— ¿Dónde has estado? — pregunte, pero no obtuve ninguna respuesta de él. En eso el paso sus manos rodeándome, tomo mi mano y puso algo en uno de mis dedos.
—Listo. — vi como de sus labios broto una amplia sonrisa.
— ¿Qué cosa? — pregunte.
En eso mire mi mano y me di cuenta de que había una delgada argolla en mi dedal.
¿Un anillo?
—Pero...— estaba catatónica. No logre que de mis labios saliera otra palabra.
—Espero que te guste. — confeso Yoon Gi mientras me abrazaba con más fuerza.
Me quede mirando aquella argolla que se encontraba en mi dedo anular. En eso Yoon Gi tomo mis manos, y pude ver claramente un anillo en su mano. Tome su mano y la acerque a mi rostro para verlo más detenidamente.
—Una marca de mi territorio. — susurro cerca de mi oído. —Para que cada vez que lo veas me recuerdes...
Gire mi rostro y nuestras miradas se encontraron.
— ¿Por qué yo? — susurre.
—Por qué no hay nadie más igual a ti...— confeso para luego abrazarme fuertemente por la cintura mientras recostaba su cabeza en mi hombro. Podía sentir su calor, el tacto de su piel con la mía me hacía sentir una extraña sensación. Respire hondo. No pude evitar sonreír.
—Te....te...— empecé a tartamudear.
En eso sentí los brazos de Yoon Gi apretarme con más fuerza.
—Dilo. — musito.
—Te amo. —agache mi rostro y me recosté en él.
Nos quedamos en aquella posición por varios minutos. No deseaba separarme de él. Y por lo que ocurrió al parecer Yoon Gi tampoco deseaba alejarse de mí.
***
A la mañana siguiente desperté en mi habitación, sentia algo calido que me rodeaba, eran los brazos de Yoon Gi. No estaba segura como es que de la sala terminamos en la habitación. Me levante, sentándome en el filo de la cama. Respire hondo. Iba a levantarme pero en eso alguien tomo mi brazo y me jalo con mucha fuerza que volvi a caer en mi cama.
—Buenos días...— saludo Yoon.
—Hola. — sonrei.
—No te vayas. — suplico.
— ¿Qué hora es? — pregunte mientras intentaba tomar mi teléfono que se encontraba en la mesa de noche al lado de la cama. Pero Yoon Gi tomo mi mano y la aparto del móvil. — ¿Qué haces? — lo mire confundida.
—Solo unos minutos más...
Asentí.
Cumpli su petición, nos quedamos unos minutos más recostados en la cama, abrazados. Él me rodeaba con sus brazos de una forma inusual. Como si estuviera protegiéndome, dándome calor, guardando algo que apreciaba. Deseaba poder expresarle mis sentimientos de la mima forma que lo hacia él. Pero era un poco difícil. No habia tenido muchas experiencias amorosas, y mucho menos con un lobo. Pero por nada del mundo queria separarme de Yoon Gi.
***
Estábamos en la cafetería, sentados frente a frente. Estaba un poco adormilada. Yoon Gi no dejaba de mirarme. Nos comunicábamos con la mirada. Nadie abrió su boca, no se menciono ninguna palabra. Hasta que en eso vinieron Rebecca y Mark.
—Hola. — salude.
Rompi con el silencio.
—¿Podemos sentarnos? — pregunto Rebecca.
Asenti, pero Yoon Gi se negó.
Rebecca lo fulmino con la mirada. Pero Mark lo ignoro y se sento al lado de este, Rebecca a mi lado. Los dos con sus bandejas y su desayuno.
—Por lo visto regresaste. — exclamo Mark mientras le daba una palmada en la espalda a Yoon Gi. Este giro su rostro y lo miro con un poco de rabia. Al parecer no le gusto que hubieran intrusos entre nosotros dos. Al pensar eso solte un par de risas que trate de ocltar sin éxito.
—¿De que te ries? — pregunto Yoon Gi serio, cruzándose de brazos.
—Nada. — no podía borrar aquella sonrisa de mis labios.
Continue comiendo tratando de evitar la mirada de Yoon Gi, pero me sentia algo incomoda. Casi me atoco con mi bebida.
—¿Estas bien? — pregunto Rebecca intentando ayudarme. —Levanta un brazo. — tomo mi muñeca y lo alzo. —Asi podras respirar mejor.
—Gracias...— musite algo agitada.
Recupere el aliento.
Baje mi mano y la puse sobre la mea, en eso Rebecca se quedo muda, cuando me recupere por completo la mire. Ella estaba observando detenidamente mi mano. Para ser exacta, el anillo en mi dedo anular. Lo escondi de inmediato. Rebecca giro su rostro y me miro sorprendida. No tuvo que decir nada. Su cara de asombro me lo dijo todo.
—Silencio. — musite.
—Pe-pero...
Antes de que dijera otra palabra le cubri la boca. Los chicos se nos quedaron mirando, extraños.
—¿Ocurre algo? — pregunto Mark.
—Nada. — respondi de inmediato. —¿No es asi Rebecca? — la mire seria. Ella asintio con la cabeza. Con un poco de miedo fui quitando mi mano de sus labios.
—No pasa nada. — me senti aliviada cuando dijo eso.
Los chicos continuaron comiendo, terminamos de desayunar. Mark tenía que ir a la oficina de Jackson. Asi que tuve un momento con Rebecca. Los tres fuimos al campo de tiro. Yoon Gi estaba probando una nueva pistola.
Rebecca estaba recostada en la pared, mirando todo detenidamente. Me aleje de Yoon Gi y me puse a su lado.
—¿Es un anillo de bobas? — pregunto ella.
Esa pregunta fue como un balde de agua fría para mi. Me sonroje en el acto.
—¡Claro que no! — grite mientras intentaba ocultar mi sonrojo.
—Por lo visto ustedes van en serio...— musito.
—No digas eso. — suspire frustrada.
Si tan solo supiera la verdad, no podria quedarme aquí por siempre, por lo que más quiera. Pero disfrutare cada momento al lado de Yoon Gi hasta que no pueda regresar más a Red Zone.
—Desearia que Mark fuera la mitad de lo que es Yoon Gi. — gire mi rostro, pude ver sus ojos, estaba algo distraída. —Si tan solo....
—Dale tiempo. — puse mi mano en su hombro. —No hara lo mismo pero te demostrara lo que siente a su manera.
Vi como de los labios de Rebecca salio una amplia sonrisa.
—Tienes razón...— musito.
Eso me alegro mucho.
—¿Vamos a practicar? — pregunte animada.
Ella asintio con la cabeza.
Corrimos una pequeña carrera hasta el almacen y tomamos nuestras pistolas, regresamos hacia el campo de tiro y empezamos a practicar junto con Yoon Gi.
—¿Les parece si hacemos un reto? — propuso Yoon Gi.
—Pero somos impares. — informo Rebecca.
—El que gane tendrá dos deseos de los perdedores. — propuso Yoon Gi, pero sabia que detrás de esas palabras planeaba algo.
—Me agrada...— musito Rebecca.
—Por mi me da igual. — sabia lo que planeaban. No podria impedirlo, ya que anteriormente lo intentaba, pero resultaba peor.
Le quitamos el pestillo de seguridad a nuestras pistolas y apuntamos a nuestro objetivo.
—¿Listos? — pregunto Yoon Gi.

ESTÁS LEYENDO
Unknown Known 2: Rose |BTS|
Fiksi PenggemarJuly había confirmado sus sentimientos por Yoon Gi, pero fue demasiado tarde. Después de tanto tiempo se había acostumbrado a permanecer en Red Zone. Pero sus deseos fueron arrebatados. Arriesgar todo por la persona que amas, incluso perder...