La verdad

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Después de meter todas las cosas al auto, nos pusimos en marcha, las chicas iban hablando sobre algunas cosas mientras yo manejaba pero estaba muy metida en mis pensamientos, necesito muchas explicaciones.

–Lis, está todo bien?– pregunto Jisoo mientras Jennie y Rose hablaban en la parte de atrás.

–Eeeem, si, por qué?–

–Estas muy distraída y te están temblando las manos–

Y tenía razón, las manos no me paran de temblar desde que comenzamos el viaje.

–No es nada, no te preocupes– dije poniendo mi mano en su pierna.

–Vamos Lis, que pasa?–

–Es que...–

Me quede pensando en si decirles o no, no quería ponerlas en peligro pero no iba a soportar estar así con ellas. Detuve el auto, suspiré y tome el valor de decírselos.

-Mientras ustedes se bañaban yo estaba revisando los papeles que me dieron Yun y Chaeyeong, en los papeles que me dió Chaeyeong, al final había una carta escrita por Nam...– pare de hablar por un momento.

–Lisa?– dijo Jennie.

–Nam está vivo–

–Que?!, pero tú lo viste morir, nosotros lo vimos en el ataúd en su funeral,cómo es posible?– dijo Rosé.

–Tuvo que escapar del país porque estaba en peligro, más de lo que ya estamos, también me dijo que Chaeyeong es la que más está en peligro y que no le dijera, que solo Yun y yo sabemos que está vivo–

–Lis todo va a estar bien, seguramente todo tiene una explicación– dijo Jisoo.

–Y debes de hacerle caso, no creo que sea buena idea contarle a Chaeyeong todo esto– dijo Jennie.

–Por eso quiero hablar lo más pronto posible con Yun, necesito saberlo todo– dije arrancando el auto.

Durante el camino estuvimos hablando sobre varias cosas mientras Jisoo me tranquilizaba, cuando llegamos, baje las cosas y entramos a la cabaña.

–Hola chicas– dijo Becky.

–Hola– contestamos.

Cuando ví a Yun le solté una mirada algo intimidante y ella sabía bien lo que significa esa cara. Deje las cosas en el suelo y salí al río.

–Ya te enteraste, no?– dijo Yun detrás de mi.

–Dónde está?– pregunté secamente.

–Te diré todo lo que quieras saber pero tienes que prometerme que no le vas a decir nada a nadie y mucho menos a Chaeyeong–

–Habla de una vez Yun– dije

–Nam está en México, ahí es el único lugar en el que no lo van a encontrar–

–Por qué lo buscan?–

–Por Chaeyeong, sus padres están en el bando de los Kkangpa, Son Min-ho y Son Hye-Kyung son los jefes de ese bando– dijo.

–Pero, eso que tiene que ver con Nam?–

–Nam les compraba mercancía, sustancias ilicitas, armas, incluso ellos le ayudaban a Nam a transferir la mercancía pero un día Min-ho y Hye-Kyung se enteraron que Nam tiene a Chaeyeong y se la pidieron pero él se negó–

–Idiotas, ellos fueron los que la abandonaron en la calle, por Dios Yun, yo la recogí de ese basurero con el miedo de que Nam se enojara conmigo–

–Lo sé hija, y él también, por eso se negó pero ellos lo amenazaron con matarlo incluso mataron a muchos de los hombres de Nam, son capaces de todo–

–Debió de pasar algo más grave como para que Nam se fuera del país–

–Explotaron varias propiedades de Nam, hasta lo amenazaron con matar a Chaeyeong si no se alejaba de ella–

–Sobre mi cadáver– dije apretando la mandíbula.

–Lis por favor, no quiero que te maten– dijo agarrando mi brazo.

–Y yo no voy a permitir que maten a mi padre y mucho menos a mi hermana!– dije casi gritando.

–Lis cálmate, vamos a encontrar una solución– dijo Jennie atrás de Yun.

–Jennie– dijo Yun

–Ellas saben que Nam está vivo– dije dándome la vuelta.

–Y no le vamos a decir a nadie– dijo Jennie.

–Escucha Lis, tenemos que proteger a Chaeyeong cueste lo que cueste pero ella no debe sospechar– dijo Yun.

–Si se atreven a ponerle una mano encima te juro que los voy a matar con mis propias manos– dije.

–A quien vas a matar con tus propias manos?– dijo Chaeyeong.

–No, a nadie Chae–

–Vamos hija, vamos a hacer de comer– le dijo Yun a Chaeyeong.

–Oye Lis, como que si te pasaste de fuerza con Jisoo, no crees?– dijo Chaeyeong.

–Vete a la mierda–

–Vamonos juntas– rió.

Me senté en la orilla del río  mientras sobre pensaba las cosas.

–No le va a pasar nada Lis–

–Lo sé Jen–

Jennie se sentó a mi lado mientras yo me quitaba los tenis y las calcetas para sentir el agua en los pies.

–Dios, ya extrañaba esto– dije acostandome en el suelo.

Jennie se quedó por un momento en silencio hasta que de repente se subió en mi.

–No te bastó con todo lo que hicimos hoy?–

–Solo quiero que te relajes– dijo acostándose en mi.

–Estoy bien Jen, es solo que quisiera verlo otra vez–

–Y lo harás pero yo quiero divertirme, ahora–

Jennie se sentó y se quitó la playera y yo solo me le quedé viendo.

–Nini que haces?–

–Hace calor y tenemos un río en frente de nosotras, vamos a refrescarnos–

Se levantó y procedió a quitarse el pantalón para después meterse al rió, me senté y la vi jugando con el rió.

–Esta más profundo de lo normal– dije

–No es así normalmente?–

–No, ahorita apenas se alcanzan a ver las piedras, en otros días se ven las piedras desde la cabaña–

–Me vas a dejar aquí sola?–

Sonreí para después levantarme, me quite la playera y me metí al río con todo y pantalón, Jennie y yo empezamos a jugar con el agua mientras reíamos, después de unos minutos salieron Freen y Rosé.

–Lisa ya no tienes 12 años para estar jugando al chapoteadero– dijo Freen.

–Es divertido Freen, no seas amargada– contesté.

–Ya está la comida– dijo Rosé mientras nos pasaba unas toallas.

Agarre las toallas y envolví una en Jennie y la otra me la puse encima para poder agarrar la ropa que habíamos dejado en el suelo, Jennie se secó bien para después ponerse la ropa que nos habían llevado. Entramos a la cabaña para comer un poco ya que nosotras no teníamos mucha hambre, después de comer, fui a la habitación,  me acosté y a los pocos minutos me quedé profundamente dormida.

I'M THE MAFIAHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora