Desde ese día en la ciudad con Grey, todo volvió a como era antes. No volvimos a vernos desde entonces y eso ya fue bastante tiempo que ya no se nada de él. Tenia la seguridad de que tarde o temprano nos encontraríamos de nuevo caminando por ahí en el cuartel. Pero no estoy segura de que pase eso.
Dylan comenzó a enseñarme más cosas, los días se volvieron más y más saturados de cosas por hacer. No creí que diría alguna vez esto, pero me siento tan cansada mental y físicamente. Mi cuerpo me grita que descanse, pero no puedo, aun no.
Entrenamiento de boxeo.
El boxeo ha sido un deporte desde hace años, los griegos lo introdujeron en la antigüedad. Golpeando un saco y cubriendo sus manos con cuero para protegerse, se hizo popular con el paso de los años que hoy en día es una forma de entrenamiento por su estilo de combate. Por ser un entrenamiento aeróbico, hace que la persona queme más grasa, es un desgaste energético dependiendo las horas que le des. Su forma de combate lo hace agresivo y violento, aunque ayuda bastante este te mantiene en forma, te beneficia con resistencia física, incrementa la masa ósea, tonificas músculos y sobre todo mejora tus reflejos, en pocas palabras tiene mucho que ofrecerme.
—Comienza a calentar Rad —Marc me ordeno.
—De acuerdo, jefe. —Le respondí.
— ¿jefe? —Preguntó desconcertado.
—Si —Le sonreí. Creo que no entendió mi punto.
—Golpea esta máquina, nos mostrara la fuerza que tiene tu puño.
— ¿Mi fuerza? —Le pregunté. No sabia que existiera una maquina que media la fuerza con la que lanzas un puño. Bueno, tampoco tengo altas expectativas de mi fuerza, para ser sincera.
—Te mostraré. —Dijo.
Se puso enfrente de esa máquina y golpeo muy fuerte, los números comenzaron a elevarse muy alto llego hasta los 500N. Una persona normal hace una fuerza de 390N así que Marc es fuerte.
—Yo pensé que eras débil—Dije bromeando con Marc.
— ¿Débil? Oye, inténtalo. —Dijo mientras el reía.
—Pero no esperes mucho de mí ¿de acuerdo? Si se ríen juro que los golpeo.
Me acerque frente a la maquina y la risa comenzó a invadirme, pensaba que no iba a llegar ni a los 300N. Me tranquilice y respire profundamente, cerré mi puño y golpe tan fuerte como pude.
— ¿325N? —Dylan se tiro al suelo, muriendo de la risa al ver mi resultado.
— ¡Ya! no te rías. —Le dije acercándome a él en el suelo.
—Es... que... —Reía aún más, no podía ni siquiera terminar lo que estaba diciendo. Fue tanto que comenzó a golpear el piso con sus manos.
Me agache hacia él y con mis puños comencé a golpearlo levemente en su brazo para que se calmara y dejara de burlarse.
—Te dije que no te rieras Dylan.
—Sí, pero no pensé que harías tan poco, después de todo este entrenamiento.
Me levanté y lo mire fijamente a los ojos, puse mi cara de seria al verlo ahí tirado en el suelo muriendo de risa, pero verlo de esa manera me gano la risa y no pude contenerme al pensar que tenía la razón, ni siquiera llegue a la fuerza promedio.
—No eres bueno entrenándome, lo sabes. —Le dije para vengarme un poco.
—¿Me vas echar la culpa a mí? —dijo mientras se levantaba del suelo.
ESTÁS LEYENDO
R.E.D
AkcjaPrimer libro de R.E.D Histon Rad, una joven de 17 años, se encuentra en el centro de una cacería gubernamental por parte del gobierno de Fred Osword. Los eventos traumáticos de su pasado la impulsan a tomar decisiones que cambian su vida para siempr...
