capitulo 2
La reflexión es el camino hacia la inmortalidad; la falta de reflexión, el camino hacia la muerte
Caí sobre mi costado derecho, al parecer extendí mis alas un poco tarde…el lugar se veía hermoso, era un bosque, verlo desde las nubes sin duda no era lo mismo y aunque fuese casi de noche esto hacía mucho mejor el paisaje.
Comencé a caminar, los árboles se veían imponentes, una parte inferior de los troncos estaba cubierta por algo de musgo y se podía observar algunas lianas entre los árboles. Habían hierbas pequeñas cubriendo gran parte del piso pero la tierra aun lograba resaltar entre esos pedazos verdes lo suficiente como para formar un camino, claro que estaba oscuro y las ramas de los árboles hacían que no entrara tanta luz como la poca que había haciendo que los colores estuvieran mucho más opacos de lo normales. Mi vista se fijó en un lago que no estaba muy lejos, camine hacia él, llegue a la orilla i me incline lo suficiente para lograr ver mi reflejo, mi piel estaba poco más pálida de lo normal, haciendo resaltar mi cabello negro, pude notar que algunos de mis mechones de pelo tenían algo de tierra, que mi vestido largo de gasa negra estaba rasgado de la parte inferior, haciendo que me quedara poco más arriba de las rodillas. Junte mis manos haciéndolas una especie de concha y las metí en el agua para tomar un poco, después de saciar mi sed me moje la cara hasta que estuviera limpia, hice lo mismo con mi cabello al igual que mis brazos y piernas, sacudí un poco mis alas y me eche a andar.
La noche por fin había hecho su total acto de presencia mientras que el frio reinaba a su lado, unas hermosas luces captaron mi atención deleitando mi vista, eran luciérnagas me hacían sentir segura porque almenos hacían que pudiera distinguir un poco por donde andaba, y después de un rato logre llegar hasta un árbol hueco lo suficiente mente grande para que cupiera dentro de él, comencé a sentí que mis parpados se volvían cada vez más pesados y sin darme cuenta caí en un profundo sueño.
A la mañana siguiente desperté de golpe al oír un disparo, no sabía qué había sucedido, Salí de aquel tronco, mire a mí alrededor pero no note nada así que me eche a caminar lo más sigilosa que pude, no podía arriesgarme a lo que fuese que provocará el disparo así que agudice mi oído lo suficiente para estar en guardia.
Sin duda el bosque tenia colores mucho más vivos que los de anoche, el verde era vivo y los arboles como el ébano, el lago resaltaba por la luz del sol, a lo lejos se escuchaba el canto de algunos pájaros, después de caminar un par de kilómetros pude notar que no estaba muy lejos de la civilización, llegue a un pequeño pueblo o al menos eso parecía al inicio, pero conforme seguía caminando pude notar que era un ciudad, llena de autos, edificios enormes y casas por todas partes, recordé que mi apariencia resaltaba, cambie mi dirección hacia las casas y una se veía baldía, me metí por la parte del patio trasero la cual tenía la puerta abierta, habían un par de prendas colgadas y las tome, me quite mi vestido y lo tire, con un pedazo de vidrio que estaba tirado y la luz del sol le prendí fuego, me puse las prendas que había encontrado las cuales eran una blusa negra y un pantalón de mezclilla gris me acomode el cabello y me puse un par de tenis que estaban en la puerta. Si todas esas cosas estaban ahí en buen estado es curioso que la casa estuviera sola, había una puerta entreabierta así que entre, el espacio no era grato, pues era una habitación solamente, donde únicamente había un sillón —lleno de polvo—.
La puerta se cerró de golpe, me gire bruscamente, no había nada ni nadie, algo me tomo por la espalda, me inyectaron algo y caí inconsciente…
Reaccione, me sentía mareada y con inmensas ganas de vomitar, mi vista estaba borrosa y yo? Amarrada a una silla aun en la casa, mi vista estaba nublada solo logre ver dos sombras discutiendo frente a mi
—ella despertara en cualquier momento y no…
— ¿Quiénes son ustedes? ¿Por qué estoy atada?
—Primor danos solo un segundo— comencé a recuperar la vista, eran dos muchachos de maso menos mi edad uno rubio, alto, su cabello estaba largo pues llegaba hasta su oreja, ojos amielados, piel clara. Mientras que el otro, igual de alto cabello negro poco más largo, ojos verdes, piel clara. —
—Será mejor que le expliquemos, se enterara de algún modo— dijo el rubio
—Solo quiero esperar para saber si no se nos ocurre algo mejor, Jack dijo que era ella y sinceramente— dijo el de cabello negro mientras el rubio lo interrumpía
—Mira ya despertó del todo — le dijo mientras le daba en golpe en el hombro
—Alguno de los dos podría explicarme porque estoy atada a esta silla?
—Disculpa nuestros malos modales, soy Adrián—extendió su mano para estrecharla con la mía pero luego callo en la cuenta de que yo estaba aún atada (era el rubio) — y él es Alex, haciéndole un gesto con la mirada
—Todo un placer—dije— yo soy…—fui interrumpida por Alex—
—sabemos a la perfección quien eres, y de donde bienes, quien crees que te guio hasta aquí? Crees que llegaste sola? Que esa ropa estaría ahí por coincidencia? Por favor! —lo dijo con un poco de arrogancia
La puerta se abrió y entro un señor alto, cabello corto, ojos cafés obscuro, piel café capuchino, vestía elegante.
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El ultimo ángel
FantasyCaroline es un ángel de alas negras. su reino a sido derrotado, ella buscara venganza junto de la mano de su propio enemigo. Con esta obra no pienso dar mas detalles. aun que sea habitual escribir en este texto las características de la misma. creo...
