Recuerdos y más recuerdos

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Marinette / Ladybug

Era la segunda vez que pasaba frente a ese cuadro, estoy segura ¿O tal vez era la cuarta?

Definitivamente estoy perdida.

No debí salir de esa forma del cuarto de Adrien, pero ... DEMONIOS, ¿Como pude ser tan imbecil? Ahora debe creer que soy una acosadora o incluso algo peor.

Ahora mismo tenía ganas de meterme en un armario y desaparecer, pero no es momento para pensar esto, primero debo encontrar la cocina ¿Cómo los ricos pueden ubicarse en semejantes casas?

De paso aproveché para mandarle un mensaje a Alya.

Marinette: Alya, ¿Dónde demonios estás?

Alya: Me debes 1000 crepas (◍•ᴗ•◍)❤ y por cierto llámame cuando salgas porque realmente tengo que decirte algo.

Debería estar furiosa con Alya, pero ¿Porqué no me sorprende?

Marinette: Alya, tu prometiste que no me dejarías sola.

Ella ni siquiera me volvió a contestar.

Después de perderme unas cuantas veces más, logré llegar a la cocina.

Su cocina era... WOW, genial. Estaba mucho mejor implementada que la mía. Mamá y papá se morirían por una cocina así, aunque lastimosamente estaba casi vacía, solo estaba un solitario cocinero que parecía a punto de irse.

— Disculpe señor, se que es raro, pero tal vez podría preparar un platillo para ...— Él no me dejó continuar.

— Lo siento niña mi turno ya ha acabado — Hizo una mueca — Si quieres algo, preparatelo tu misma.

Tras decir eso se fue, parecía un hombre realmente muy desagradable. Luego de pensarlo un rato decidí hacerlo, después de todo no tenía nada que perder.

Pero... ¿Exactamente qué?

¿Una sopa de pollo? No, demasiado típico; además preferiría no tener que usar demasiados ingredientes ¿Algún postre? Tal vez, pero no tengo idea de que postres son recomendados en el resfrío (Eso claro si Adrien estaba resfriado)

Tras un intenso debate interno, solo quedó una opción en mi cabeza.

Era un postre que mamá solía hacerme cuando estaba enferma, un platillo creado por ella misma.

Por suerte todos los ingredientes necesarios estaban en la alacena, estos y muchísimos más; realmente creo que es un desperdicio tantos víveres sin usar, la familia de Adrien podría ser rica y lo que quieran, pero desperdiciar comida no es de Dios.

Acabé mucho más pronto de lo que creí. Probé una cucharada y no sabía mal, aunque obviamente tampoco sabía tan bien como lo hacía mi mamá.

— ¿Le gustará? — Me pregunté en voz alta, de seguro que Adrien debe estar acostumbrado a comer cosas mejores.

—Claro, se ve genial.

Espera un segundo, esa voz era ...

—¡TIKKIII! — Salté y le di un gran abrazo — ¿Como es que lograste llegar aqui sin perderte?

— Conozco este lugar como la palma de mi mano

Estaba tan feliz de verla que no me pregunté como es que ella podría afirmar eso.

— Entonces podrías guiarme de vuelta, ¿Verdad?

— Claro — Se sentó en mi hombro y se puso a darme direcciones, la cocina no estaba tan lejos como había pensado en un inicio.

END (Miraculous ladybug)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora