Parece que abril siempre fue de mala suerte, era mi número trece, pero a un año de los sucesos que me llevaron a conocer a Jason; el destino me volvió a usar de piñata. Las personas dicen que Dios da sus mayores batallas a sus mejores guerreros, pero yo ni guerrero suyo era. Solo era una chica contando los meses para cumplir veinte, yendo con sus amigas a museos y hablando con un chico seis años mayor que se había terminado de colar en mi vida.
Siempre pensé que un día llegaría con mis padres y les diría, "Pa, ma, me voy a vivir con Jason, llevamos cinco años de noviazgo y esperaba hacer algo con mi vida antes de decirles que nos vamos a casar". Bueno no tanto así pero si pensé que sería diferente y no me preocupaba porque yo iba a decidir cuando, donde y como decirles. Ahora sé lo que siente una persona de la comunidad cuando la sacan del clóset a huevo.
Pero parece que Dios me castiga por no ser creyente.
—¡En un hotel! ¡nos dijiste que estabas en casa de una amiga! —mi madre no había parado de gritar aventando las revistas y periodicos, hasta la televisión tenía la noticia.
—¡Y con ese! ¡pensamos que aprenderías después de todo lo que pasó hace un año! —y mi padre le hacía segunda.
Se habían filtrado fotos mias con Jason de ese fin de semana, me sentía Alex cuando sacaron las fotos con Henry, el problema es que mi madre no es la presidenta de Estados Unidos y no son tan abiertos sobre lo que esta pasando en estos momentos. Jason no dejaba de marcarme y solo se ha detenido porque mi madre aventó el telefono contra la pared, ahora es un rompecabezas en el piso.
No me han dejado defenderme, tampoco sé que voy a hacer; me han tachado de facil y prostituta en las ultimas dos horas, tengo clases en cuatro horas y necesito poder explicarme. Pero, ¿Qué voy a explicar?
—¡Bueno ya, sí, sí lo he estado viendo, me quedé todo el jodido fin de semana con él, ¿Y saben qué? No es la primera vez, ¿Recuerdan el concierto en Nueva York? Bueno Noah y yo nos quedamos en su casa, ¿el viaje a casa de Aidan en octubre? Fui a Londres una semana completa para verlo, ¿La premier de la serie? Él estaba ahí y me fui toda la noche y sí, hace un puto año nos besamos, esa era yo! —Solté todo de golpe, ambos me miraban sorprendidos hasta que sentí mi mejilla arder, mi querida madre me había atravesado la cara con una cachetada y un par de lágrimas salieron de mis ojos.
—Eres una...
—¿Zorra? Créeme ya vi todas las maneras en las que puedo ser llamada en Twitter, solo pensé que ustedes lo entenderían.
—¡Te lleva seis años!
—¡Lo de ustedes es igual, pero la única que está mal al parecer soy yo! ¿Por qué no pueden confiar en mí?
—Nos has mentido tanto tiempo, ¿cómo podríamos?
—Soy su hija.
—No, mi hija nunca se acostaría con alguien seis años mayor que ella —así que es eso.
—Es eso, creen que cogí con él, que él es una especie de ¿Qué? ¿Sugar daddy?
—No veo que más pueda querer él de ti —concluye mi mamá.
—Lo mismo que mi papá quería de ti.
Okay me mame, sentí mi mejilla aún más roja y palpitaba; al parecer a veces decir cosas te hunde más.
—¿Te sientes muy madura? Acostandote con personas mayores a ti; saliendo del país sin decirnos y viviendo como si te mandarás sola; pues entonces vete, lárgate si ya te sientes muy adulta y a ver quién tenía razón.
—¿Me estás corriendo?
—Sí, no quiero ver tus cosas cuando vuelva.
Y eso fue lo último que escuche salir de su boca, me habían corrido. Junté lo más que pude de mis cosas. Ropa, zapatos, productos del cuerpo, mis libros, cosas de la escuela, peluches. Llene mi camioneta con todo lo que le cupo y luego me fui para jamás regresar.
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Los caballos de mar
JugendliteraturCuando te conocí yo tenía dieciocho y tú tenías veinticinco. Yo era la amiga de alguien y tú el futuro de Hollywood. Tu eras uno de mis más grandes ídolos y yo solo una fan más tuya. Cuando te conocí, estaba perdida en medio de la oscuridad y tú me...
