*Narra Dylan*
Abrí los ojos, pude contemplar a Alice recostada en mi brazo, se la veía muy guapa mientras dormía, no quería moverme para no despertarla pero al cabo de unos minutos vi cómo empezaba a parpadear lentamente, abriendo los ojos, esos preciosos ojos azules.
-Buenas tardes bella durmiente.- Le dije mientras le miraba a los ojos con una pequeña sonrisa dibujada en mis labios.
-Hola Dylan.- Me respondió apartándose de mi brazo sonrojada por la situación, cosa que no entendia.
-Hemos dormido unas 5 horas, falta poco para llegar al aeropuerto.- Comencé a sonreír sin saber el motivo. Sentí un flechazo de Cupido directo al corazón.
-¿Qué miras Dylan?- Me preguntó mientras apartaba mi mirada de la suya, que estaba situada en la misma dirección que los suyos, perdiendo el contacto visual.
-Na-nada...- Respondí tartamudeando. -Solo que eres preciosa.- No sabia como habia conseguido decir eso.
-¿Y tú que miras Alice?- Me atreví a preguntar al verla mirándome, pude también observar como nuestros rostros se acercaban...
-Estaba mirando tus labios, son perfectos.- Al escuchar ésto salir de su boca, mi cuerpo se abalanzó sobre sus labios, ya no aguantaba más. Sentía esa respiración agitada que tenía ella a causa de la situación, yo esperaba que ella se apartase, pero para mi sorpresa, ella correspondió mi beso. Sentía su sabor, su olor y nuestras respiraciones agitadas, pero... un flash nos sorprendió y nuestros ojos parpadearon por unos instantes.
-Ohhhh, que bonito Dylan.- Pude escuchar a mi madre decir en el asiento de atrás, con el móvil entre las manos.
-Mamaaaaá 😡, ¿qué haces? borra esa foto ahora mismo.- Estaba sonrojado y avergonzado, pero también enfadado por esa foto.
-Dylan tranquilo, no importa.- Me dijo Alice, cogiéndome del brazo para que me sentase de nuevo.
-Eso, tranquilízate hijo, solo es una foto, no se la enseñaré a nadie.- Eso era lo que decía mi madre, aunque no me fiaba mucho, seguro que en cuanto hiciese amigas, les enseñaría su galería entera.
-Está bien.- Dije rechistando un poco por la foto, pero me limité a sentarme correctamente, volviendo a posar mis ojos sobre Alice. -¿Entonces, quieres ser mi novia? Sé que nos conocemos de unas horas, pero parece que el destino nos lo ha puesto todo muy fácil, el mismo vuelo, la misma clase...- Le respondí intentando convencerla, realmente quería que ella aceptase, pues no había tenido mucha suerte en la amistad y mucho menos en el amor y esto parecia la ocasión perfecta para intentar una maniobra romántica.
-Claro que sí, tonto 😚.- Entoces me volvió a besar, pero intenté que este beso no fuese como el primero, para evitar cualquier cosa desprevenida de mamá.
Las horas pasaban y nosotros seguíamos hablando de cosas de nuestro pasado, hubo bastantes abrazos por parte de ella al saber de mi triste pasado, eso me animó bastante, nadie me había mostrado tanto afecto, excepto mi madre.
Se pudo escuchar a través de los altavoces una voz de una azafata avisando de que nos abrochásemos los cinturones de seguridad, porque estábamos a punto de aterrizar.
-Vaya... el viaje ha pasado volando, y nunca mejor dicho, jajaja.- Comencé a reír por el patético chiste que había soltado, pero ella parece que también se estaba riendo.
-Muy buena esa.- Me dijo ella mientras depositaba un beso en mi sonrojada mejilla a causa del patético chiste.
Nos abrochamos los cinturones y esperamos a aterrizar. El avión aterrizó sin problemas, nos desabrochamos el cinturón, estábamos esperando que nos permitiesen abandonar el avión. Una vez en el aeropuerto de Dallas, nos despedimos dándonos el número de teléfono para hablar por WhatsApp o simplemente para que me llamase si quería.
-Vale, te hablo en cuanto llegue.-Respondió Alice, se abalanzó sobre mi, dándome un beso apasionado, que no desaproveché.
-Te quiero.- Le dije, por un segundo pensé que era demasiado precipitado lo que acababa de decir, asi que estuve esperando poder oír lo mismo de su parte.
-Yo también Dyl.- Nos despedimos con un fuerte abrazo y el apasionado beso.
Mi madre pidió un Taxi, en cinco minutos ya estábamos de camino al apartamento que mamá había comprado. El edificio era muy bonito, tenía piscina y todo. Una vez llegamos pudimos encontrar a una mujer joven esperando en la puerta, sería la de la inmobiliaria.
-Hola, soy Raquel, de la inmobiliaria, ¿Es usted la señora Paige?- Nos preguntó amablemente con una sonrisa.
-Sí, yo soy Ava Paige, y estos son mis hijos Dylan y Chuck.- Pude ver una sonrisa en Raquel al mirarnos.
-Excelente, procedamos a la entrega de llaves, si tiene algún problema con el apartamento, póngase en contacto con la inmobiliaria. Muchas gracias, que disfruten el apartamento y buenas noches.- Se despidió con un gesto y nosotros hicimos lo mismo.
-Buenas noches.- Respondimos al unísono todos.
Estábamos esperando el ascensor y por suerte mamá no preguntó nada acerca de esa chica. Abrí la puerta y vi un apartamento precioso. Un salón con chimenea, sofás y una mesa de madera enfrente de la chimenea, cosa que me daba un poco de mala espina tener una mesa de madera frente a una chimenea. Fui a elegir habitación, elegí una con sitio para dos, mamá dormiría con Chuck. Mi habitación tenía una silla bastante cómoda cerca de la cama, perfecta para leer o estar con el ordenador. Para mi sorpresa, mi habitación tenía una puerta que llevaba a una sala que no sabría como describir su uso, pero diría para ver la televisión y jugar, había un cuadro colgado en una pared, se podria sustituir por una televisión. Había otra puerta más, llevaba al baño, bastante espacioso también, incluía ducha de hidromasajes y un jacuzzi. Mamá se habrá gastado todo el dinero ahorrado para este piso, pero merecia la pena.
-Mamá, me encanta la casa.- Grité saliendo del baño miemtras me tumbaba en la cama. Era un colchón de latex, era como estar en el cielo. Cogí el móvil, entré a WhatsApp para mandarle un mensaje a Alice, por suerte estaba en línea.
*Conversación de WhatsApp*
Dylan: Holaa Alice, ya he llegado y la casa es estupenda. (Hice fotos al baño y a mi habitación para mandárselas.)
Alice: Vaya, se ve genial, a ver si me invitas algún día después de clase.
Dylan: Claro, cuando quieras. (Le mandé un Emoji de un beso.)
Alice: Oye Dyl, estoy muerta de sueño, me voy a acostar ¿Vale? Un beso cielo. (se despidió.)
Dylan: Claro, no hay problema, descansa Baby. (volví a mandar el Emoji del beso y ella también me lo mandó, ambos nos desconectamos.)
*Narra Dylan*
En mi habitación había un espejo, me quité la camiseta y me dije -Tengo que ir al gimnasio, esto no se entrena solo.- Posando mi mano sobre mi abdomen. No estaba obeso, ni mucho menos, estaba delgado, pero no tenía abdominales ni nada por el estilo. No habia quitado mi mano de mi abdomen cuando volvi a mirar al espejo y bajé mi mano un poco más y un poco más hasta llegar al principio del pantalón del pijama, miré mis ojos y mi boca, me sonrei e introduje mi mano dentro del boxer, rozando mi pene, que se ponia erecto lentamente. En el espejo se abultaba, ya no aguantaba, bajé mis pantalones, me senté en la silla y comencé a masturbarme.
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Holaaa, espero que os esté gustando, admito que lo del avión ha sido todo muy rápido y en solo 18 horas, pero no podía esperar *-*, sé que esto no es lo que muchos buscan, pero mañana creo que subiré el 4, donde ya empieza a salir los personajes buenos :P y no creo que haya Dylmas en estos capítulos, pero habrá encuentros y habrá algún que otro lío. Muchas gracias por leer esto, os quiero. 😘
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Actualización 9 de febrero 2017
-Corregidas algunas faltas ortográficas
-Ligero cambio en la historia.
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Cara a Cara
Fanfikce¿Qué se siente cuando eres el nuevo del instituto? ¿Cuando por primera vez tienes novia? ¿Cuándo de verdad haces amigos? ¿Cuando hay algún descuido con tus amigos en una fiesta? ¿Y cuando hay dos? ¿Y si te pilla tu novia con otro? ¿Y si tu novia es...
