Capítulo 11

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Nunca sostuve mi teléfono tanto tiempo. Mamá amenazó con amputarme el brazo si no lo soltaba. No, no estaba esperando la llamada de Freddie Highmore donde me pediría escapar juntos para vivir en una cabaña lejos de la civilización. ¿La universidad? Tampoco me llamarían para ofrecerme una beca ¡Es un sueño para mí! En realidad, estaba esperando un mensaje de Andrew Wide ¿Pero sabes que? Ni un emoticón de caca recibí.


Papá sigue en lo suyo, maneja hacia la escuela mientras que yo reviso por enésima vez el chat entre el poeta tonto y yo. Me haré la dura. Oh-oh, un mensaje... mi corazón se ha detenido pero es uno de Joe un tanto... extraño. Aunque así somos.


''He traído mi diminuto traje de baño que acentúa mis atributos, lo luciré muy bien''

''Eso es asqueroso. ¿No te avergüenzas?'' le respondo con emoticones muertos de la risa.


Sonrío un poco y me despido de papá, pero antes de bajarme me da un sermón. Y es que. de tanto que me dice sus sermones me los aprendo, porque su sermón de ''no dejar que algún chico se sobrepase conmigo'' es aplicado a cualquier situación, hasta para cruzar la calle. Según él.


Suspiro al leer ''Colegio Colleman'' en letras plateadas. Recuerdo mi primera vez aquí, mi camiseta de Pucca (que mi mamá tendía a confundirlo con Pikachu... no me pregunten por qué) estaba llena de sudor en la área de las axilas. Y no es porque no me haya aplicado un antitranspirante... estaba nerviosa hasta la médula. Además que era aterrador ser la única con tener algo abultado... no, no eran mis senos, era mi panza de infante. ¿Que le daban de comer a mis compañeras en ese entonces? ¿Frijoles especiales?


Estamos esperando al profesor Wellington, tengo 5 minutos aquí y Andrew ni si quiera se ha dado cuenta de mi existencia. ¿Como puede estar riéndose de lo que está viendo del celular de Adam? Ugh, tonto, tonto, tonto. No pudo escribirme un mensaje durante todos estos días libres pero si puede reírse como enfermo junto a su amigo.


Melanie Martin está molesta.


Ingresa al salón  el profesor con unos lentes de sol tan ridículos que parece una mosca. Wow, una combinación entre una mosca y un cerdo, una nueva versión de La Metamorfosis. Nos ordena hacer una columna para dirigirnos al autobús pero como siempre se desintegra a los 5 segundos. El tonto ha pasado por mi lado y ni si quiera emitió un saludo. ¡Ni si quiera una onomatopeya! ¡Nada en absoluto! Si quedar en visto en Whatsapp es doloroso, en la vida real es el doble.

Joe me rodea con sus brazos y nos dirigimos hacia la gran masa de alumnos ansiosos por el paseo a la playa. Entre ellos está Wide, su sonrisa desaparece cuando sus ojos se conectan con los míos. Agacho mi cabeza y mi mejor amigo con sus suaves manos hace que la tenga en alto. Ahora las posibilidades de que ese chico no quiere estar conmigo son enormes. ¿Acaso tengo algo malo y se dio cuenta tarde? Es como si estuviera asustado de verme. No soy una cucaracha.

Me recuesto sobre uno de los primeros asientos cerca de la ventana, Cassie me está comentando sobre lo gracioso que fue al ver a uno de sus gatos robarse un pedazo de queso del plato de su padre. Ella está riendo a todo pulmón, está tratando de subirme el ánimo pero... nada, ni sus felinos lo hacen. Continúa hablando pero no le presto mucha atención, giro mi cabeza lentamente y me encuentro a Joe y Connor jugando videojuegos en sus teléfonos. Jack está rascándose la nariz pero se detiene al darse cuenta que lo miro y los amigos de Andrew están jugando con snacks de queso, están fingiendo que son morsas. ¿Sabes lo que pienso? Son unos tontos.

Stupid Love StoryHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora