Capítulo 16: Juntos De Ahora En Adelante.

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Observo el reloj que se encuentra en la mesa de noche, este marcaba las 4:00 de la mañana. No era tan tarde, ya que en unas horas tendré que regresar al hotel por mi equipaje y arreglar algunas cosas pendientes.
¡Será un día muy pesado! pensé.
Vaya que sí, en la tarde tendré que salir de Londres para volver a la realidad de Madrid.

Debo de tomar en cuenta que este mismo día se cumpliría el plazo con este amorío que tengo con Roger, debo de llamarlo amorío para no hacerlo sonar de una forma menos cruel y cierta. La única diferencia a todo esto es que el me haya confesado su amor hacia a mí, aunque de todas formas dudo mucho que podamos estar juntos.
Ser la supuesta Dama de compañía una palabra muy bien disfrazada para no hacerla sonar menos vulgar. Pero a lo que me refiero es que ser su compañía por un mes se a terminando, un juego lleno de lujuria en el que ambos creíamos saber controlar, pero nos hizo perder los estribos, perder el control hasta caer en un abismo profundo de amor. ¡Vaya juego!
Regresando a Madrid todo volvería a la normalidad, yo detrás de mí escritorio escribiendo próximos artículos o preparando posibles entrevistas.
Mientras que el hombre que se encuentra a mi lado durmiendo después de una noche de amor y pasión, comienza a tener más popularidad y credibilidad con su banda y posiblemente también encuentre una mujer que en realidad lo haga feliz, olvidándose completamente de mí.

Debería de estar felíz después de escuchar sus palabras de amor, pero no, no lo estoy. Creo que el pesimismo acaba de invadir mis emociones hasta caer como ya dije una vez más en la realidad.
Una realidad que no tiene vuelta atrás, una realidad que jamás he querido aceptar.
Mi vista se comienza a nublarse y el nudo en mi garganta se forma poco a poco. Que difícil es decirle adiós al ser que tanto amas, a esa persona que darías la vida por ella.
De pronto siento como sus brazos me envuelven por la cintura acercándose más a mí cuerpo.
Roger, mi amado Roger. Puedo sentir la tibia piel de su pecho contra mi espalda, mientras esconde su rostro en mi hombro descubierto, sintiendo el roce de su nariz contra mi cuello.
Respiro hondo tratando de reprimir cualquier emoción negativa, pero es tan complicado, es inútil.
Una de sus manos se envuelve con la mía, llena de besos mi hombro, besos tiernos y llenos de amor.

¿Cómo es posible sentirse así después de todo lo que he pasado al lado de este hombre? ¿Es arrepentimiento? ¿Culpa? No lo sé, de verdad no se lo que ocurre conmigo misma en este momento.
Creo que nunca quise aceptar lo que iba a venir después de todo lo ocurrido.

-Creo que alguien acaba de despertar -susurra Roger depositando un suave beso en mi mejilla.
Será difícil sacarse a este hombre de la cabeza.
-Lizzy, ¿Ocurre algo? -pregunta con una voz tierna y suave que es algo imposible no amar.

Me giro y observó el hermoso rostro de mi amado, Roger sigue en la misma posición apoyando su cabeza en mano derecha. Su mano aún seguía entrelazada con la mía.
Trato de memorizar cada parte de su rostro, no puedo más y estalló en llanto.
Mis lágrimas ruedan por mis mejillas, es tan horrible todo esto.
Con ambas manos toma mi rostro y sus pulgares retiran mis lágrimas. Se inclina besando todo mi rostro hasta llegar por último a mis labios, los besa con ternura y después roza su nariz con la mía.
-No llores hermosa -dice acariciando mi mejilla- dime, ¿Hay algo que te hace sentir mal?
El hecho de irme sin ti me hace sentir como una mierda.

-Te voy a extrañar -mi voz se quiebra, un impulso hace que me lancé entre sus brazos aferrandome a el- te voy a extrañar tanto, no quiero que te olvides de mi.
-Elizabeth, se de que me hablas -me estrecha entre sus brazos, acariciando mi espalda de arriba a abajo - yo no quiero que esto termine.
-Yo tampoco quiero que termine -me separó de el y con dolor lo miro a los ojos- pero recuerda lo que me dijiste...
-Olvida lo que te dije esa vez -me interrumpe rápidamente- quiero que olvides esa estúpida propuesta, quiero que olvides la manera tan canalla en la que le comporte contigo, quiero iniciar de nuevo a tu lado. Poder decir que eres mía y yo soy tuyo, sin restricciones.

En sus ojos se muestra la sinceridad, está vez como ayer al haberme dicho que está enamorado de mí, está diciendo las cosas sin titubear, sin dudar ni un segundo en sus palabras.
Quiere un nuevo inicio conmigo, iniciar una relación de verdad y sin ningún obstáculo.

-Roger, ¿Pero que hay de mi trabajo en Madrid?
-¡Déjalo! -dice con entusiasmos, mientras yo me quedo patidifusa- déjalo y ven a vivir conmigo aquí en Londres. Podemos quedarnos aquí, en mi casa, ¿Qué dices?

Estoy plasmas por su tentadora oferta, ¿Dejar mi trabajo? Ni yo misma podía imaginarme algo como eso.
En ningún momento de mi vida me imaginé o llegue a pensar en dejar mi trabajo, estaba muy contenta, me trataban muy bien y ganaba muy bien. Lo suficiente para sobrevivir, junto con el trabajo de mi hermana, con ellos pasábamos los servicios básicos de la casa y la comida.
Ahora, ¿Si dejo mi trabajo? ¿Qué haré aquí sola todo el día? Roger por lógica estaría en el estudio con los chicos, pero yo me volvería loca. No me quiero sentir inútil.
Tampoco me puedo imaginar la reacción de mi jefe al presentarle mi carta de renuncia.
Miro a Roger el sigue esperando mi respuesta y yo aterrada por dentro.

-Lizzy, ¿Qué dices?

-Yo no lo se -apartó la vista- no puedo imaginarme la reacción de mí jefe cuando le diga que renunció, además ¿Qué haré sola todo el día aquí? Me sentiría como una inútil.

Me besa en la cabeza y toma mi rostro mirándome con mucha dulzura.

-Lizzy -sonríe al pronunciar mi nombre - puedes conseguir el mismo trabajo que tienes en Madrid aquí. Hay muchas editoriales de todo tipo donde podrías trabajar. Respecto a lo de tu jefe, podemos hacer algo.

- ¿A qué te refieres?

-Me refiero a ir los dos juntos hasta Madrid y hablar con tu jefe. Así podrías presentarme como tu pareja formal.

-Es algo arriesgado -digo con poca fe, mi jefe es un hueso duro de roer - es una persona difícil.

-Querida, el entenderá -me envuelve entre sus brazos y me vuelve acostar, me arropa con las sábanas y covertores - tu confía en mí que todo saldrá bien.

-Está bien, voy a confiar en ti -digo con poco entusiasmo, el lo nota, frunce el ceño y comienza a reír.

-Pero dilo con más ganas mujer-dice sin dejar de reír.

¡Dios mío! Este hombre jamás cambiará.

-Voy a confiar en ti -sonrió de oreja a oreja haciendo notar mi entusiasmo.

-Eres maravillosa -se acerca a mi besando mis labios de una manera hermosamente perfecta -descansa preciosa.

¿Está decisión será la más correcta que haga en toda mi vida? Sólo Dios sabe que ocurrirá lo único que no quiero es que esto afecte mi ya relación con Roger.

Haunted [Embrujada]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora