Capítulo 6: Indicios.

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Todos en las gradas me aplaudían y vitoreaban, el ruido era ensordecedor... Pero yo lo sentía cada vez más y más distante, las imágenes se volvieron confusas y los rostros se difuminaban; la adrenalina ya no corría por mis venas tras el encuentro y la fatiga tomaba su lugar en mi cuerpo, mi respiración se volvió entrecortada e irregular y la herida de mi costado comenzó a escocerse. Me levanté despacio, dí unos cuantos pasos y caí de rodillas. Lo último que recuerdo es a una borrosa silueta pelirroja correr a mi encuentro, gritando mi nombre.

-¡¡Add!!-  Todo se oscureció.


Abrí los ojos lentamente, me encontraba sentado contra una pared en un lugar oscuro, solo iluminado con antorchas; al mirar hacia arriba vi las estrellas lo que quería decir que estaba a la intemperie, y al observar alrededor vi unas siluetas a lo lejos conversando.

Esas siluetas, ese lugar... Intenté incorporarme y sentí un tintineo.

"Cadenas"

-No, otra vez no...- Un susurro quebrado salio de mi boca, me levanté y de inmediato escuché gritos.

-¡¡Oye, tú!! ni se te ocurra moverte.- Una de las siluetas se dirigía hacia mi con un arma en la mano, mis cuerpo no reaccionaba estaba petrificado; la silueta quedo frente a mi y aún así no distinguí su rostro, levantó un puño y me golpeó en la cara, el suelo se deshizo debajo de mis pies y empecé a caer... la caída pareció durar una eternidad y cuando sentí que iba a chocar con el suelo. Me desperté.

Estaba agitado y confundido me tomó un tiempo darme cuenta que me encontraba en la enfermería del gremio recostado en una cama de donsel con solo un lado suelto, vendas en el abdomen y el brazo... No estaba sólo, en la cama de al lado se encontraba Ciel dormido. Me incorporé lentamente con un poco de dificultad y miré a mi alrededor, había una mesita de noche a mi derecha y encima de esta había una nota, estire el brazo y la abrí.

Add, maldito idiota ¡Casi me matas de un susto! Esperé a que despertaras pero tuve que salir a una misión, cuando vuelva te haré pagar por tus pendejadas.

Con cariño, Elesis.

-Tks... lo que me faltaba, una sentencia de muerte en la agenda- susurré.

Doble la nota y la deje donde la había encontrado. Escuché el sonido de la puerta abriéndose y unos pasos que se acercaban, me quede quieto; vi una silueta que se  quedaba parada al frente del donsel corrido, permaneció unos segundos inmóvil para luego abrir la cortina por completo; era Rena llevando una bandeja en brazos con unas botellas pequeñas y de varios colores.  

-Por fin despiertas, Add- dijo con tono amable.

-Hola, Rena- me limité a saludar.

-Gran demostración la tuya en la arena-

"Él tampoco estuvo mal..."

-Él tampoco estuvo mal...- Rena se quedo sorprendida y me di cuenta que lo había dicho en voz alta, noté que me ruborizaba un poco de la ¿Vergüenza?.

-Ajám... como digas Add- dijo Rena algo embarazada, carraspeó y se acerco a mi cama- Bueno, tomate esto hasta el fondo, te sentará bien.- dijo tendiéndome una de las botellas, el líquido que contenía era de color azul oscuro. Obedecí aunque el sabor del líquido era asqueroso.

-Gracias- ofreciéndole la botella.

-Oye, Add...- La mire a los ojos, había cierto tono opaco en ellos que me causaba curiosidad ya que nunca lo había visto, ella abrió la boca queriendo decir algo pero no lo dijo, bajó la mirada, tomo la botella y se levanto.

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