- Date prisa, _____TN.
Escuche la voz de mi padre provenir desde la sala. Iba retrasada para la escuela,
Fui hacia la puerta, específicamente al perchero, y tome una bufanda que allí se encontraba colgada
Me envolví el cuello con la bufanda color uva, provocando que el calor inundara mi cuerpo. Cerré el zíper de mi chaqueta gris, y Salí del cuarto con mi mochila al hombro.
Cruce el pasillo y la habitación se abrió en la sala.
Estaba mi papa a un metro de la puerta de entrada, envolviendo a Jesy con una bufanda roja, y poniéndole un gorro
Lo único visible en su cara, eran sus grandes y hermosos ojos café claro, que eran la vivida fotocopia de los míos.
- ¿Estas lista? – Pregunto mi papa sin siquiera mirarme, ya que estaba muy ocupado arreglando a Jesy para que el frio no le entrara por ningún lugar.
- Naturalmente. – respondí con toda certeza.
Mi papa ahora se envolvió el con una gran chaqueta de cuero negro
Llevaba puesto un pants grueso negro, y unas botas de albañil viejas y osadas.
Una vez que todos estábamos listos para salir a la calle con 9 grados, nos aventuramos al exterior. Sentí claramente como el aire del primer frente frio del año se colaba por mis fosas nasales, y por mis poros, provocando endurecimiento de mis huesos por el frio.
Los 3 corrimos hacia el coche que estaba estacionado en la acera: un Nissan plateado.
Apenas entramos, Jesy y yo en el asiento trasero, mi papa encendió el coche, haciendo que la maquina rugiera ferozmente, y lo dejo calentarse, Mientras esperábamos, encendió la calefacción. Acomode las ventanillas del aire de modo que calentaran primeramente a Jesy. Ella era mi prioridad. Mi papa aumento la intensidad con la que el aire era expulsado, lo cual provoco que el coche se calentara mas ‘rápido’ entre comillas, así como nosotros 2 también.
mi papa arranco.
Como todas las mañanas, iríamos a dejar a Jesy primero en su guardería ‘Smileys’ que estaba de camino a mi escuela.
Fueron 13 minutos de viaje exactamente cuando llegamos a la puerta de su babycare.
Deje mi mochila y mi bolso en el asiento, y tome a Jesy en brazos. Antes de bajar, le indique que escondiera su rostro en mi pecho, para que no respirara el aire frio. Cuando Jesy hiso aquella acción, agarre la manila de la puerta del coche, y salte corriendo de él, para cruzar esos escasos 10 metros y llegar a aquel edificio color carne, que sobre las puertas tenía pegada en letra manuscrita color dorado brilloso la palabra ‘Smileys’ en forma de arco.
Apenas entre, sentí como mis nervios descansaban del frio que afuera hacía. Tenían prendido al máximo la calefacción, supongo para evitar resfriados.
Cuando cruce el umbral de la puerta, baje a Jesy de mis brazos, y me quite la bufanda de la boca, para permitirme respirar el aire caliente.
Parecía que no habían casi niños, ya que solo estaba en la recepción la maestra Camine, con la que por cierto no congeniaba mucho, y recargada en la barra se encontraba la maestra angeles. Tome a Jesy de la mano, y caminamos hacia ellas, las cuales ya nos habían visto desde que entramos.
- Buenos días _____TN! – la esbelta maestra ángeles se nos acercó a ambas. Su piel morena se veía de porcelana, y esos enormes ojos negros resaltaban naturalmente, y más ahora, con ese delineador negro que llevaba puesto. Me saludo de un beso en la mejilla, y luego se inclinó de cuclillas para quedar al mismo nivel que Jesy. – Buenos días Jesy! – la saludo del mismo modo entusiasmada.
- Buenos días señorita ángeles. – saludo mi hermana con un hilo de voz tierno. La maestra se volvió a elevar a mi altura.
- ¿Esta muy frio afuera? – me pregunto con cierta burla en sus palabras, ya que Jesy iba vestida como un verdadero esquimal.
- Mucho, sí. – reí. – para pasar ayer de 29 grados centígrados a 9 grados, es mucho. No estaba preparada con nada de invierno aun. –
- Nadie estaba preparado. – me recordó. – pero no es nuestra culpa! – rectifico. –
es culpa de ese tal Chandler Qweey, el meteorólogo del canal 07. Nunca da una en sus predicciones. – ambas reimos. - ¿Vienes por ella a la misma hora de siempre? – Jesy dio 2 pasos aun agarrándome de la mano, y La maestra angeles giro unos 180º.
- Como todos los días. – exclame feliz. Me agache para despedirme de Jesy, lo cual lo hiso con un beso, y se fue corriendo de la emoción.
Volvi a taparme con la bufanda, por completo, y Sali del lugar otra vez. Apenas entre al coche, mi papa me interrogo, con preguntas como:
*¿Qué maestra estaba allí?
*¿lloro cuando te fuiste?
*¿No te comentaron nada de la colegiatura?
Entre otras cosas. Yo las contestaba con fluides, ya que tenia las respuestas a todas.
Otros 10 minutos de camino bastaron, para que llegara a mi destino: Preparatoria Perklyn.
Eran unos 20 metros para llegar a la entrada de ese gran edificio de 2 pisos, y con una gran extencion. Era de ladrillo básicamente. El color marron era todo lo que se veía, y resaltaba junto a los arboles que estaba plantados a escasos metros del edificio.
Tome mi mochila, y mi bolso donde llevaba mi uniforme de Whataburger de empleada para en la tarde, y baje corriendo a la escuela.
C o n t i n u a r a ~
