Tus manos
Son la ayuda samaritana
Que tengo para no perderme y Perderte.
Son mis pies y perigrinage
Que me hacen ir donde quiero Para estar cerca tuyo.
Tus dedos son las anclas de los Mios que me ayudan a no caer
En la soledad de no tenerte.
El calor de tus manos
Me hace estar vivo en tu piel
Y tu sudor me obligan a depender de ti
En un pacto de no dejarnos solos.
