Especial Único

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Estar con Jungkook fue la mejor decisión de mi vida, llevamos  8 años casados...

2025

- ¿Aceptas a este omega en sagrado matrimonio, para apoyarlo en la salud y la enfermedad, en la riqueza y la pobreza, hasta que la muerte los separe? - El alfa de aroma terroso y café, miraba los orbes negros frente a el, admirando la belleza del omega que amaba.

Éste vestía una blusa blanca de cuello alto y manga larga, con detalles de encaje intrincado en hombros y pecho, aportando un aire romántico y clásico. En la parte inferior portaba un pantalón blanco de talle alto ajustado a sus piernas, dejando ver el contorno de sus muslos, decorado con una fila de botones al frente haciendo que el diseño realce la figura y aporta una estética refinada.

Encima de su cabeza, posa suavemente el velo blanco y traslúcido con bordes de encaje, un toque tradicional y etéreo, y por último, el ramo de flores, sostenido delicadamente por sus manos pálidas.

El chico le sonreía delicadamente, esperando la respuesta de su alfa. - Acepto - Oyó su propia voz algo gangosa, producto de los nervios. El saber que pronto sería su esposo y tendría el gran placer de llamarlo su omega.

Poco después el cura dio la aprobación para consumar su matrimonio en un beso, y rápidamente ambos chicos se fundieron boca con boca, temblando de los nervios al por fin ser esposos. Los gritos de los pocos invitados se alzaron por todo el salón, los gritos de felicidad y goce los hicieron sonreír cuando se separaron, para apoyar sus frentes, mirando los ojos del otro, con todo el amor del mundo.

- Gracias hyung… Por darme una oportunidad - Habló el joven alfa - Te prometo, que te cuidare con mi vida - Sus labios se dirigieron a la frente del omega pálido, dejando un casto beso, mientras miraban a sus amigos y familiares.

Un chico de cabellos rubios se acercó rápidamente al pálido, dándole un gran abrazo que los hizo retroceder a ambos - Yoongi Hyung! ¡Felicidades! - El nombrado sonrió ampliamente, dejando ver sus encías - ¡Estoy muy feliz por ti! - Ambos seguían fundidos en su gran abrazo - Y tu! - el rubio dirigió sus ojos de alcancía hacia el más alto, mirándolo con el ceño fruncido - mas te vale cuidar de hyung, grandisimo tonto o te corto las bolas - sentenció al final, mientras le daba una sonrisita macabra.

- Gracias por tu fe en mí, Jimin - El alfa pelinegro sonrió con leve pena ante sus comentarios, era su amigo y no le quedaba de otra que aguantarlo. Fijó su vista en su esposo, hablando emocionado con su mamá, quien lo trataba como otro hijo, no escuchaba claro lo que decía, pero su sonrisa era más que suficiente para saber que estaba feliz.

- Felicidades Jungkook, me siento muy feliz por ti y yoongi hyung - Volteo la vista hacia la voz que lo llamaba, Hoseok, la pareja de Jimin. Con el tiempo se habían vuelto amigos, los cuatro a veces incluso salian en citas dobles.
Platicaron sobre los planes a futuro de la pareja recién casada, o sobre el propio rubio y el bailarín.

- Yoon hyung, te tengo un regalo - El pálido volteo hacia el otro omega, quien sostenía una bolsa de regalo, con un estampado de gato sonriente. Le sonrió, agradeciendo en voz baja mientras ambos platicaban el sentir del pálido sobre su boda, contaba los nervios a flor de piel mientras abría el dichoso obsequio. Al poco rato sus ojos se abrieron de par en par al observar el contenido de la bolsa, sintió como el calor se le subía por las mejillas y el cuello, giró su cabeza hacia el menor, viendo como lo miraba con una sonrisa coqueta de oreja a oreja

- ¿Te gusta? Pensé en algo más descubierto pero sabia que te sentirías incómodo - se alzó de hombros, restandole importancia como si lo que hubiera regalado no fuera lenceria negra diminuta que apenas y dejaba algo a la imaginación.

Dirty MinHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora