*Narra Iron*
-*Cof cof* ¡Porras! Casi me atraganto con una uva - dije entre risas.
-¡Ja, ja, ja! Pero mira que te gusta esto de las uvas - dijo entre risas mientras cojía su décimo tercera uva.
-Supongo, hacía siglos que no lo hacía.
-Y yo ¡jaja!
-Creo que deberíamos dormir antes de que se duerma la luna ¡jaja!
-Si ¡jaja!
Nos tumbamos cada uno en su camilla. Las camillas eran estrechas pero por lo menos eran suaves y blandas. Me sentía algo solo en mi estrecha camilla sin pararme a pensarlo agarre la mano de Sylver a través de la cortina. Esta al principio se puso tiesa, supongo que le sorprendí, pero después se relajó y agarro la mía tambien dulce y fuertemente. De este modo la sensación de soledad se disipó, haciendo que mi cuerpo se quedara dormido e inmovil.
Solté un pequeño gruñido de molestia y me levanté de la cálida camilla. La cortina aún estaba extendida, de forma que no podía ver a Sylver, pero podía escuchar su tranquila respiración que me indicaba que seguía dormida. Con cuidado de no hacer ruido me levanté para hablar con el doctor. Quería preguntarle cuando podían darme de alta, aún no habíamos descubierto la verdad sobre el paradero de los padres de Sylver y para mi lo que le dije fue como una promesa. Salí de la sala haciendo el menor ruido posible y caminé por los blancos pasillos en dirección a recepción para preguntar por el Doctor Williams. Al llegar pude ver a un señor de expresión seria tecleando en un ordenador.
-Buenas señor.
-Buenos días, digame - dijo en tono desinteresado.
-Quería saber donde se encuentra el Doctor Williams.
-El doctor está en su descanso, pero supongo que estará en la cafetería.
-Gracias - dije sin recibir muestra de interés alguna.
Me dí la vuelta y, haciendo memoria para recordar el camino, me dirijí a la cafetería, donde estaba el doctor tomando un café mientras leía un periódico, pero el periódico lo tenía del revés.
*Narrador omnisciente*
El doctor observaba disimuladamente a una enfermera, apenas un año más joven que el, de cabellos negros azabache, piel blanca como la nieve, labios rosados como de fresa y ojos azul grisaceo. Era muy bella y dulce, pero siempre estaba sola con algún libro entre sus delicadas manos. Por supuesto el doctor estaba enamorado de ella pero no tenía el coraje, además de pensar que ella ni siquiera se acordaba de el después de tantos años. La última vez que habló con ella fue hace unos diez años cuando el estaba a punto de salir de la universidad. Claro que en aquel momento solo eran compañeros que se llevaban bien.
Por otra parte la chica de los cabellos azabache llamada Blanca estaba empeñada en que nadie la podía amar, aunque ella amaba a alguien, a nuestro querido doctor Richard Williams. Pero ella se dedicaba a leer libros de caracter romántico para poder estar con el en sus historias. Es más estaba tan centrada en amarlo a través de un libro que no se había dado cuenta de que el la observaba con corazones en los ojos.
*Narra Iron*
La situación era algo incómoda y graciosa pero devía interrumpir a "Romeo", así que me acerque con cautela a su mesa de forma que ni se percató de mi presencia, aunque claro estaba demasiado ocupado como para hacerlo.
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Sin Dolor #BOTS PAUSADA
FantasíaSilver es una hechizera hermosa y joven de unos dieciseis años, que aún no consigue usar sus poderes. Sus padres murieron cuando ella tenía unos ocho años así que tuvo que enfrentarse ella sola al mundo. Siempre evitó el dolor, pero ahora descubrirá...
