Capítulo 09: La hija de Mugiwara. Parte 2.

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-¡Tengo que ir a ese lugar!- dije alterada, Shakky no quitaba su expresión tranquila y dándole una bocanada a su cigarro cerró los ojos y se cruzó de brazos.

-De todas maneras aunque te diga que "no", buscaras la manera de irte- abrió los ojos. –Yo no puedo acompañarte, pero te ayudaré...- me sorprendí.

-¡¿En serio?!- por un momento pensé que tendría que luchar contra ella para poder irme. –¡Muchas gracias Shakky-san!- me acerqué a ella y la abrace.

-Pero debo advertirte algo Medanne-chan...- dijo de manera seria, ese tono me causo escalofríos, soltando el abrazo y volteándola a ver. –Cuando veas cara a cara a la Marina ellos se darán cuenta de quien eres hija y no dudarán en matarte, no dudarán en hacerte el mayor daño posible y no dudarán en arrebatarte lo que más amas, todo ello por la sangre que llevas... por eso y por tu promesa a Hancock, ¡vive!- me estremecí por esas palabras, pero era cierto, esas personas no dudarán en nada y yo estaba dispuesta a arriesgarlo todo por mis tías, pero ¿si no podía ayudarlas? No soportaría verlas morir como a mí madre, sería muy doloroso para mí... pero Shakky-san tenía razón, si moría en ese lugar todo por lo que mi familia lucho sería en vano... aún así yo quería intentarlo, si no lo intento quién sabe que pasaría.

-Lo comprendo muy bien y agradezco su preocupación Shakky-san, pero yo quiero intentarlo, si llego a fallar, yo... yo al menos lo abre intentado...- dije bajando la mirada.

-Veras que de todo esto saldrá algo bueno...- levante la vista y ella tenía una sonrisa optimista, la cual se me contagio.

Una noche antes del acontecimiento di salida, Shakky consiguió un uniforme de la Marina, usualmente un barco atracaba cerca de ahí y se dirigía a Marineford, me colaría, sin llamar la atención y llegaría con mis tías... sonaba fácil... pero lo único fácil era morir...

-Gracias por todo Shakky-san, no olvidare sus enseñanzas y algún día le pagaré- tome sus manos y ella me sonrió.

-Cuídate, eres libre de regresar aquí- solté con delicadeza sus manos-

-Gracias...- me puse la gorra, acomodando mi cabello para que se viera más corto, me colgué una mochila en la que llevaba algunas cosas y partí, adentrándome con cautela en el barco, Deuce me seguía a una distancia discreta y se enredó en la cadena del ancla.

Llegue en la mañana y baje como cualquier soldado y nos formaron en la base.

-¡Este día será tan épico como la guerra de Mireford!- exclamó un Taisa, Nyon y Shakky-san me habían contado algo sobre ella, ahí Mugiwara arriesgó su vida para salvar a un pirata que no recuerdo su nombre, pero era su hermano, un comandante del también difunto Shirohige.

Después de recibir órdenes a las que no les preste mucha atención, me separe del grupo llegando a una zona alta donde Deuce me esperaba, ahí podría cambiarme y también  localizar a mis tías, sin embargo no tuve que buscar mucho, pues por una ventana vi que estaban en la plataforma de ejecución, atadas y al parece dormidas, sin perder mucho tiempo me cambien de ropa, me puse una máscara que sólo dejaba ver mis ojos negros, mi cabello me lo solté, me puse una blusa de manga larga negra así como un pantalón entallado azul claro, usando unas sandalias de plataforma media blancos. La mañana seguía su curso y mientras los marines preparaban todo yo me escabullí poco a poco hasta llegar a la plataforma, en el camino deje a uno que otro soldado o aprendiz inconsinete; por lo que escuche había unos cuantos Shoshos, ningún Taisho o el mismo Gensui. Shakky-san me había advertido que posiblemente deseaban que yo fuera para usarme como carnada y atraer a Mugiwara,  lo cual sería creíble si estuvieran todos los altos mandos, entonces ¿qué buscaban? O de ¿quién era ese plan?

Al fin llegue y mis esperanzas estaban al máximo, ahora tendría que idear la madera de escapar, en eso estaba hasta que mis tías me hablaron...

-Medanne-chan...- llamo mi atención Sonia.

-Tía, no hablen, las sacare de aquí...- dije en voz baja.

-Olvídate de nosotras... tú debes vivir- dijo Mari. –Nunca nos perdonaremos si algo te pasa...-

-Yo tampoco me perdonaría que algo les pasara...- dije con la voz entrecortada.

-Eres noble... hermosa y serás muy fuerte... seguramente Annesama estaría orgullosa de ti... pero entiende... nosotras no saldremos de aquí con vida...- dijo en un susurro Mari, unas lágrimas cayeron de mis mejillas.

-No digan eso, yo...- sin embargo no termine de hablar Deuce me enrolló y me bajó de ahí antes que una bala me impactará. –¡Tías!-

Y así fue como me metí en esta situación...

(One Piece) Princesa Pirata. 1a Temporada.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora