Capítulo 16 - Placeres bajo el agua

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*Narra Thomas*

Ya habían pasado dos semanas desde que Dylan desapareció.

Abrí los ojos y un dulce aroma de perfume recorría toda la habitación. Casi no recordaba lo que pasó ayer, solo que alguien me trajo aquí. Sí, Jackson era su nombre. Él estaba despierto, pero no quiso moverse, me acariciaba mis rubios cabellos mientras me observaba. Alcé la vista unos segundos y mis ojos se encontraron con una perfecta sonrisa, y luego unos dulces ojos verdes.

-Buenos días, ¿cómo te encuentras?- Ya recordaba todo, Jackson era uno de los chicos más populares y ricos del instituto, a decir verdad, él era el más popular y me estaba hablando a mi, yo que no soy nada comparado con él, no entendía cómo estaba pasando eso.

-Estupendamente, muchas gracias por todo, me encuentro mucho mejor.- Me senté, me acerqué a su mejilla y le di un beso.

-Gracias, no se que habría sido de mi sin ti.-

-No ha sido nada... solo pasaba por allí y vi que necesitabas ayuda.- Pude observar como se sonrojaba y miraba hacia abajo.

-Vaya, que coincidencia.- Dije con un tono sarcástico, dándo a entender a Jackson de que se alejase. Me había hecho recordar la razón de por qué estaba así. En ese momento quería llorar, quería morir de una vez.

-Oye, si te apetece podemos ir a dar una vuelta y pasear un rato.- Me puse en pie rápidamente y abandoné rápidamente el lugar.

-No, espera, ¡Thomas!- Jackson me llamó, pero yo lo ignoré completamente. Jackson se quedó sentado en mi cama, suspirando y mirando la colcha de la cama que aún estaba desecha. Se levantó y volvió a colocarla perfectamente como estaba.

*Narra Ben*

(La pasada noche en el vesturario)

-¿Qué estabas haciendo con Thomas aquí?- Le pregunté a Minho, pero ya me hacía una idea, conocía sus intenciones muy bien.

-¿Yo? Nada, solo venía a ducharme y me lo encontré en el suelo, estuvimos hablando, nada más.

-Minhoo...- Dije en tono pesado, como diciéndole "sé lo que has hecho, así que dímelo".

-Es enserio, no ha pasado nada. Solo... le toqué, eso es todo, luego pensé en ti, en lo nuestro y me alejé. Es más, tú también lo habrías hecho, hiciste algo similar con Dylan.- Se acercó a mi y me besó.

-Es verdad, bueno pero eso fue antes de enamorarme de ti.- Sonreí y correspondí a su beso.

-Pero debes jurarme amor eterno.- Nos encontrábamos en el suelo, al decir eso me levanté y esperé a que lo jurase.

-Vale. Juro amor eterno hacia ti, Benny, te amaré por encima de todas las tentaciones que se me pongan en medio, tú y yo para siempre.-  Se había puesto de rodillas. Sabía que aunque Minho hiciese cosas con otros, él me amaba a mi y también era cierto que si hubiese estado con Dylan, hubiese hecho algo. Nuestra relación era un poco liberal, pero a partir de ahora vamos a ser fíeles el uno con el otro.

-Sí.- Su cabeza estaba a la altura de mi pene, puse mi mano en su nuca y la restregué contra mi pene, sabia que a él le encantaban esas cosas sucias y bueno, puede que a mi también 😏.

-Oh dios Benny😷, me encanta cuando te pones así de guarro, como para no quererte, eres el hombre perfecto para mi.- Cuando Minho decía cosas tan bonitas me entraban ganas hasta de llorar. Minho se puso de pie, comenzó a besarme locamente, lengüetazos incluidos, me encataba que los dos nos pusiesemos guarros, eso me ponía mucho.

-Minhito, te amo muchísimo, me pones muchísimo, me todo muchísimo😝, quiero que tengamos mini Minhitos👨‍👨‍👦‍👦.- Reí con lo último, Minhito era un diminutivo gracioso.

-Yo te amo mucho más, Benny, ahora y siempre.- Nos besamos, caminando de espaldas, hasta que me topé con el banco y caí de espaldas, Minho se echó encima, poniendo su pene contra el mio, ambos duros y rígidos. Minho bajó su mano a mis pantalones y comenzo a acariciar y tocar mi pene por fuera. El nivel de excitación subía, cada vez a más velocidad. Minho solo llevaba la toalla puesta, pasé mi mano ligeramente por su culo y después la metí por debajo, acariciando su precioso, suave y sabroso culo asiático. No pude contenerme e introduje la otra mano también, necesitaba agarrar bien ese culo, mientras que lo palpaba y le apretaba contra mi para tenerle más cerca. Minho comenzó a quitarme la camiseta, sin dejar de besarme. Pasó la mano ligeramente por mi torso, acariciándome. Nuestros labios no se separaban, seguían compartiendo el amor que sentíamos, el amor que nos habíamos jurado. Segundos después bajó su mano a mi pantalón y desabrochó el botón. Nos pusimos de pie, él se puso de rodillas y bajó mi pantalón de un tirón y mi pene asomo por él, abultando el bóxer hacia fuera. Minho soltó una risa al verlo salir y sin pensárselo dos veces, lamió el bóxer 👅, justo en la punta, haciéndome sentir un escalofrío, seguido de un gusto y placer que no podía contener y se escapaba en forma de gemido. Bajó el bóxer y mi pene erecto chocó con su cara. Me dió un poco de verguenza, pero Minho reía y yo también.

-Vamos a la ducha, Benny, allí será más fácil.- No respondí, simplemente Minho me cogió en brazos. Su pene erecto estaba pegado a mi culo, estaba como un mono, abrazado a él mientras me llevaba a la ducha. Una vez bajo la alcachofa de la ducha, abrió el grifo y dejó que corriese el agua fría y esperar a que saliese caliente. Me puso contra la fría pared, cogiéndome del culo e introduciendo lentamente sus dedos. Dolía un poco porque no estaba lubricado, pero pronto comenzaría a dilatarse. Tardó apenas unos minutos en comenzar a dilatarse, entonces Minho metió dos dedos, todo ello sin para de introducirlos y sacarlos, solté varios gemidos de placer y me aferré a él con fuerza.

-Guarda algo para el final.- Solté una pequeña risa y él también rió, haciendo que sus ojos se achinasen. Se ponía tan mono y precioso cuando se reía que me entraban ganas de comérmelo a besos. Por fin el agua se puso caliente y Minho me arrastró hacia ella. Al primer contacto, mi piel se llenó de puntitos, vamos, que se me puso la piel de gallina. Era muy placentero sentir el agua correr por nuestros cuerpos desnudos, mientras nosotros nos besábamos, nuestro torso se rozaba y resbalaba rebeldemente. Minho me acarició de nuevo el culo, para que estuviese bien mojado y no me doliese. Cuando estuvo bien humedo, Minho agarró su pene y lo alineó con mi culo.

-¿Estás listo?- No tuve que pensar en la respuesta.
-Nací listo para ti.- Fueron las últimas palabras que se escucharon antes de sentir como se introducía lentamente su pene en mi culo, primero fue lento y suave, luego comenzó a hacer daño, no era un daño exagerado, si no de tener dentro algo tan grande, aunque el dolor duró solo unos segundos, mi culo terminó de dilatarse. Sentía la zona anal muy caliente y también tenía una sensación muy placentera.

-¡Ahí, Minho, sigue, no pares!- Dije entre gemidos y orgasmos.

El vapor de agua de las duchas salía por las ventanas, por donde empezaban a entrar los primeros rayos de sol mañaneros, también se oía a la gente por el pasillo, y nosotros sin vergüenza alguna, seguimos hasta el final.

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Son hermosoooos ❤️❤️❤️
Pronto ocurrirá todo 👀🌚
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Actualización 22/03/2018
-Correcciones de faltas y cambio en el transcurso de la historia.

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