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Acabo de confirmar que estoy embarazada. No lo puedo creer.

Salí de la clínica con mis estudios en mano, tenía una sonrisa de oreja a oreja. Al fin íbamos a ser papás.

Sabía que Mauro probablemente esté durmiendo, volvió tarde de casa y sabía que estaba muuuuy cansado.

En una panadería compré una docena de facturas y otra docena de medialunas para que desayunemos los (ahora) tres, me pedí un uber y ahora sí, yendo a casa.

En todo el camino no pude evitar pensar que nombre le pondríamos si fuera nene o si fuera nena. En mi cara enseguida se formaba una sonrisa gigante.

Llegué a casa, abrí la puerta y entre, al cerrarla veo que había ropa de Mauro tirada en el piso, suspiré frustrada.

La agarre y la puse a lavar, fui a la cocina y dejé la comida en la mesada, puse en un plato algunas facturas, las que más le gustaban a Mauro eran las de dulce de leche y las tortitas negras así que puse más de esas.

Arme el mate, puse el agua a calentar y volví a sonreír al recordar que por fin estoy embarazada...

Cuando por fin se calentó el agua, la puse en el termo y en una fuente puse todo para llevar al cuarto y poder despertar a Mauro con un lindo y rico desayuno.

Al abrir la puerta, empecé a sentir como mis piernas temblaban, sentí un nudo terrible en la garganta y mis manos se volvieron débiles logrando que la fuente se me caiga de las manos.

Mauro estaba acostado, al parecer, desnudo con esa rubia que vino la otra vez, Magui.

Gracias a qué se me cayeron las cosas al piso, hice un montón de ruido logrando que Mauro se levanté y al verme se sentó rapidísimo.

No dije nada, no hice ninguna mueca de expresión pero esa imágen rompió mi corazón.

Lit:D-Delfi, te lo puedo explicar.

Me di la vuelta, volví a agarrar mi bolso, saque los papeles donde confirmaban que estaba embarazada y los dejé en la mesada, podía escuchar sus gritos llamándome y a la vez pude ver como trataba de ponerse la ropa.

Me volvió a engañar. Ahora entiendo porque me molestaba todo lo que él hacía, porque claramente algo me decía que no se estaba portando bien conmigo.

Salí de ese departamento, empecé a caminar y a caminar y a caminar.

Realmente no sé a dónde estaba yendo, solo caminaba lo más rápido que podía.

(...)

El teléfono no dejó de sonar ni un segundo, ni siquiera me fijaba quién me estaba llamando pero no atendí ni una sola vez.

Ya se podía notar que eran pasadas las 17hs, el sol comenzó a desaparecer y el frío se hacía presente.

Estaba sentada en una banco de una plaza, no sé ni siquiera en dónde estoy porque no conozco pero me quedé para descansar mis piernas que ya comenzaban a doler.

Por primera vez dejé una mano en mi panza, suspiré y empecé a llorar.

Solté sollozos, dejaba caer las lágrimas y sentía como me dolía demasiado el corazón.

Ahora entiendo esas noches fuera de casa, supuestamente en el estudio pero resulta que al parecer estaba con ella...

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⏰ Última actualización: Apr 14 ⏰

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Cold Girl (Lit Killah)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora