Esa noche desperté asustado al ver que gente desconocida entró a mi casa. Estaba solo con mi hermano mayor que ya se había despertado, pero no entendía como podía estar tan tranquilo. Yo les gritaba a esas personas que se marcharan, que no tenían nada que hacer acá, pero no me prestaban atención. Comencé a llorar y sentí miedo, mi hermano se acercó para abrazarme fuertemente mientras me decía: "Ya hermanito, es solo que lo olvidaste. Seca tus lágrimas y cálmate que estoy a tu lado."
Yo continuaba llorando y llegué a pensar que él no veía a esa gente debido a la tranquilidad que demostraba, en ese momento le respondí entre lágrimas: "¿No los ves? ¿Por qué no puedes verlos y yo sí?"
Fue en su respuesta que logré recordarlo, sin soltarme me dijo: "Si hermanito, claro que puedo verlos, pero ellos no saben que estamos acá... Fallecimos en aquel accidente"
