¿Para siempre?

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Desde que tengo memoria siempre he sentido algo especial por las niñas, recuerdo en la primaria mi primer beso con una niña. Se llamaba Lía; estábamos jugando y me quedé observándola fijamente, miré sus labios y sin pensarlo me acerqué y le planté un pequeño beso  en los labios.
Ella se quitó de inmediato y me dijo:
"Estás loca, las niñas solo pueden besar a los niños".

Fue entonces que supuse que jamás tendría la típica historia de amor de los cuentos que mi mamá solía leernos a Ailyn y a mí. Nunca me casaría, no tendría hijos, no tendría lo que "Todas las niñas de mi edad esperan tener cuando sea grandes".

Para mí buena suerte tuve más de lo que pensé a los 9 años, después de besar a lia.

Después de que Keylin le dijera a Victoria "ya te puedes casar" la idea se plantó en mi sin permiso.

Terminamos de comer, keylin y Wilmer subieron para atender a la pequeña Kathe.

Victoria y yo terminamos de recoger la cocina, y nos sentamos en el sillón para platicar que iba a pasar ahora que ya no trabaja en la universidad.

Keyla: ¿Qué piensas?
Victoria: Tengo una tristeza profunda, odio que todo esto haya pasado, no quiero ir a la universidad si tú no estarás ahí.
Keyla: También extrañaré verte durante mis clases, pero no voy a dejar que abandones la carrera.
Victoria: lo sé, debo prepararme porque sin duda un día quiero llegar a ser tan exitosa como tú amor.
Keyla: Y yo haré que suceda.
Victoria: Trabajaré los fines de semana, para sustentar todos mis gastos.
Keyla: No es necesario y lo sabes. Ya habías aceptado vivir conmigo, ¿ya no quieres?
Victoria: Si quiero, pero tengo miedo Key, con todo lo que ha pasado me he sentido frágil, no quiero ser un problema en tu vida.
Keyla: No digas tonterías, jamás serás un problema, al contrario no sabes lo feliz que me haría despertar a tu lado el resto de mi vida.
Victoria: Lo sé, también a mi me haría feliz.

Me acerqué a ella, acaricie su cara, puse su cabello detrás de su oreja, me acerqué a sus labios sin besarla y sentí como su cuerpo se erizo por completo, comencé a besarla lento, dulce, pase de su boca a su cuello mientras mis manos acariciaban sus brazos y espalda; sentí como su respiración comenzó a agitarse, su corazón a latir más rápido, bajé una mano a su abdomen, despacio desabroché su pantalón y fui bajando lentamente hasta llegar a donde ya se encontraba húmedo por la excitación.

Victoria: amor, hazlo. -dijo entre gemidos pequeños y con un poco de falta de aliento-
Keyla: ¿subimos? -dije en su odio mientras con mi lengua jugaba en su cuello-
Victoria: hazlo aquí. -suplicó-
Keyla: bien.

Sin pensarlo dos veces la guíe a la alfombra frente al sillón, me deshice de su pantalón, y de su blusa, bese cada parte de su cuerpo hasta llegar a su entre pierna comencé dejando besos mientras Victoria tomaba mi cabello haciéndome pegar más a ella, al mismo tiempo que realizaba movimientos uniformes con su cadera haciendo más fácil que sintiera placer, subí hasta su pecho dejando un rastro con mi lengua, llegué a sus labios la bese, la levante y le pedí que se pusiera boca abajo, ella sin pensarlo acepto, me deshice de toda su ropa interior de encaje, me quité la ropa; pegué mi cuerpo al de ella, introduje 2 de mis dedos en ella, mientras que la otra mano jugaba con sus pechos, Victoria no paraba de jadear, y yo con ella, sin más con un pequeño gemido que inundó la casa entera, Victoria terminó en mis dedos y yo con ella. Nos recostamos para recuperar el aliento, sin decir nada Victoria solo se acercó a mí recargando su cabeza en mi pecho y mientras me acariciaba dijo

Victoria: "Quiero estar contigo siempre Keyla"

Solo sonreí y comencé a besarla, cuando estaba así con Victoria todo se me olvidaba, solo existíamos ella y yo. Solo que en esta casa no solo estábamos Victoria y yo. Estábamos abrazadas totalmente desnudas en la mitad de la sala cuando la casa se inundó de un grito

Keylin: ¡MIERDA MIERDA MIERDA! Mamá que pedo? -dijo subiendo las escaleras-

Victoria y yo nos levantamos como pudimos y comenzamos a vestirnos.
Victoria: Amor muero de pena, tu hija nos vio totalmente desnudas. -dijo preocupada-
Keyla: Mierda -dije angustiada-

No es que Keylin no sepa que Victoria y yo tenemos sexo, pero el que me haya visto totalmente desnuda me avergüenza.
Terminé de vestirme y subí a su cuarto, toqué y me abrió la puerta. Wilmer ya estaba dormido con la bebé, así que susurré:

Keyla: Amor de verdad perdón. Olvidé que estaban aquí.
Keylin: Entiendo que necesitas tu privacidad, y prometo que nos iremos.
Keyla: No quiero que te vayas, no quiero que se vayan.
Keylin: Y yo quiero que seas feliz, que tengas tu privacidad, que puedas coger donde quieras -dijo riendo-
Ambas reímos, yo aún avergonzada.
Tranquila mami, no pasa nada, no es como que yo no lo haga, -dijo soltando una carcajada-
Keyla: iughh Keylin- dije riendo-
Keylin: iugh? Por poco y te veo en pleno acto mamá- dijo riendo aún más-
Keyla: basta, perdón amor, ya descansa te amo. -dije dejándole un beso en el cachete-
Keylin: También te amo, date un baño porque apestas a sexo. -dijo riendo y cerrando la puerta de su cuarto-

Baje y Victoria se había quedado dormida en el sillón, así que fui por una cobija, me acosté a su lado, la abracé hasta quedarme dormida con ella.

Sin querer me enamore 2Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora