Antigua felicidad

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Mi madre era un excelente calmante para estos momentos, leyó todos mis poemas y dijo que tenía un don para ello, nos arreglamos las uñas y me enseñó cosas prácticas de cocina, nunca Elena me enseñó a cocinar ni nada por lo parecido, labipero con Lisa, si me enseñaba cosas, todo este día que pase con mi madre me hizo recordar esos momentos aunque cortos de felicidad cuando Lisa no formaba formalmente parte de mí vida.
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24 de diciembre 2009 (23:00)
Víspera de navidad

-por favor cariño abrele a Mark
-claro papá
Caminé rápidamente por el pasillo, tenía un vestido ajustado de color beige, muy corto, tenía mi cabello rosa suelto con un perfecto planchado
-hola mi amor - dije y le di un beso en los labios
-hola mi ardiente novia, te ves radiante
-y tu no estas nada mal querido
Lo invité a pasar, nos fuimos al comedor a donde estaba mi padre
-hola Mark
-buenas noches señor Beck
Mark se sentó y yo lo seguí, moríamos de hambre, estuvimos hablando sobre los planes que teníamos al finalizar la universidad, ambos estudiábamos economía, para luego trabajar en la empresa de nuestros padres, yo tenía unos 22 años y Mark 23, pronto el saldría de la universidad, ya él estaba planeando su futuro y yo lo apoyaba en todo.
Estuvimos como 40min. Hablando, hasta que los invitados comenzaron a llegar, primero el socio y amigo de papá Arthur, luego lo seguía su secretaria Lisa, la cual me caí muy bien, era amable cuando iba a visitar a mi padre, cuando él no estaba hablamos cosas de mujeres y algunas anécdotas de su vida, luego lo seguían mis amigas Estefania, Sonia y mi mejor amiga Fabiola
-hola chicas - dije alegre hacia ellas, las abracé a cada una y las invite a sentarse, cuanto quería a mis amigas, en especial a Fabiola quien la conozco desde los 15 años, es una gran amiga que me a apoyado en las malas y en las buenas.
Allí también se presentaron la madre de Fabiola la señora Ines Montalba la cual es viuda hace tres años, él señor Ramón Mijares el tio de Sonia, se a encargado de ella desde que sus padres fallecieron a la edad de 9 años y la señora Zarina Harrison abuela de Estefania la cual se encargaba de ella porque sus padres estaban enfrascados en sus negocios para atenderla. Mi madre Elena salió de su habitación con su cabello castaño en ondas, llevaba un vestido azul le acentuaba bien, mi madre y yo no pasábamos tanto tiempo juntas, porque ella era muy superficial y lo que hacía era pasarse en peluquerías y spas con sus amigas.
Comimos todos en paz, entre anécdotas que mi padre decía, muchos le prestaban atención y otro reían de sus cuentos, Mark me hizo una seña para que saliéramos del lugar, yo lo seguí
-¿a donde me llevas?
-a salir... Necesito mostrarte algo
Nos fuimos en su ferrari amarillo, manejó rápidamente hasta la panadería en la cual nos conocimos, esta quedaba en el centro de Beverly hills
-¿que hacemos aquí? - le pregunté, el sólo se limitó a bajarse y abrirme la puerta, entramos en el lugar y en todo el medio del sitio se arrodilló y me tomó de las manos
-Taylor Beck... - saca de su bolsillo y abre la caja que tiene en sus manos dejando ver un anillo de compromiso, el cual es un sólo diamante enorme -¿ aceptarías ser la señora Owen?
Le di un beso largo y profundo, donde nuestras lenguas se unieron, acaricié su rostro
-si aceptó - dije justamente a las 12

31 de diciembre 2009 (23:40)
En casa de los Owen

Estaba en Miami, en la casa de los tíos de Mark Sarah y Marcó, quienes me recibieron atentamente, Mark había quedado huérfano a la edad de 3 años y los que lo adoptaron fueron estas personas maravillosas, vine a pasar con ellos el año nuevo, para informales de nuestro compromiso, mi padre estaba muy triste por mi auncencia de este día , a mi madre no le importó mucho, yo trató de ignorarla.
-mi preciosa - dice Mark abrazandome me por detrás, me comienza a besar el cuello mientras yo miró desde la terraza la bella playa de Miami, siento en mi trasero su ereccion, me sobresalto - se que dijiste que esperáramos hasta casarnos, pero no aguantó más Tay
Me volteó con una sonrisa en mis labios
-se paciente mi vida, pronto me tendrás para ti solita - nos dimos un profundo beso, puse mis brazos en su cuello y él me acariciaba la espalda, su mano bajo hasta mi trasero, quite su mano de allí, moví la cabeza negativamente mientras sonreía
-chicos - llamó Sarah - vengan faltan pocos segundos para el año nuevo
-Sarah vengan a la terraza, es mejor aquí - dijo Mark, Sarah y Marco se vinieron a la terraza, venían agarrados de manos
-5 - dijo Marco
-4 - dijo Sarah - 3
-2 - dijo Mark
-1 - por último yo - feliz año nuevo
Nos abrazamos todos juntos, le di un beso en los labios a Mark que me lo devolvió gustoso
Fuimos adentro, bajamos hacia la sala de estar, agarramos cada uno una copa de vino que se hallaba en la mesa
-brindemos - comenzó a decir Marco - por la felicidad, nuestra salud y porque nos mantenga unidos
-brindemos porque ustedes siempre estén unidos y que nadie ni nadie los pueda separar si esto es amor verdadero, ¿quieres agregar algo Mark? - él asintió
-quiero brindar por mí compromiso con Taylor y la vida juntos que tendremos - dijo y Sarah y Marco nos abrazaron diciendo felicidades - ¿quieres decir algo linda?
-quiero brindar porque este año sea de pura felicidad
-salud - gritamos todos y chocamos las copas

16 de Enero 2010
Mi cumpleaños 23

Fue un día memorable, estuvimos mis amigas, mi prometido y mis padres disfrutando del sol en la playa de Orlando, fue el día en el que aprendí con Mark a surfear y a busear, mi madre se dedicó a tomar el sol, mientras mis amigas, mi prometido y mi padre, nos divertíamos en el agua, al meterse el sol, regresamos al hotel que mi padre había pagado la estadía de cada uno de nosotros, nos fuimos a nadar en la piscina en cuanto llegamos, mientras mi madre iba aún tratamiento de spa, al terminar nos fuimos al restaurante del hotel, donde me dieron regalos, Sonia, un traje de baño, Estefania un día de spa con todo los gastos pagos, Fabiola ropa, mi padre un traje de busear, Mark un vestido y mi madre maquillaje.
Mi padre compró una torta enorme, de chocolate con vainilla, era de helado, mi favorita, las velas era de él número 23 y en el pastel decía Felicidades Taylor, soplé las velas y pedí un deseo, el cual era: ¡ser feliz para siempre!

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