Comencé a salir de la habitación de Jade. Al salir de ella, fui en busca a la de Isabel, quería mirarla, aunque no nos conociéramos es una sobreviviente. Tengo muchas preguntas que hacerle también. Solo esperaba que estuviera bien, solo eso.
Llegué a su habitación. Habitación 45, estaba un poco lejos a la de Jade. Tarde un poco en encontrarla, estaba perdida, me guiaba con los letreros que se encontraban ahí en el hospital pegadas en las paredes. Al fin la encontré. Toque la puerta. La puerta no tenía ventanilla para observar hacia dentro. Pero nadie respondió. Abrí lentamente la puerta.
— ¿Ho...la? — Dije en voz baja mientras entraba a la habitación.
Cuando abrí la puerta, no se encontraba nadie ahí, parecía como si nadie hubiera estado aquí, me preguntaba si me había equivocado de habitación. Esta estaba vacía. — ¿Acaso la dieron de alta? — Me preguntaba. Entre para verificar que no hubiera nada de pertenencias aquí dentro. Estaba echando un vistazo.
— ¿Buscas a Isabel? — Una voz dijo desde la puerta.
Miré rápidamente hacia atrás para verificar de quien era. Es una señora.
—Sí ¿sabe dónde está? —le pregunté.
—Fue dada de alta hace un par de horas. —me respondió.
—Es increíble que ya esté mejor ¿Es su madre? —le pregunté curiosa.
—Sí, es mi hija.
—Venía a visitar a Isabel. —Le dije.
—Lo siento que no la hayas mirado. —Comenzó a buscar algo en la habitación.
— ¿Busca algo señora? —Le pregunté.
—olvidé algo. —Un par de segundos lo encontró. Era un pedazo de papel. Se me acercó y me lo entregó.
— ¿Qué es? —Le dije, desconcertada.
—Te lo da mi hija.
— ¿A mí? —Era extraño, nunca hablamos, solo nos mirábamos en la escuela pasar de lado.
—Si. —respondió la señora.
—Muchas gracias. —Tomé el pedazo de papel y lo guardé dentro de mi mano.
—Nos vemos hija, me da gusto que vinieras a visitarla, me alegró eso. Eres la primera persona que la visita desde que estaba aquí. Nos volveremos a ver Rad. —Y se retiró de la habitación sin más.
— ¿Nos volveremos a ver? —Pensé, mientras la miraba retirar de la habitación.
Salí de la habitación después de que la señora se fue. Mientras caminaba por el hospital, pasé por un pasillo para tomar un atajo a mi habitación, por esté se miraba el patio trasero del hospital, donde había muchas personas disfrutando el paisaje. Me detuve en una ventana. Miraba varios niños jugando en el patio. Es una vista hermosa, sin duda. Saqué el papel de mi mano y lo comencé a leer.
No esperaba las ansias por saber que era lo que tenía escrito el papel, no tenía idea sobre que podía contener, pero sabía que era algo muy importante lo que tenía escrito, algo estaba pensado ella que yo no podía comprender aún.
Rad.
Tal vez ya no me encuentre en el hospital, pero muy pronto nos pondremos en contacto, solo espera el momento. Me alegra que los tres estemos bien, solo hay que esperar la recuperación de Jade. Tenemos cosas de que hablar los tres juntos.
Cuídate.
Isabel.
Después de terminar de leer la nota, todo comenzó a ser confuso, no entendía lo que trataba de decir. — ¿Me contactara? ¿Para qué? ¿El momento? — Si comprendía de cosas de que hablar ya que yo quería saber que hacían ello dos en mi aula. También ¿Qué fue lo que paso después de que yo...?
Guardé el pedazo de papel. Me recargué en el marco de la ventana que estaba enfrente mío tratando de observar la imagen que podía ver de todos los pacientes que estaban afuera disfrutando el día con sus familias. Miré por un largo tiempo, eran demasiadas emociones en ese momento. Experimenté la alegría al ver a un joven que se encontraba sentado en la banca del patio, él miró entrar a sus padres, se emocionó tanto, que se levantó rápidamente y corrió hacia ellos abrazándolos fuertemente. A lado de ellos había una señora mayor que estaba jugando con un par de gatitos que estaban en las flores que rodeaban los alrededores del patio. En otra sección a lo lejos había un par de niños leyendo un libro, sentados bajo el árbol de frutos. Una joven señora que al parecer había dado a luz y se encontraba caminando por los alrededores junto con su hijo envuelto en una cobija azul. Ella le mostraba los lindos pájaros que volaban junto al árbol mientras cantaban.
Era una gran vista desde aquí adentro. Yo no salí al exterior durante mi estancia aquí. Realmente me hubiera gustado estar allá disfrutando el clima nublado, mientras escucho música con mis audífonos. Me hubiera gustado tal vez estar los tres ahí platicando y contando todo lo que tuviéramos dentro de nuestros pensamientos y podernos desahogar mutuamente entre los tres y superar ese momento.
Retiré la mirada de todos ellos y seguí caminando mientras pensaba en todo lo que decía la carta de Isabel. En ese momento sabía que algo grande iba a suceder conforme el tiempo avanzara. No era algo normal que ella supiera que yo iría a visitarla a su habitación. Lo calculó perfectamente. Ellos son totales desconocidos para mí, solo nos mirábamos en la escuela pasar uno de lado del otro sin ningún tipo de comunicación verbal. Tal vez tengamos algo relacionado que nos vincula de alguna manera. Sé que ellos no son parecidos a mí, no son unas personales "Normales" como aparentan, saben más cosas que yo.
Por un rato seguí caminando y al fin había llegado a mi habitación.
Solo faltaban dos días para que me dieran de alta. Ya quería salir para poder ir a visitar pronto a mis compañeros y poder disculparme con ellos. No sé si pueda soportar ver la tumba frente a mis ojos. Pero es de suma importancia saber si puedo superarlo y enfrentar lo que venga después. Porque aún faltan demasiadas cosas por pasar, eso es lo que estaba segura de eso.
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R.E.D
AçãoPrimer libro de R.E.D Histon Rad, una joven de 17 años, se encuentra en el centro de una cacería gubernamental por parte del gobierno de Fred Osword. Los eventos traumáticos de su pasado la impulsan a tomar decisiones que cambian su vida para siempr...
