Capitulo 21

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La Sra.Karen caminó frente de nosotros, mientras que Liam tomaba mi mano. Yo tan solo respiraba hondo. Apenas entramos, todas las miradas olvidaron donde estaban fijas, y se posaron en nosotros tres.

- Deja aqui tu chaqueta __TN. - dijo la madre de Liam quitandose su (hemoso y muy sobre valuado) saco de piel de puma. Me empezé a quitar la chaqueta, y Liam la tomó por detras, para después colgarla en el perchero. Después, volvió a tomar mi mano

.

Liam me guió hasta la sala, la cual la cruzamos sin gran auge, mas que yo estaba calculando interiormente que mi casa valdria mas o menos el candelabro a lo alto del techo. Entramos al comedor, donde se encontraban unos chicos mas o menos de nuestra edad, y después en la cocina, se encontraban los mas adultos. Un baruyo de niños salieron corriendo de la cocina, mientras que una de las adultas les gritaban que debían de tener mas cuidado.

La madre de Liam se puso a platicar con una señora allí, y Mi novio aprovechó el momento para llevarme lejos. Al fondo del comedor, se encontraba una puerta movedisa, el cual te llevaba a una pequeña sala alterna. El cerró la puerta otra vez, y yo tomé asiento.

- No tienes idea de cuanto lo siento. - comenzó a disculparse, cavizbajo. - Mi familia puede llegar a tomarse las cosas un poco enserio. - dijo el con una mueca.

- Ya, no séas masoquista. - me recargé en el respaldo del sillón, mientras que acariciaba su brazo, y bajaba hasta tomar su mano. - no fue tu culpa, solamente se dio.

- Si no hubiera sido tan despistado y me hubiera llevado el regalo conmigo yo...

- A ver, basta. - dije mientras que el se recargaba a mi lado, y colocando su cabeza de lado, me miraba. Yo tome su rostro quitando un mechon de su cabello de su frente. - Nadie tiene la culpa de nada, ¿De acuerdo? - el hizo una mueca sin poder verme a los ojos. Yo lo solte, y recarge mi cabeza en su hombro.

- Okey, listo. - dijo el mientras levantaba un costado de su cuerpo, sacando algo del bolsillo de su chaqueta (la cual, desobedeciendo a su madre, no la había dejado en el perchero). Colocó frente de mi, una pequeña caja roja. - Es para ti. - dijo mientras la colocaba en mis manos. Odiaba los regalos.

A veces sentía que las personas te regalaban cosas por puro compromiso, o que los regalos es algo que se tiene quedar y recibir, y si me daban un regalo sorpresa, regularmente no lo aceptaba.

Tragué gordo. Lentamente, abrí la tapa de la caja... Y un hermoso collar con una "L" como dije apareció ante mis ojos. El sonrió, y yo me había quedado en shock. Eran... ¿Eran Diamantes?¿Reales? Por el tipo de vida que era obvio que Liam llevaba, logicamente no serían imitacion. Los cristales chocaban con los rayos de luz de las lamparas, provocando que destellara en millones de colores. Yo solo cerré la tapa otra vez. Liam me miró confundido.

- ¿Que? ¿No te gustó? - no tuve valor de verlo a los ojos, por lo que me dispuse a mirar hacia la alfombra.

- Es demaciado. - estiré la mano, entregandole la caja - Simplemente no podría aceptarlo. - el, mas tranquilo, hechó una pequeña risita.

- Vamos __TN, aceptalo. El dinero ya esta gastado. - dijo volviendo a dejar la caja en mis manos. 

Yo levante la mirada para verlo. -'Quiero' que lo tengas. - dijo resaltando cada una de sus palabras. 

- La “L” de Liam, para que sepas que solo soy tuyo. - dijo mientras abría la caja ya en mis manos, y sacaba el collar. Yo solo cerré los ojos negando con la cabeza. No era posible que gastara todo su dinero en mi, menos en diamantes para Mi, una persona que con plastico se conforma.

Quitó mi melena castaña de mi cuello, haciendola a un lado, y en un dulce movimiento, colocó el collar en mi cuello. Era simplemente hermoso. Unas inmensas ganas de llorar llegaron a mi: ¿Como era posible que tuviera la bendita suerte de estar con el chico mas hermoso del planeta, en todos y cada uno de sus sentidos? Y que, aparte de todo, me queria dar a entender que el era solo mio, y de nadie mas. El es el hombre perfecto, sin lugar a dudas.

The Red Pawn- Liam y TuDonde viven las historias. Descúbrelo ahora