Días tras días pasaron y estaba en mi habitación del hospital, parecía que fuera lento el tiempo aquí dentro. Todo el día pensaba en lo mismo una y otra vez. Me dieron apoyo psicológico unos cuantos días. Esto ya no era psicológico, ya era algo más. Cada palabra que Frank me dijo retumbaba en mi cabeza. Trataba de disimular y disminuir esta sensación, para poder salir.
A los tres días de haber despertado del coma, visité a Jade, en la habitación 23 del hospital. Fue uno de los tres sobrevivientes de ese día, pero tenía una duda sobre ese momento, si no mal recuerdo Jade y la otra chica llamada Isabel no eran de mi antiguo salón. El chico es del salón de al lado y la chica de uno de la esquina. — ¿Por qué se encontraban en mi salón? —No podía comprender eso, lo omití, cuando me contaron de eso mi padre y el médico. Es algo muy extraño. — ¿Qué paso después de que yo me desmayé? —pero ya no quería recordar y mejor lo dejé así. Estaba en la puerta de su habitación. Por la ventana de la puerta pude ver a sus padres, lo estaban cuidando. La enfermera me había dicho que tenía varias heridas muy graves pero que podía salir bien todo, el aún está en coma por el fuerte golpe que se dio en la pared del salón, al momento de estar con Frank.
Lo miraba. Solo podía ver una pequeña parte desde afuera. Estaba acostado en su cama, parecía que dormía naturalmente.
— ¿Qué haces aquí? ¿Por qué no entras Rad? —Escuche desde atrás de mí que alguien me dijo.
Me asuste en ese momento, debo reconocerlo. Sentí mi cuerpo helado, miré hacia tras y la miré. Era mi enfermera.
—Me asustaste. —Le dije. Ella solo se rió.
—Vamos, entra.
—No, desde aquí está bien. —Le dije.
—Entremos. —Me empujó lentamente mientras abría la puerta en dirección al cuarto de Jade.
Los padres de Jade me miraron y me sonrieron desde donde estaban sentados. No podía mirarlos directamente a los ojos. Me puse nerviosa.
—Ho...la —Les dije. Mostrando una sonrisa mientras la enfermera me llevaba hacia dentro.
—Hola, Rad —Contestaron los dos padres contentos al mirarme.
—Rad vino a visitar a Jade. —La enfermera dijo. Ellos Se levantaron.
—Eso nos alegra mucho. —Dijeron contentos al mirarme y al poder escuchar eso. La enfermera me dejó ahí y se retiró del cuarto.
—No me dejes enfermera—pensé. La mire con una carita de por favor y ella solo se rió y me dijo todo con una mirada y se retiró de la habitación.
—Hola, padres de Jade ¿Cómo se encuentra? —Mientras lo miraba en su cama.
—Está estable, pero aún no despierta. —su madre respondió.
— ¿Puedo a cercarme? —pregunté.
—Claro, adelante. —Me dijeron ambos. Me acercaba lentamente hacia él.
—No hablaba con Jade, solo nos mirábamos en el receso. Nunca logré hablar con él en ningún momento, sabía que estaba en otro salón diferente al mío, es mayor que yo, nunca lo conocí del todo bien, solo conocía su nombre. —les contaba a sus padres.
—Lo sabemos Rad.
—Es difícil lo que pasó ese día, es algo tráumante, saber que yo estuve en coma por un mes y enterarme que solo tres de nosotros sobrevivió a ese horrible evento y también de que... —Callé por un momento.
Comenzaron a salir solas, no sabía por qué mis lágrimas recorrían todo mi rostro. Los padres de Jade se acercaron a mí y me abrazaron por detrás, sentí que mi corazón se quebraba en mil pedazos.
—Tranquila, todo está bien.
—Lo siento... —Seguía llorando.
Pasó un tiempo así y después me calmé un poco y me senté.
—Cuando salga del coma Jade ¿Podrían avisarme? —les dije.
—Claro.
—Gracias, tengo cosas que preguntarle.
ESTÁS LEYENDO
R.E.D
ActionPrimer libro de R.E.D Histon Rad, una joven de 17 años, se encuentra en el centro de una cacería gubernamental por parte del gobierno de Fred Osword. Los eventos traumáticos de su pasado la impulsan a tomar decisiones que cambian su vida para siempr...
