NARRA KEYLA.
No podÃa sacarla de mi cabeza ni un solo segundo, era tan hermosa, y se habÃa adueñado hasta de mis pensamientos, ojalá no fuera mi alumna, ojalá pudiera presumirla como quiero hacerlo.
Mi señorita victoria, fue tan puntual que a las 7:59 estaba afuera de mi casa tocando.
Salà subà al coche y me dio un beso en los labios.
V: pero por dios, te ves extremadamente hermosa.
K: que no te has visto tú?
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Victoria â˜ï¸
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Keylaâ˜ï¸
V: Tu te ves más hermosa.
Iba a contestarle pero me callo con uno de sus besos, esos que hacen que me pierda completamente.
K: Entonces a donde vamos a ir?
V: Es un lugar que me gusta mucho, y dudo que alguien de ahà nos conozca.
K: está bien, vamos.
Durante el camino fuimos escuchando música, y ella cantaba, y yo estaba más que fascinada, tenÃa una voz increÃble.
Cuando llegamos al establecimiento, noté que era uno de mis restaurantes favoritos, vine aquà una vez con Grecia, pero no quiero pensar en eso.
Entramos y nos asignaron mesa, nos sentamos, ordenamos, y mientras esperábamos...
Victoria me tomo de la mano, y solo acariciaba mi brazo y me miraba, observo muy detenidamente mi brazo y pregunto
V: ¿que es esta marca?
K: Un recordatorio
V: ¿de que?
K: de todo lo que sufrà cuando tenÃa unos 15- 17 años aproximadamente
V: te cortabas?
K: Digamos que durante mucho tiempo luche contra mi misma.
V: Todos tenemos nuestras propias guerras, me alegra saber que tu si ganaste esta.
K: Si, a mi también, no se que habrÃa pasado conmigo.
Victoria estaba por decirme algo cuando la mesera interrumpió, nos miró, y juro que la conozco de algún lugar, pero sinceramente no tengo idea de donde.
K: ahora tú dime mi niña, ¿ganaste tu guerra?
V: Algo asÃ, digamos que tú me salvaste.
K: Yo?
V: si, estoy segura que lo habrÃa logrado por qué era mi propósito de entrar a la universidad y comenzar de 0, pero tú apareciste, y todo cobro sentido, mis ganas de salir, eran cada dÃa más grandes, y ahora puedo decir que me enamore de la persona indicada.
K: Te quiero
V: y yo a ti más.
Comenzamos a cenar, hablando de cosas triviales, como nuestro color favorito, y esas cosas que son indispensables para conocer un poco a una persona, amo pasar el tiempo con ella, más que nada en el mundo, es como si me hubieran regresado a la vida, me siento entera cuando la veo sonreÃr, cuando me besa, me abraza o me obliga a cantarle, amo cada cosa que hace conmigo.
V: Te quieres tomar una foto conmigo?
K: No
V: por qué no?
K: bueno esta bien, pero solo si me das un beso.
V: en frente de toda esta gente? -Dijo en forma juguetona-
K: te da miedo.
V: ja ¿miedo?
Se paró de su silla llamando un poco la atención de un par de hombres que estaban sentados cerca de nosotros y no dejaban de vernos, se acercó a mi, se sentó en mis piernas volteo a ver a los hombres que solo le sonreÃan, ella les regresó una sonrisa juguetona, paso su mano por mi cuello y me besó, fue el beso más intenso que me habÃa dado, lo hacia lucir tan sexy, que lo único que querÃa era llevarla a mi cama, y que sus labios no se separaran nunca de los mÃos.
Cuando se separó de mi y se volvió a su lugar, los hombres ya ni siquiera voltearon a vernos, lamentó decepcionarlos, note que muchas personas nos veÃan y una señora como de unos 70 años, nos miraba con cara de espantada, lo cual nos hizo soltar una carcajada a ambas, me encantaba poder presumir nuestro amor, poder sentirme libre por primera vez desde que estamos juntas.
Después de cenar, salimos al jardÃn del restaurante, tome su mano, entrelace nuestros dedos y le dimos vueltas y vueltas, ella tomó unas fotos de nuestras manos, y de nosotras y me encanto una en donde está besándome, todo era perfecto.
Nos detuvimos un momento.
V: Quiero pasar el resto de mi vida contigo.
K: estás segura?
V: completamente
Me tomo de la cintura, y sin importarle nada con su otra mano, me sostenÃa el cuello y me beso. Nos separó la horrible voz de una viejita.
Viejita: NO SEAN EXHIBICIONISTAS MUJERES COCHINAS!!
Victoria volteó a verla y le mostró su más falsa sonrisa, volteó hacia mi me beso y tomo con su mano mi trasero, me sorprendió tanto que entre risa y beso, termine mordiéndola.
V: auchhhh, está clase de amor ya no me gusta.
K: lo siento, lo siento, pero fue sin querer, por que si lo hago queriendo te rompo el labio.
V: a si?
K: mjuuu
V: y si vamos a tu casa y me muestras el tatuaje de tu espalda que tanto me gusta?
K: lo puedes ver aquÃ.
V: ash, Keyla le quitas el encanto a todo.
Salimos de ahÃ, y fuimos a mi casa, entramos en silencio pues seguro Keylin estaba dormida, nos quitamos los zapatos y los dejamos en la entrada. La comencé a besar, y le quite su chamarra y ella la mÃa y las aventamos al sofá, me separé de ella la tome de la mano y la jale hacia mi cuarto, subimos las escaleras lo más silenciosas que pudimos entramos a mi cuarto y cerré la puerta la tome de la cintura y la dirigà a mi cama, poco a poco me deshice de toda su ropa estaba tan excitada que pedÃa que entrara ya mientras mis dedos la hacÃan gemir y gemir, mis labios se deslizaban en su cuello, y sin querer le dejé unas cuantas marcas, poco a poco fui bajando hasta que mi lengua jugaba con su punto débil ella gemÃa y escucharla gemir mi nombre me excitaba al 100.
V: Key key, me vengo me vengo.
K: Hazlo.
Termino en mi boca, todo en ella era exquisito, subà a su cuello le dejé un beso me acosté a su lado y mi manos ahora se dedicaban a acariciarla.
V: ¿por qué eres tan perfecta?
K: tú me ves perfecta, pero no lo soy
V: te puedo pedir algo?
K: si dime.
V: no vayas a pensar que estoy loca o algo asÃ, pero quiero una foto tuya.
K: una foto mÃa?
V: si mira, te quitas todo, y te pones de espaldas si?
K: estás loca.
V: por favor
K: la quieres para masturbarte?
V: Cállate Keyla! -Dijo jugando-
K: está bien, solo si me prometes que nadie las verá.
V: crees que se la enseñarÃa a alguien? Eres MÃa y solo yo te puedo ver asÃ.
K: está bien.
Esta chica esta loca, pero aún asà la obedecÃ, me quite todo y me acomode para que me tomara las fotos.
Tomo varias, y solo me daba las gracias.
K: pero enserio para que las quieres?
V: Por que asà no te extrañare tanto cuando no estes conmigo.
K: Si estás loca.
La bese y la bese hasta el cansancio, hasta quedarnos dormidas.
Todo habÃa sido perfecto, medio estaba despertando cuando abrà los ojos, vi muy claro, estaba apunto de tomar mi celular para ver la hora cuando Keylin abre la puerta.
Keylin: OH POR DIOSSSSS!
Keyla: CIERRA!!!!
El grito de Keylin despertó de golpe a victoria.
Keyla: Lo siento princesa, Keylin entro sin avisar.
V: mierda tu hija nos vi asÃ?
K: mierda son las 6:50 ni de broma llego a la primera hora.
Me levante como pude, estaba preparando mis cosas para meterme a bañar.
V: Key?
K: dime?
V: puedo bañarme contigo?
K: Hablas enserio?
V: si?
K: claro que si.
Tomamos el baño más largo y perfecto del mundo, tenerla asà era tan increÃble.
Cuando bajamos Keylin no estaba, desayunamos con toda la calma del mundo, subà al cuarto por las sabanas para meterlas lavar.
Victoria me grito
V: Key sueña tú teléfono? quieres que lo suba?
K: contesta por fa si es mi mamá dile que le marco en un rato.
V: está bien.
NARRA VICTORIA.
Conteste el teléfono.
Llamada.
Victoria: -Hola?
X: Hola buenos dÃas Maestra Keyla.
V: Oh no, no soy yo, ella está un poco ocupada, ¿se le ofrece algo?
X: ¿Victoria?
V: quien habla?
X: claudia tú directora
V: ohhh maestra que gusto saludarla
X: por qué contestas el teléfono de Keyla?
V: Pues... ammm... el castigo, de estar con ella y asÃ
X: Tan temprano y estas con ella?
V: claro estoy cumpliendo con mi castigo.
X: y por qué no se presentó a dar sus clases?
V: ah si por qué, cuando vine ella estaba dormida, y yo llegue a despertarla si.
X: Pues dÃgale que se comunique conmigo. Hasta luego.
V: adiós
NARRA KEYLA.
Baje y vico estaba terminando la llamada
K: ¿quien era amor?
V: ay, qué bonito que me digas amor
K: ash boba quién era?
V: Claudia la directora!
K: y que paso?
V: que te comuniques con ella.
K: ¿te reconoció la voz?
V: si un poco
K: y que dijo?
V: Tranquila le inventé algo, tú tranquila si?
K: está bien, confÃo en que nada malo nos pasará.
V: ten lo por seguro.
Hable a la prepa diciendo que estaba enferma que necesitaba un dÃa, me quede todo el dÃa en la cama con ella viendo pelÃculas, abrazadas y en resumen fue la tarde perfecta.
