Capitulo 24

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Jesy cruzó el aeropuerto corriendo, emocionada, y chocando conmigo en un dulce abrazo. Yo me incline de clucliyas, mientras que la rodeaba con mis brazos en un fuerte y fraternal abrazo; jamás en lo que llevaba de vida, había pasado tanto tiempo alejada de ella.

Los zapatos viejos de mi padre, con la punta despintada asi como desgastada y un poco sucios, junto con un pantalon de mezclilla fueron los indicadores principales de que se encontraba frente de sus dos hijas, las cuales se abrazaban tiernamente.

Me levanté, y abrazé a mi papá, ocultandome dentro de su pecho. Un perfume peliculiar, junto con un olor a pollo fue lo que persibí.

- No tienes una idea de cuanto te extrañamos. - dijo mientras besaba mi frente.

La verdad era que, no me había dado la oportunidad de extrañarlos, o al menos de darme cuenta de que lo hacía, estaba muy ocupada acaparando mis pensamientos con otra persona...

- Y yo a ustedes. - contesté como inoscente mentira piadosa. El sonrió, y mi hermana me abrazó por la pierna, ya que era lo unico que alcanzaba.

Mi papá tomó mis maletas, y se las colgó en la espalda, mientras que yo agarré la mano de Jesy y caminamos por todo el aeropuerto de la ciudad de Brownsville, hasta llegar al estacionamiento.

Definitivamente, ya no estaba en New York: El clima era no frio, sino fresco, calculaba unos 18 grados como minima. El sol estaba mas que puesto detras de unas cuantas nubes, y el cielo totalmente limpio, azul y perfecto, a contrario de New York, el cual en aquel momento debía de estar un tanto a nubes ya que estaba pronosticada una tormenta de nieve. Habían unas cuantas palmeras, pero de decoración, Ya que naturalmente es tierra un tanto arida. Lo que si predominaba la escena, eran arboles Marrones, casi mudando de hojas. El otoño había llegado tarde ese año.

Busqué el viejo coche de mi papá con la mirada, aunque al no encontrarlo seguí a mi papá, el cual caminó hacia el. Abrió la cajuela, y colocó las maletas allí, mientras que yo y Jesy nos ibamos al asiento trasero. Me quité mi chamarra, quedando solamente con una blusa de manga larga y cuello de tortuga ensima, me estaba dando bastante calor.

- ¿Como es New York? - preguntó emocionada Jesy, mientras que sus ojos verdes se le iluminaban por la emocion. Yo reí un poco, y peiné con mis dedos los nudos que tenía en sus rizos en la punta.

- Todo lo que soñaba. - contesté con una sonrisa, mientras que mi papá subía al coche.

Una extraña sensacion fue la que a continuacion detonó en mi. Era como reconocimiento, una sensacion extraña, hasta un poco de desepcion. Había pasado de caminar entre edificios de mas de 50pisos, a una ciudad donde edificio mas grande era solo uno de 3, y era presidencia. Suspiré mientras miraba por la ventana.

Mi papá tenía en su rostro una gran sonrisa, mientras que Jesy iba emocionada contandome que tenía un nuevo perrito que mi papá había accedido a comprar, hecho que me sorprendió gratamente ya que el jamás había sido amante de los animales, y mucho menos de los perros. Aun asi, unas grandes ganas de ver al santo "Nuggy" llegaron a mi cabeza conforme Jesy iba contandome todo sobre el y sus ocurrencias. Jesy era la que hablaba animadamente como perico, mientras que mi papá y yo solo le contestabamos, y lo nescesario.

Un viaje de 40 minutos fue el efectuado, para cuando llegamos a casa. Todo seguía tal y como lo recordaba: La vieja puerta rasgada por el paso del tiempo, las cortillas amarillentas colgadas desde dentro, el porche con un escalón alzado, asi como la cerca blanca que te llevaba hacia el patio trasero, y el muy bien descuidado patio delantero, con un duende entre las plantas y una que otra flor marchitada.

Mi papá apagó la maquina, mientras que Jesy salía emocionada del coche. Yo salí detras de ella, para que no se fuera a alejar. Heché un vistazo al vecindario: Todo seguía exactamente igual, hecho que me causaba tristesa.

The Red Pawn- Liam y TuDonde viven las historias. Descúbrelo ahora