Capitulo III: Culpas del mas allá.

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Las lágrimas escurrían por mis rostro, no parecían querer acabar, se que no debería lamentarme, debería sonreír y pensar que ella estaba en un lugar mejor, pero me costaba tanto trabajo no derramar lágrimas por ella, era una sensación horrible, podría jurar que en mi subconsciente creia que ella seguía aquí, que sólo era una broma. El cansancio se estaba hacuendo presente en mi, tanto que no note cuando mis ojos se cerraron.

- No debes culparte por nada, tu no sabías lo que ocurriría, tu no predices el futuro, puedo jurarte que ella no querría que tu estuvieras así, ella querria que tu sonrieras, lo se, yo la conocí, la consideraba mi hermana, recuerda que feliz era ella, sonreía ante todo y por todo, no dejaba que nada la derrotara y a pesar de no estar bien, siempre se la pasaba apoyando a todos, sacándoles sonrisas- dijo mi hermana soltando sin remedio sus lagrimas, se detuvo un momento y luego continuo. Así que quiero que sonrías y la dejes ir- término de decir Clara y me sonrio del lado, sabía que estaba igual de triste que yo. Ahora que lo recuerdo había tenido esta plática con mi hermana hace unas horas, antes de entrar a mi habitación.
- Tienes razón tal vez es momento de... ¿Iniciar de nuevo?, acabamos de llegar hace un par de dias, debemos empezar desde cero, Lind esta en un mejor lugar y eso es lo que importa.
- Lo vez, sonríe siempre, a pesar de ser tiempos difíciles, recuerda lo que siempre he dicho: No te quejes por no encontrar la felicidad si no sonríes en las buenas y en las malas.
- Lo recordare, tenlo por seguro- Senténcie, creyendo haber dado por terminada la conversación.
- Espera- continuó Clara cuando yo estaba a punto de salir de su habitación, me jire y me encontré con ella en la misma posición de hace unos momentos, sólo que ahora tenía su vista pérdida en algun punto - ahora que lo pienso bien, tu si tienes la culpa...
- ¿Disculpa?- pregunte interrumpiéndola y quedando sorprendido por su repentino cambio de actitud.
- Escuchaste bien, tu le prometiste que la acompañarías a su casa dos días antes de que nos mudáramos.
- P-pero se nos dijo que nos mudaríamos ese mismo dia, no tuve que ver en eso.
- Tienes, te fuiste, la dejaste sola, eres un inutil, mentiroso, ¡cobarde!.
- P-pero...
- ¡Pero nada!- me interrumpió- tu causaste todo, tu tienes la culpa, ella lo tiene en cuenta, ella te culpa a ti por todo- grito levantándose de la cama, pero esta vez sus ojos estaban puestos en los míos, ella no era Clara, y mucho menos era Lindsey.
- ¿Pero como lo he causado yo?, Y-yo, yo no tengo la culpa, ella lo sabe- contradije soltando lagrimas sin poder evitarlo, cada palabra que ella decía me atravesaba el alma ¿Y si yo tenía la culpa? Mis pensamientos fueron interrumpidos por Clara.
- Mirate, soltando lágrimas, eres débil, si ese día hubieras estado tu y lo mismo hubiera sucedido no habrías hecho nada, por que eres débil y torpe, y por eso tienes la culpa, y por eso tu debes pagar- no perdió más palabras y se acercó a mi rápidamente, yo no podía moverme estaba estático, sentí sus manos rodear mi cuello y comenzar a ejercer presión sobre el, sabía lo que vendría, mi visión se nubló...
Alcé mi cuello unos centímetros, tenía la almohada debajo de mi rostro, yo estaba boca abajo, en un movimiento de miedo y frustración lancé la almohada a una esquina del cuarto, todo yo estaba húmedo, sabía que las causantes de mi humedad habían sido lágrimas y en parte el sudor el cual fue causado por el pánico que causó mi... ¿Pesadilla?, en ese instante analize cada detalle de lo que acababa de suceder en mi mente y comenze a llorar y gemir, no podía detenerme, ni siquiera sentí cuando comenze a llorar, muy probablemente reaccione así a causa de todo, intentaba frenar mis lloriqueos, pero era inutil, nada de mi cuerpo me obedecía, sólo pensaba en todo, estaba asustado, estaba aterrado, no podía creer nada. No paso mucho tiempo para que Clara entratra corriendo a mi habitación, no tuvo la paciencia de tocar, golpeo la puerta como si de costal de boxeo se tratase, no pude evitar una sonrisa ante tal escena, Clara me vio unos segundos y sin más preámbulos se apresuró a abrazarme, no recuerdo que paso después excepto que me quede de nuevo dormido junto a mi hermana, los dos acostados en mi cama, yo apoyado en su pecho mientras mis respiraciones se volvían a regularizar.
Volví a abrir los ojos, estaba sólo en mi habitacion, la almohada seguía en una esquina de la habitación y yo continuaba húmedo como hace unas horas. Diriji mi mirada hacia mi pequeño mueble que tenia al lado, el pequeño reloj despertador marcaba que eran las 09:00 a.m. y la escuela iniciaba a las 07:20 a.m., abri los ojos como platos pensando que se me había hecho tarde pero me calme al ver una nota enfrente del reloj: " Eb, Clara me contó lo de anoche, así que tal vez debas descansar por hoy en casa, no te preocupes por la escuela ya mande a Jhon para que hable con tus profesores y te traiga los deberes. Atte: mamá. "
Entonces el asistente personal de mamá ira a la escuela a avisar el porque no he asistido, yo me quedare en casa, Vale, lo comprendo.
Me recoste de nuevo en mi cama, mi mente comenzó a divagar en recuerdos con Lind, eran aventuras graciosas, divertidas y entretenidas, ella siempre buscaba aventuras, hacer maldades y divertirse como si fuera el último día de su vida, tenía tantos sueños y aspiraciones, sonreía siempre, decía que quería tener historias que contarle a sus nietos, no tendría nietos, las lágrimas salían sin permiso, pero esta vez, a comparación de las otras, tenía una sonrisa en el rostro, y en mis vagos recuerdos Lind también tenía una, esa preciosa sonrisa que la caracterizaba, esa sonrisa contagiosa y linda a la vez, siempre pensando positivamente, siempre apoyando a todos, todo tenía solución, todo podía remediarse, si querías podías ver el mundo de colores, ahora que lo pienso, Lind no era humana ella era un ángel, y ese ángel por fin volvió a donde pertenece...
Mi rostro sonrio de nuevo, esta vez Lindsey sonrio aún más, nos vimos a los ojos, ella estaba conmigo y yo estaba con ella, hablando sin palabras...

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Holis este cap. Me costo mucho escribirlo, llore como Magdalena, es larga historia, esperó y les este agradando esta novela, este es en honor a alguien que quiero y extraño mucho, subiré otro capítulo antes de acabar la semana, reproduzcan la canción que he puesto en este capítulo es All of The stars de Ed Sheeran, ven la letra en español y así entenderán el porque esa cancion, esperó les agrade.
Corazones heteromosexuales

Cuando la vida te lleva la contaria.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora