Eres mío.

996 33 2
                                        

Capitulo 12.

Toda mi familia parecía contenta con Just. Comimos tranquilamente. Llego la hora de los postres y Just y yo nos íbamos a ir al cine.

-Bueno mamá, nos ha encantado venir pero nos íbamos a ir con unos amigos al cine, ¿no os importa verdad? – sonreí-

-No pasa nada chavales, a disfrutar de la juventud – dijo mi abuelo-

Nos despedimos de cada uno y nos fuimos.

-Bueno ¿Qué te han parecido? Sé que son pesad-me tapó la boca con su mano-

-Son geniales – sonrió-

Eso me tranquilizó, se gustaban mutuamente.

-¿Oye amor, lo del cine? – dijo extrañado-

-Es que quería quedarme a solas contigo jo – dije con voz de niña pequeña-

-Oh – dijo acercándose mientras me abrazaba- ¿y qué quiere hacer mi princesita?

-Estar contigo. ¿VAMOS AL CINE? EJEJEJEJEJEJE

-Venga vale, he visto que se estrena una peli de miedo genial.

Él también rió mientras puso la radio, sonaba una canción de Demi Lovato.

-Amo su voz – dijo Justin.

-Yo la amo a ella, ¿has visto como canta, como habla, como es?

-Sí, pero yo te amo a ti.

Paró el coche en seco y me empezó a besar.

-Justin, estás loco – dije mientras besaba mi cuello-

Me miró a los ojos. Pero no fue cualquier mirada, fue una mirada de ‘te amo, te amo más que a nada’. Y yo lo entendí. ASENTÍ.

-______, ¿no ves lo preciosa que eres? – su mirada estaba cambiada, como si algo nuevo le hubiera entrado directo al alma-

-Justin, tú eres precioso. Y eres mío. Suena tan bien.

Seguimos besándonos, cada vez más rapidas las respiraciones. Mordí su labio.

-Justin ¿qué tal si vamos de una vez al cine?- dije sonriendo-

-Siempre me dejas a medias baby – dijo riendo –

-Serás imbécil – dije-

-Tu imbécil – me besó y arrancó el coche-

Era todo perfecto. Como en las pelis. Tenía miedo de que de repente algo cambiara el rumbo de nuestra relación. Que pasáramos de los besos a las peleas. De las peleas al odio, del odio a la ruptura y que sus ojos color miel dejaran de ser mi perdición. Tenía miedo de dejar de escuchar su voz, de volver a los cortes. De no tener ganas de vivir otra vez.

Entre pensamiento y pensamiento llegamos al cine.

*DOS HORAS DESPUÉS*
-Justin – dije riendo – el próximo dia que vayamos al cine, PODRIAMOS VER LA PELICULA .

-Eh, no es mi culpa que tengas unos labios tan besables sweaty.

-No son besables, son normales – dije mordiéndolos.

-Lo que tú digas señorita.

Llegamos a la casa de Just.

Me senté en su escritorio y cogí un papel.

-Just pls ¿me cantas?

Él me miro asombrado. Pero accedió.

-Está bien sweaty.

Curando las heridas.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora