Acabó su tercera cerveza, y se dirigió hacia donde todos estaban bailando, había mucha gente y se lo estaba pasando genial. Aspiró la brisa del mar combinado con el olor a cigarro y comenzó a bailar, al ritmo de la música electrónica.
Unas manos la tomaron por la cintura, y ella sonrió al ver a un chico muy guapo tras ella. Se dio media vuelta y le sonrió, mientras lo tomaba del cuello para bailar mejor.
El chico, la tomó firmemente por la cintura y comenzó a acariciarla, sobre su corta polera negra. Lo miró a los ojos, y se quedó embobada mirando los ojos café del chico.
La música cambio y ellos siguieron bailando. Sintió la caricia proveniente de una mano, sobre su trasero y luego la otra.
—Travieso -susurró de nuevo sonriendo, y él la apretó mas contra su cuerpo. El rostro de él, comenzó a acercarsele y ella supo lo que seguía.
Comenzó a besarlo rápidamente, hasta que sucedió.
A su mente, nuevamente llegó Manuel. El castaño le sonreía, y luego la abrazaba por la cintura, le decía que era hermosa, y luego la besaba de nuevo.
Se separó de golpe y abrió los ojos, topándose con ¿Manuel?
—No puede ser -susurró para si misma, y sacudió su cabeza lentamente. Volvió a mirar al frente, y el chico con el que bailaba recién la miraba extraño- ¡Lo siento! -exclamó y se escabulló rápidamente de ahí.
Comenzó a correr confundida, y se alejó del gentío. La música casi ni se oía, y trató de calmar la respiración.
Había ido ahí a olvidarse de Manuel, pero ¡No le había resultado!
—Mierda -susurró y se sentó en la arena, cerca de la calle. Pocos autos transitaban por la carretera, como para tomar un taxi. Debía esperar a Jerry pero por ahora no quería volver a la fiesta.
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Le dolían los malditos pies, y tuvo el deseo de arrancarse los zapatos, pero se resistió.
Llevaba aproximadamente media hora caminando y estaba cansado. Muy a lo lejos, divisó luces y mucha gente, por lo que supuso que una fiesta se estaría celebrando al aire libre, quizás ahí alguien le dijera donde conseguir un taxi. Comenzó a caminar más lento, para apaciguar la molestia en los pies, y se fijó en el mar que a penas se veía en la noche.
Una figura de mujer, se le hizo conocida a medida que avanzaba. Una chica estaba sentada en la arena, muy cerca de la calle, por donde el transitaba.Tal vez ella pudiera ayudarle.
Se acercó mucho más, y le habló
—Señorita podría decirme, donde puedo -la chica se dio vuelta y el aguantó la respiración unos segundos- Tomar un taxi -dijo finalmente
—Manuel -susurró________.
Quizá el deseo si se le cumpliera.
Una suave exclamación, se escapó de su boca, y fue apenas audible para ella. ¿Sería el efecto de la cerveza?, o ¿en verdad estaba viendo a Manuel?
Quizo creer que no era él, que ya se estaba volviendo loca, que la cerveza le había afectado, pero no,Manuel estaba frente a ella, mirándola extrañado al igual que ella lo hacía con él.
¿Era el destino que estaba tratando de decirle algo? Porque no era común que hubiera estado evitando el tema Manuel todo el día, para que al final de la noche se lo encontrara en una playa casi desierta.
Luego de mirarlo unos segundos más, se paró de la arena, sacudiéndose y suspiró
—¿Que haces aquí? -su tono había sido amable, cosa que sorprendió bastante al castaño- Digo, se me hace extraño que estes aquí.
—Yo -trató de analizar cada palabra, que iba a decir rápidamente, no quería arruinar el tono amable que había utilizado ella- Estaba en la boda, muy lejos de aquí, me aburrí y salí y bueno busco una parada de taxis o algo por el estilo -lanzó una risa nerviosa, cosa que enterneció a______.
______ lo miró fijamente, y lo analizó con la poca luz que había, llevaba una camisa blanca, desabrochada por el cuello, también llevaba unos pantalones ceñidos a sus piernas, que le quedaba espectacular, en su mano llevaba su chaqueta y una pequeña tela, que supuso que sería la corbata.
Su pelo estaba peinado hacia atrás, se veía guapísimo.
—Eres todo, lo que he estado evitando desde hace tiempo -pensó en voz alta- Todo lo que no debo ni quiero tener
—¿Qué..? -trató de hablar Manuel
—Eres lo que yo no quiero, pero deseo tener, y no lo puedo evitar -siguió hablando- Y tengo miedo, y tengo temor, porque no me gustan que me griten, pero tampoco me gusta estar enojada contigo.
—Yo..lo siento mucho -Manuel se acercó lentamente hacia ella, a medida que hablaba
—Y lo sientes, y lo buscas y lo tienes -hizo una pausa- Mientras yo no lo siento, no lo busco y lo tengo
—No te entiendo -murmuró Manuel
—Y yo siento esto, con el miedo a que tú no sientas lo mismo -también se acercó a el, levantó una mano y acarició muy lentamente su mejilla- Con el miedo a sufrir lo mismo, con el miedo a parecer tonta y no saber que hacer
—Todos sentimos miedo -le susurró el mirándola a los ojos
—El miedo hace, que yo repele todo, que no quiera nada, y que me aleje -con la otra mano, atrapó su cara- Pero algo me persigue, y por mas que intento alejarme, no hago mas que quedarme estancada ahí, por lo que he decidido a no alejarme más, he decidido que todo tiene que suceder, y si algo me dice que te bese, lo haré, si algo me dice, que te abrace lo haré, haré todo lo que me pidas, hasta que exista la posibilidad que me caiga, o si no pues, veré que sucede -lo miró unos segundos- Siento tanto haberte gritado.
—Yo siento más haberte hecho daño en el brazo -bajo la mirada unos segundos- No quise gritarte, no quise asustarte, ni nada, sólo estoy desesperado y me siento como un tonto
—Y lo eres -rió bajo- Pero todo debes saberlo a su debido tiempo y con la persona correcta -Manuel entendió el mensaje- Y creo que estoy ebria, porque estoy hablando bobadas -ella rió y Kendall sonrió nuevamente
—¿Me perdonas preciosa? -la tomó por la cintura sorpresivamente.
—¿No vas a gritarme más? -él negó- ¿No vas a preguntarme nada con respecto a Monica? -el también negó- ¿No vas a ser un tonto? -él negó riendo- ¿Cuando me vas a besar?
—Ahora -acortó la poco distancia entre ambos y la besó.
Manuel atrapó su labio inferior, y ladeo su cabeza e intensificó más su beso. El jubilo que sentía él en aquel momento, era indescriptible, ¿No podían durar más de dos día enojados?
No claro que no, y no sabía por qué. Pero lo que le interesaba ahora, era besarla y sentir el sabor de sus labios combinados a los suyos, sentir su lengua penetrando su boca, y sentir como ella se estremecía entre sus brazos. Soltó la chaqueta y la corbata, tirándolas en cualquier parte. La abrazó contra su cuerpo y se separó luego de unos segundos. Besó su frente y respiró tranquilo.
Era como si el aire hubiera vuelto a sus pulmones...
Estaba besando de nuevo a ________.
