|4|

160 27 3
                                        

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.















Los ruidos de la madera siendo cortados por la hacha hacian que Judith se removiera incomoda en los brazos de el Dixon. No culpaba a Sasha, sabia que estaba mal, la entendia completamente, pero aun asi la niña soltaba pequeños gimoteos de que queria empezar a llorar por los ruidos fuertes que habia en la iglesia. Einar acaricio levemente los cabellos rubios de la niña y camino hacia la oficina vacia donde estaba la cama improvisada de la menor.

Cerro la puerta detras él, dejando que el sonido se apaciguara un poco entre las paredes. Camino hasta sentarse en el sofa, suspiro y empezo a arrullar a la pequeña entre sus brazos. Cantarle siempre habia sido algo que la calmaba rapido, y algo que tambien calmaba a Einar, cosas como esas, justo esa cancion que siempre le cantaba a la niña, era algo que solo compartia con personas especiales. Amaba ver como la pequeña re removia en sus brazos por comodidad y lo miraba con esos ojos cafes tan lindos, lo miraba con suma atencion.

Einar pronunciaba cada palabra con la mayor calma que le podia dar a la niña, y esta al final se dormia entre sus brazos, acurrucada como bolita. Al ver los ojos de la menor cerrados, el rubio sonrio, dejo caricias sobre el cabello de la pequeña y se quedo un rato mirandola. Era tan pequeña y fragil, tan inocente que no sabia-no biologicamente-como habia terminado en un mundo asi.

-Eres tan bonita como una margarita. Te prometo que hare que tu vida sea lo mas feliz posible, y si muero intentando, morire feliz-dijo el chico en un susurro, y vio como la niña hacia un leve puchero entre sueños.

Respiraba con tranquilidad, mirando a la niña contemplando su tranquilidad, y una parte de él deseo, con todo su alma, que la vida de la niña siguiera asi, tranquila, serena. Sabia lo mal que estaba el mundo, lo cruel y despiadado que era, pero justo en ese cuarto, en esas cuatro paredes, se juro proteger a esa niña con su vida si era necesario.

Sus pensamientos empezaron a disociar un poco, llevandolo a otro pariente de la niña, y una sonrisa cruso su rostro y sintio su corazon latir fuerte en su pecho. Miro a la niña y suspiro.

-Te contare algo, pero es un secreto, eres la primera a la que le digo directamente esto, entonces es algo confidencial, pequeña margarita-la niña sin percatarse de nada, dormia placidamente.-Me gusta Carl...-

Decirlo en voz alta fue maravilloso para él, sintio un alivio en su pecho y sonrio mas.
Miro hacia la pared de enfrente y sus mejillas se tiñeron de rosa.

-Me gusta, mucho. Dios, no sabes cuando, Judy. Es maravilloso, es simplemente, lo mejor de mi existencia, obviamente despues de ti, tu eres lo principal. Pero tu hermano es...no se como explicarlo, habra una explicacion logica? No lo se, pero me hace sentir como que la vida no es tan mierda como pensaba, que todo puede mejorar aunque pienses que se esta yendo a la mierda, pero si la vida se va a la mierda, seria un honor que lo haga teniendolo a mi lado-

Las palabras se perdieron en la soledad de la habitacion, y Einar se sonrojo mas al ver que habia hablado de mas, miro a la pequeña, ella seguia dormida, como si nada pasara, Einar sonrio.

Let's Survive TogetherHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora