Narra Vitoria
C: ¿que carajo pasa contigo Victoria?
V: a ver mamá, bájale, porque no eres nadie para venir a decirme o reprocharme. Es mi vida.
C: Le estabas chupando la vagina a tu pinche maestra, dime como no quieres que me entrometa?
V: Pues no mamá, es mi vida, y ando con ella, es mi novia, y no es lo único que hacemos eh.
C: y todavía tienes el descaro de decírmelo? Te vas a arrepentir Victoria, y esa vieja lo va a lamentar.
V: Con ella no te metes mamá, a mi hazme lo que quieras, me vale, pero a ella no me la tocas, y sabes que? TE LARGAS!
C: Te largas tú, esta casa es de mis papás.
V: Siii, y mis abuelos la dejaron a mi nombre, así que me vale que sean tus papás, te largas.
Mi mamá tomó las llaves y su bolsa y se salió fúrica. Tenía tanto miedo que la no sentía las piernas. En seguida salí y fui con un cerrajero a cambiar la chapa, que ni crea que va a volver a poner un pie aquí.
No supe en qué momento me quedé dormida, cuando desperté ya era de día, me levante e hice mi rutina de todos los días antes de ir a la escuela.
Cuando llegue a la escuela, me encontré con mi madre, saliendo de la dirección académica.
Sentí tanto miedo, que sin consentimiento mis ojos empezaron a derramar lágrimas, me imaginé lo peor, a mi mente llegaron miles de escenarios donde en ninguno había un final feliz. Corrí para ver si Keyla estaba ahí, pero gracias a dios key no estaba y eso hizo que pudiera respirar un segundo.
Me acerqué a mi madre ...
V: ¿qué haces aquí Carmen?
C: Y tú qué crees? Si tú no te tientas el corazón por tú madre, yo no lo haré por ti. Dormí en un hotel Victoria, soy tu madre. -dijo, llamando la atención de maestros y alumnos-
Sin pensarlo salió de mi boca
V: Joder mamá, eres una perra.
C: Como sea Victoria, vas a lamentar todo, y cuando te des cuenta estarás rogándo para que te perdone.
Sin más mi madre se fue, Emily mi maestra de artes y teatro se acercó a mi y me dio un abrazo reconfortante, le agradecí, y en seguida la directora salió en busca de mi.
Directora: Victoria, a mi oficina por favor.
Obedecí, no tenía de otra, fui directo a su oficina, intentando no llorar, como pude le mandé mensaje a Keyla, le dije que la amaba, y que debíamos ser fuertes.
V: dígame con qué chisme vino mi mamá.
D: no es ningún chisme Victoria, desafortunadamente este "rumor" este chisme no solo viene de tu madre, viene de alumnos y otros profesores desde hace ya un tiempo. Tu mamá solo vino porque está preocupada por ti, así que quiero que respondas unas preguntas.
No sabía que decir, solo moví la cabeza, aceptando responder.
D: ¿La profesora Keyla te obligo a hacer algo que no quisieras?
V: ¿que? Así que el supuesto chisme es que la maestra Keyla abusa de mi? -dije improvisando y ganando tiempo para pensar que hacer-
D: Mira Victoria, tu mamá te encontró en condiciones poco apropiadas con tu maestra, por favor di la verdad para poder ayudarte.
Me quede en silencio, no iba a decir ni una sola palabra.
D: Bueno, en vista de que no vas a hablar, voy a tener que acudir a la acusada.
Sin más, saco su celular y comenzó a marcar. Supuse desde un principio que se trataría de Keyla, y en un segundo su voz inundó toda la oficina, y no se si me sentí aliviada o más aterrada.
Llamada.
K: Buenos días maestra
D: Hola Keyla, necesito que te presentes ya mismo a mi oficina.
K: si maestra, de hecho voy manejando hacia la universidad, ¿pasa algo?
D: Claro qué pasa, y usted sabe muy bien que es lo que sucede.
K: En 5 minutos estoy ahí.
Mi corazón estaba latiendo más rápido de lo normal, no sabía que hacer, que decir, cómo actuar, mi cuerpo era miedo 100%.
D: Te voy a dar una ultima oportunidad Victoria, ¿que es lo que en realidad pasó? Si no hablas no voy a poder ayudarte.
V: No necesito su ayuda.
Después de unos minutos de silencio incómodo, Keyla entro, y sentí que me esta asfixiando, cuando me vio ahí sentada, su cara era terror, confusión, enojo, miedo, y vulnerabilidad, y todo eso también lo sentía yo.
D: Bueno maestra Keyla, ya que estás aquí podemos acabar con esto de una vez por todas.
K: Yo...
V: No es culpa de ella, llevo acosándola desde el inicio del curso, ella fue a mi casa a rogarme que la deje en paz, y yo la forcé y mi mamá nos encontró.
Cuando termine de decirlo sentí que iba a desmallarme, pero ya lo había dicho, seguro me expulsarían.
K: Es mentira.
D: Entonces dime Keyla, que fue lo que hiciste?
Mi cuerpo iba a colapsar, mire a Keyla y supe que estaría dispuesta a perder todo por mi, comencé a llorar y sin pensarlo comencé a gritar
V: Keyla basta, cállate
K: No Victoria estoy harta de chismes, y de gente entrometida.
V: por favor mi amor, le implore con lágrimas saliendo con tanta intensidad...
k: Es lo mejor, tranquila, estaremos bien.
Keyla con lágrimas en los ojos, arriesgando todo, lo soltó.
K: Victoria es mi pareja, llevamos saliendo ya bastante tiempo, escondiéndonos de todos, viviendo en un infierno por terceras personas, y no lo merecemos.
D: Pero que me estás contando, es tu alumna, como dejaste que pasara todo esto.
K: Solo pasó, y no espero que lo entiendas, ni lo comprendas, ni me apoyes. Acepto las consecuencias de mis actos, aún que amar no es un crimen, y no estoy cometiendo ningún delito.
D: sabes perfectamente que está prohibido relacionarse con los alumnos de esta manera, estar faltando a la moral de tu profesión.
K: lo sé, y me gustaría decir que lo siento, pero no lo siento, al contrario, amo a esta mujer, y no voy a perderla por nada en el mundo.
Keyla no terminaba de decir su argumento, cuando me aventé a sus brazos y la abracé.
D: Ay por dios! Te va a salir caro Keyla, y lo lamento mucho, pero estás despedida, y de esto se va a enterar la secretaría de educación, después de esto, no creo que puedas seguir ejerciendo como profesora, lo siento mucho.
K: No se preocupe, y no lo siente de verdad, al contrario, se que lo disfruta. Y si eso es todo, me retiro.
Keyla me tomó de la mano, y ambas salimos de la oficina de la directora, fuera había cientos de personas, que por supuesto escucharon todo, todos nos miraban, pero Keyla en ningún momento agachó la cabeza, siguió sin soltarme hasta el estacionamiento, importándole una mierda que todos estaban hablando de nosotras. Cuando llegamos al estacionamiento la abracé, la abracé tan fuerte que sentí paz y tranquilidad, después de todo, aquí estaba mi calma...
