-“Vamos __TN” – me repetí a mi misma dentro de mi cabeza tratando de concentrarme. – “Es solo un chico, no te hará nada malo ni mucho menos” –
- “! Pero si es un drogadicto! “- le respondió esa misma voz, a la anterior. – “¡Claro que nos puede hacer daño! “ –
Lose me estoy volviendo loca, pero es que no puedo intentar hablarle a Liam, aunque de eso depende mi nota escolar, así que si o si tengo que armarme de valor, e ir hacia donde el este.
- ¿Po que ahora? – Pregunto Tracy - ¿Por qué en medio de clase de educación física? ¿Por qué no en el receso? –
- Creo que es mas que obvio. – Objeto Bree – En el receso se desaparece. Nadie sabe a donde va.
- Creo que es por que… - ambas comenzaron ha entablar una conversación, que me parecía tan lejana, pero a la vez todo que ver conmigo.
Lo veía, cada movimiento que efectuaba.
Esa clase el profesor Giezzy nos había dado a las chicas, clase libre. En si, significaba que las chicas no haríamos nada, y que nos sentaríamos en las gradas del gimnasio para platicar, aunque para mi significaba, tener el valor de hablarle a Liam.
- ¿Por qué no haces el trabajo tu sola y se acabo? – me quede pensando, aunque en mi cabeza ya se estaba formando la respuesta adecuada.
- por tres razones. Razón numero 1, por que es demasiado el trabajo y la investigación, razón numero 2, por que el profesor nos indico que tenia que ser en parejas, y razón numero 3, por que no le voy a regalar mi calificación. – dije enojada al final. Ambas intercambiaron una mirada, corta pero significativa dentro de lo que cabía.
El estaba tan solo de extra en la cancha, sentado del otro lado de las canchas.
Estaba encorvado, y con sus manos juntas formando un puño. Su cabello dorado tenia cierta peculiaridad ese día. Observaba detenidamente el juego, cada movimiento, cada pase, aunque algo me decía que en verdad ni siquiera notaba que deporte jugaban, y trataba de camuflajear su indiferencia haciéndoles creer a los demás que el juego le importaba en lo mas mínimo.
Tracy y Bree continuaban hablando animadamente, y diciéndome cosas que escuchaba tan solo superficialmente, como un susurro lejano del viento, Algo inexistente en mi vida.
Con un gran respiro, oxigenando mis pulmones y mi cerebro, me levante de las gradas de madera pintadas de colores como rojo y plateado, y camine por la orilla de la cancha. Con el puño cerrado, y la cabeza en alto, comencé a cruzar por debajo del aro de basquetbol la cancha.
Al llegar al otro lado, sentí un gran alivio por que la pelota no me alcanzo a golpear, como en la mayoría del tiempo lo hace.
Camine con paso feroz hacia donde Liam estaba.
El se sordeaba, sabia perfectamente que veía que YO lo estaba viendo a EL, y que iba ha hablarle, aunque siguió igual, en la misma posición de antes, pensativo, y reflexionista. a unos 5 pasos de donde el se encontraba, me detuve.
Tan solo movio el rabillo del ojo, me examino de pies a cabeza, y regreso su mirada hacia el partido.
- Hola. – dije con un poco de temor. Volvió ha hacer la misma rutina, solo que esta vez agrego un suspiro de irritación al final.
No lo quería irritar, ni mucho menos, pero no quiero sacar un 5 en la nota final, y tampoco quiero que el saque un 10, a menos de que trabaje conmigo.
Si, lo se, es fácil para mi. Podría hacer el maldito trabajo sobre los mitos urbanos de literatura sola, aunque no me permito formar un holgazán y regalarle puntos que yo hice.
