La miré y me miró. Todo a mi alrededor pareció desvanecerse; las voces se escuchaban lejanas, como el eco de una montaña a kilometros bajo el vacio.
Ignoré olimpicamente a Tracy, pasando por su lado y bajando de nueva cuenta las escaleras.
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- ¡__TN!¡__TN! - grito histerica mi mejor amiga, acompañado después de un resoplo. Giré levemente la vista, y noté como enojada, continuó caminado hacia el segundo piso.
Josephine seguía petrificada en el suelo, sin haber efectuado ni un solo movimiento, pero justo cuando estaba a 3 escalones del piso, Giró bruscamente caminando por el corredor. Yo apresuré el paso. El timbre casi nasal de la escuela se escucho, y por primera vez hice caso obniso de este.
Josephine iba 2 pasillos mas adelante. Si era rapida. Intenté trotar a paso lento, y alcanzarla, pero cuando me di cuenta, ya no sabía donde se había metido. Sentí una inexplicable rafaga de viento desde mi espalda, y después, me encontraba totalmente sola frente al salón de Ingles.
...
Otros cuantos días pasaron, y el miercoles estaba presente, asi como mis obvias ganas de no ir a la escuela. Había tenido aquella vaga esperanza esas 3 semanas -por cumplirse 4- de que Liam regresara, pero quizas solo debía olvidarlo. Si, quizas era cuestión de sus padres, algo que el no pudo controlar, algo que no estaba entre sus manos.
Caminaba junto con Bree hacia el salón de Arte, la peor clase para mi gusto. Yo no era una chica a la que los dibujos les salieran "Reconocibles".
Entramos al salón, y tomanos asiento frente a uno de las bases para pintar. El profesor aun no estaba en clase, por lo que dejé mi cuaderno por debajo de la silla.
- __TN...
- Calla, Bree. - la interrumpí, cerrando asi mis ojos con una fuerza que parecía, iba a sacarme de aquella pesadilla. - no quiero hablar de ese tema ahora.
- Hablo enserio. No puedes seguir asi, quizas es momento de que...
- Basta, ¿Okey?. Tu no viviste lo que yó en New York, no sabes sobre lo que hablamos, no conoces al Liam que yo conosco.
El profesor dio señales de vida apareciendose en el salón; giré mi silla, y puse atencion a la clase.
No fue algo muy pesado, ni tampoco era que dibujaramos mucho. Había sido clase hablada, donde el profesor estaba comentando sobre los retratos humanos en los cuadros de diferentes culturas antiguas, como Romana, Egipcia, Maya... La clase paso considerablemente rapido, mientras que yo me encontraba como siempre, en mi propio mundo, con el corazon roto. Bree caminaba a mi lado, cabizbaja por el pasillo, mientras que ambas ibamos calladas, sin hablar ni decír ni una sola palabra. Odiaba a la nueva yo que no era lo suficientemente valiente como para sobrepasar ese inexplicable vacio que tenía en mi pecho. Pero no lo era, y la verdad, no me interesaba serlo, tenía el corazon roto, y estaba deztrosada, pero aun así me consideraba a mi misma valiente, ya que no había derramado lagrima alguna, ni una sola. Quizas por la confusion que mi cabeza tenía, o todas aquellas noches en las que solo pensaba en eso, no me daba tiempo ni espacio para llorar largo y tendido como siempre lo había deseado.
Iba mirando al suelo, como ultimamente siempre lo hacía, pero en ese instante, bree tomó bruscamente mi muñeca, haciendo que levantara la vista.
-
¡__TN! - miraba hacia el frente, petrificada en el suelo. Yo miré hacia donde sus ojos estaban posados.... Y volví a ver esos ojos color miel y aquel cabello rubio que tanto me había encantado.
Liam. Era Liam, sin margen de error. Ese chico que tanto amaba, ese que me ilusionaba con una sola sonrisa, era El, mi novio. Unas ganas enormes de correr a sus brazos, y besarlo como nunca antes fueron las que dominaron en aquel momento, pero era tanta mi sorpresa asi como grado de shock, que me quede inmovil. Entonces, el poso sus ojos en mi.
Una enorme sonrisa entonces poso su rostro, mientras que el tragaba gordo, y al mismo tiempo, giraba sobre si mismo alejandose por el pasillo. Yo... No se que sucedió, solo me preguntaba: ¿Por que Liam no habría ido a hablar conmigo? Bree no supo que hacer en aquel momento, me miraba consternada, y como si se estuviera diciendo a ella misma "Para qué abría la boca..."
...
- Okey... ¿Que crees que suceda?
- Tengo que hablar con el, eso es todo. Quizas tiene asuntos con su familia y no estaba de humor, yo que sé. - excusé para ayudarme a mi misma a no llorar en aquel instante.
Mil y un pensamientos cruzaron por mi cabeza, pero todos nublosos y nada entendibles, como si fueran una diminuta voz a lo mas profundo de mi cabeza, que se escuchan sin poder distinguir ni palabra ni orden.
Bree entró a su salón de clases, mientras que yo iba con paso vacilante a Literatura, esperando que ahí me encontrara con Liam. Mis piernas temblaban, y mi pecho se contraía con mi respiracion. Solté mi cabello, "A el le gusta suelto", pensé para luego bajar las escaleras de nuevo, encontrandome con un monton de estudiantes que solo veía de lejos todos los días, que jamas había hablado con ellos, y quizas Jamás lo haría. En fin, así es la escuela.
Heché un pequeño vistazo a la puerta, de un color café claro con un pequeño pedazo de vidrio a un costado posterior para poder ver al interior, o viceversa. El profesor estaba dejando su maleta de cuero sobre el escritorio. Sus toscos zapatos, y su saco negro de gemusa. Abrió su portafolios, sacando así dos plumones, uno rojo y uno negro, para después darle la espalda a la clase y comenzar a escribir en su pizzarón, el cual tenía un marco de retratos de grandes escritores y poetas de la lengua inglesa.
Empuje la puerta lentamente. El corazon palitaba tan detonadamente que sentía como en cualquier momento se me saldría del pecho. "Gracias a Dios soy invisible ante la sociedad". Pero apenas entré, sentí como si hubiera sido aplastada por un ancla a la deriva, sacando todo el aire en un gran y profundo suspiro lleno de desepcion y de palabras que sabía, no le podría decir a ese chico que se había mantenido en mi cabeza por tanto tiempo.
- Mierda... - mascullando entre dientes, pasé por el frente de las ileras, y en la ultima caminé hacia mi mesabanco, con la esperanza hasta el suelo y mi corazón pendiendo de un hilo. Liam no había asistido a esa clase.
A partir de allí, todo el día se fue entre incognitas y tragedias, con preguntas como
"¿Me estará evitando?" pero al mismo tiempo, intentaba no pensar en eso, ya que sabía que si lo hacía, terminaría encontrando la respuesta a mis dudas, y no sería muy positiva, definitivamente no.
Al día siguiente, no me lo volví a topar en la escuela, pero sabía de antemano que había asistido, gracias a todas las habladurías en la cafetería sobre el modo en que le contestó a la maestra de Matematicas, corrigiendo una operacion de algebra, y como la Sra. Lopez se quedo tan apenada que decidió comenzar con otro tema. Idolo de muchos, Temerario para todos. Esas eran las palabras exactas que lo describían.
Antes de toparmelo en el pasillo al terminar la clase de arte, yo decía que, solo necesitaba verlo, aunque no hablara con el, verlo, saber que estaba bien, eso era lo unico necesario para crear un oxigeno respirable en mi atmosfera personal otra vez, pero estaba equivocada. Solo lo había visto, no habíamos hablado, y ese ardor en mi pecho que crecía como una enredadera, no había disminuido para nada, al contrario, la duda y el temor hacían que se hiciera mas presente conforme los segundos sin estar con el, pasaban. Me encontraba mas sola que un perro sin dueño ni hueso.
C O N T I N U A R A ~
