Garou otra vez era humano, este comenzó a caminar hasta llegar a un lugar donde el viento soplaba con fuerza sobre el parque, levantando pequeños remolinos de polvo mientras dos figuras se encontraban en medio de una calle desierta. Delante de Garou, había un tipo con los hombros encorvados de manera exagerada y una sonrisa desquiciada tatuada en el rostro, caminaba Chiharu Shiba. El líder de la tercera generación de los Shiba Gumi avanzaba con esa postura torcida y desafiante que lo caracterizaba, agitando los brazos con torpeza calculada pero emanando una intimidación pura.
Garou entrecerró los ojos, sintiendo la tensión en el ambiente. No conocía al sujeto, pero la atmósfera pesada y la confianza ridícula del pandillero le decían todo lo que necesitaba saber a demás que Par le dijo que pelara contra el. El cazador de héroes adoptó su característica postura de puño fluido, con una sonrisa salvaje cruzando su rostro.
Shiba dio un paso al frente y soltó una carcajada áspera, chasqueando los nudillos con violencia antes de abalanzarse sin previo aviso.
¡¿A quién te crees que miras, mocoso?! bramó Shiba, lanzando un derechazo brutal y desinhibido, un golpe de calle puro cargado con todo el peso de su locura y orgullo criminal.
Garou no retrocedió. Con los sentidos agudos, solo vio a Shiba el alvino solo reto con la mirada y en segundos el golpe de Shiba pasó a escasos milímetros de la mejilla de garou, el desplazamiento de aire golpeando su piel como una cuchilla. Aprovechando el impulso desmedido del pandillero, Garou giró sobre su propio eje, deslizando su cuerpo con fluidez milimétrica para colocarse en el punto ciego de su oponente. Su codo se disparó con la precisión de un pistón hidráulico, impactando de lleno en las costillas de Shiba con un sonido seco que resonó en todo el callejón.
El impacto hizo que Shiba resoplara con fuerza, escupiendo saliva por la brutalidad del golpe, pero la extraña resistencia del pandillero lo mantuvo de pie. Lejos de intimidarse, los ojos de Shiba se inyectaron aún más de sangre, ensanchando su mueca sádica.
¡Eso sí que dolió, maldito bastardo! rugió Shiba, girándose de golpe con una velocidad sorprendente para su postura jorobada, lanzando un cabezazo salvaje directo al rostro de Garou.
Garou sintió la presión del ataque y cruzó los antebrazos en fracción de segundo para bloquear el impacto. El choque de huesos sacudió sus extremidades, empujándolo un par de pasos hacia atrás y raspando sus zapatillas contra el suelo. Una chispa de emoción fría recorrió la columna del cazador de héroes; aquel matón no tenía técnica refinada, pero su tenacidad y la potencia bruta de sus ataques poseían un peso físico innegable.
Con que resistencia de callejón, ¿eh? escupió Garou, recuperando la compostura con una sonrisa cargada de adrenalina pura, mientras sus músculos se tensaban para desatar el siguiente intercambio.
El grito de Shiba desgarró el aire mientras lanzaba una patada frontal desmedida. Garou se deslizó hacia un lado con un movimiento casi imperceptible, esquivando el impacto por milímetros, y respondió de inmediato con un rodillazo ascendente directo a la zona media. El impacto resonó con fuerza seca, pero Shiba ni siquiera se inmutó; absorbió el castigo con los músculos del abdomen y, aprovechando la corta distancia, propinó un violento cabezazo que hizo tambalear a Garou, nublándole la vista por un instante.
Aprovechando el desconcierto, el pandillero conectó una patada brutal directo al rostro del peliblanco, seguida de una ráfaga de puntapiés que obligaron a Garou a retroceder a trompicones. Sintiéndose acorralado y con los dientes apretados por la furia, Garou se arrojó al suelo y encogió el cuerpo, rodando a toda velocidad por el asfalto en una voltereta cerrada que desafiaba la física, imitando el giro vertiginoso de una cuchilla en rotación para salir del rango de ataque.
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garuo el cazador multiversal
Fiksyen Peminatgaruo se encuentra un dispositivo que le permite viajar por dimensiones. Esta historia no es seria aunque le de esos tintes, disfruten y LA ESCALA DE PODER SE FUE DE SABÁTICO CARIÑO
