clima, las personas continuaban con sus vidas, aunque no todas.

El sonido de carros policiales y ambulancias se dirigían a toda prisa a una nueva escena de crimen, y todos dirían que ya estaban acostumbrados al ambiente que esas escenas provocaban, pero cada escena era más macabra que la otra.

En el BSHCI, la luz artificial y cruel inundaba todos los rincones.

Un Alfa caminaba por el pasillo estéril, su traje de lana negra ajustado a la perfección a su cuerpo, la corbata de seda granate, colgando de su cuello como un hilo de sangre, su camisa era impecable como siempre.

Al acercarse a la puerta blindada de la sala de observación, se detuvo. Cerró los ojos y respiró hondo, tratando de reconocer un solo aroma, hasta que lo sintió.

Su esencia única, un aroma que se enredaba a su propio instinto de Alfa, como una enredadera venenosa y exquisita.

Abrió los ojos y sonrió.

La puerta se abrió con un chasquido metálico.

Dentro, aquella jaula se encontraba frente a él, donde un ser divino lo esperaba, como si se tratase de un juicio, allí, en el centro de ese lugar estaba Will Graham. Sentado, inmóvil, con la mirada fija en él, como si pudiera comprender con solo verlo el por qué estaba ahí.

-"Hola, Will" - dijo Hannibal, su voz fue como un susurro sedoso que cortó el silencio como un filo.

Will alzó la vista lentamente.

Sus ojos azules, nublados por semanas de encierro y sueños complicados, se encontraron con los de Hannibal. No hubo sorpresa. No hubo miedo tampoco. Solo reconocimiento, profundo e irreversible.

Will se levantó y caminó hacia la barrera de metal que los dividía, cada paso fue calculado, deliberado. Se detuvo a solo a dos pulgadas de las barreras, tan cerca que se sentía como si ambos pudiesen sentir sus respiraciones, creando nubes efímeras que se tocaban y se desvanecían en el aire.

-"Doctor Lecter..." - murmuró Will, su voz áspera por el desuso, pero cargada de una intensidad que hizo que el Alfa contuviera el aire -"ha venido" - dijo simplemente.

-"Siempre vendré..." - respondió Hannibal, sin romper el contacto visual -"incluso si me condenas".

Will se acercó sin más a los barrotes y apoyó su frente contra estos.

-"¿Por qué?" - preguntó curiosamente.

-"Eres un Omega muy curioso, ¿no lo crees?" - dijo con una sonrisa. Era la primera vez que se dirigía a Will de ese modo, y le gustó.

Afuera, la lluvia comenzó a caer con fuerza.

Dentro, dos depredadores por naturaleza respiraban al unísono, separados solo por unas barras de metal... y por la verdad que aún ninguno de los dos se atrevía a revelar.

(******)

-"A-Alana..." - susurró la Omega con un suspiro leve, alzó sus manos hacia la luz del sol que entraba por las hendiduras de una ventana, su cuerpo estaba débil.

Moon River [Hannigram]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora