- ¿Te vas? - me pregunto el felino poniéndose de pie.
- Si - me agaché a su estatura y lo tome entre mis brazos - Déjame... -
Negué con la cabeza y oculte mi rostro para que no lo viera - Olvídalo. Diles a todos que los quiero, y que este no es el final.
- ¿Te vas a ir por mucho tiempo? - se le entrecortó la voz y yo negué con la cabeza creando una sonrisa falsa.
- No. Volveré pronto, hay algo que debo hacer - le sonreí más ampliamente y lo tome una vez más entre mis brazos - Cuídate mucho, Happy. Cuida de todos por nosotros.
- Eres muy rara, Lucy - río a lo bajo y me limpio el rostro.
Levantándome me despedí de él una ves más dándole la vuelta a mi familia.
Camine por Magnolia con cierta nostalgia, no creía que volvería a tocar ese suelo. Me levante la capa lo suficiente para seguir con mi camino olvidando aquella sensación de regreso.
Zeref había decidido liberar a todos, dijo que no tenía sentido ahora que Natsu no estaba. Tenía razón.
No había decidido regresar al gremio, pero el maestro insistió en volver a colocarme la marca del gremio, dijo que siempre sería parte de la familia aún que no quisiera estar en ella. En cierta manera sabía que comprendía mi dolor y dejó irme, aún que sabía que para él sería duro perder a dos de sus hijos a la vez, pero el dolor había estado ahí por mucho tiempo y era momento de dejarlo morir. Los chicos tampoco querían aceptarlo, pero no podía permanecer en ese lugar, no después de todos estos años, no después de saber la verdad, no con todo el daño que les causamos.
Después de aquella revelación no pude mirar a Wendy y Gajeel de la misma manera, sabía que si les contaba estarían destrozados, sabía que si decía una sola palabra todo se saldría de control.
El cuerpo de la maestra regreso a Fairy Tail tal como lo prometió Zeref. Podía verle dibujada una sonrisa en su rostro cuando se despidió apropiadamente de su querida amada y esa sensación de paz crecer en él.
Los Springgal doce se separaron y fueron a diferentes continentes a proteger Alvarez, Dinamira y Brandish decidieron quedarse en el castillo para ayuda a su señor mientras los demás juraban regresar por si había alguna situación de crisis.
Todo parecía estar bien en el mundo, pero seguía estando aquella amenaza presente en cualquier lugar de estas tierras, esperando a que todos bajemos la calma para comenzar la calamidad.
Podía permitirlo, tal vez. Pero tal vez no estaría aquí para verlo.
Así que decidí subir a un tren y encontrar Eclipse por mi cuenta.
Tome a Yukino del gremio de Sabertooth. Sting no podía creer que estuviera pisando una vez más su gremio, y Minerva aún menos. Estaba segura que se habían corrido rumores de lo sucedido hace tiempo, y estoy segura que ellos no lo creyeron. Pero ahora estaba parada en su gremio pidiendo la ayuda de Yukino. Esperaba las millones de preguntas de Sting, incluso de Rogue, pero para mí suerte, no las hicieron.
Dejaron a Yukino en mis manos y nos dejaron marcharnos. Yukino jamás pregunto, creo que con ver mis ojos secos era suficiente para ella. Pero ella era adorable, siempre trato de subirme el animo.
Después de ir por Yukino, solicite una audiencia con la princesa de Fiore: Hisui.
Parecía extrañada de verme, mucho más con el testimonio que habíamos hecho hace meses en el gremio de Fairy Tail amenizando que destruiriamos Fiore.
Aclare que ese había sido un gran mal entendido, ella me pidió una explicación más amplia a lo cual se la di, contando frente a la corte los acontecimientos y los resultados de aquella temporada. El rey pareció comprender que habíamos sido manipulados, y que no teníamos nada en contra de nuestro reino.
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Strong Heart; nalu
Fiksi Penggemar"Cambiare el futuro" se había prometido al estrechar su mano con la de él. »»»» ¿Era posible cambiar algo que ya estaba destinado a fracasar una y otra vez, inclusos si mueves los hilos de tu historias, si cambias tus propias memorias y no recuerdas...
