El rubio se separó de golpe de los labios de la morena; se sentía aturdido y bastante perdido, aunque posiblemente gran parte se debía al arsenal de cervezas que había bebido desde su llegada.
-lo siento pero no puedo- se disculpó el rubio. Vaya que había cambiado de unos meses para acá, antes de conocer a Kim no se habría negado a un beso y menos de una morena tan hermosa; ni mucho menos le habría importado romperle el corazón a alguien, pero ahora le importaba y mucho. Ya no quería que nadie sufriera.
-esa niña enserio te trae mal- se burló Dominique viéndolo mal, posiblemente porque había sido el primero en toda su vida que la haya rechazado, y no estaba acostumbrada a recibir una negativa.
-lo sé- bufó Beck. –Me trae como idiota-
-y así no eres divertido- se paró de golpe y volvió besar al rubio en los labios. –avísame cuando dejes de llorar por los rincones por ella, tal vez salgamos-
-adiós- le contestó molesto.
La morena salió del bar con una sonrisa maliciosa, algo tenía el rubio que le atraía. En un inicio le había parecido bastante atractivo pero ahora que le conocía y se le presentaba como un reto, lo quería.
Una vez que vio cómo se alejaba la morena contoneando sus caderas provocando que más de uno se girara para verla pasar sin ningún disimulo, dejo unos billetes en la mesa y salió del bar para irse al lado contrario que la morena.
¿Y ahora que hacía? Estaba furioso y se sentía traicionado, pero no podía culpar a Román, no del todo. El moreno había jugado con las cartas que tenía, al igual que él. ¿Y al final todo se había reducido a una competencia donde Kim era el premio?
-No- se contestó el solo decidiéndose a terminar con todo de una vez. Para bien o para mal pero el asunto debía de terminar de una vez.
Se obligó a regresar al taller para ir con su motocicleta. Dominique lo miro con gesto burlón cuando lo vio pero Facundo se acercó a él con gesto preocupado.
-¿y tu novia?- preguntó extrañado.
-¿de qué hablas?-
-hace rato vino una morena con el cabello de colores, bastante extraña a decir verdad…- divagó el pelirrojo riendo. –pero en fin, te estaba buscando y le dije que fuiste al bar con Dom, así que fue para allá… ¿enserio no la viste?-
-no, ¿porque?- los ojos se le abrieron como platos. Si Kim lo había visto con Dominique entonces todo estaba perdido.
Sin decir nada se montó a su motocicleta y acelero a lo más que la pobre maquina negra daba. Esquivo coches y casi choca en varias ocasiones, pero tenía que terminar con todo de una maldita vez. Estaba harto de que las cosas se complicaran cada vez más.
Y como si sus peticiones fueran oídas, en la puerta de la casa Kim estaba un muy golpeado moreno esperando a que le abrieran.
-¿enserio?- se bufo molesto un vez que estaciono junto al auto de este. –hace una hora te pedí que te alejaras de ella y ya estas acá-
-calma, no vine a verla a ella- le contestó molesto. –no fuiste el único que me pidió que me alejara, solo vine por Claire-
-bien- se limitó a contestar.
-deja de hacer tanto drama ¿quieres?- lo encaró Román furioso. –Ella ya te eligió, yo perdí y tú ganaste-
-lo dices como si todo hubiera sido como una competencia-
-es una manera de verlo- admitió el moreno encogiéndose de hombros. –Lo que trató de decir es que ya no meteré más-
-bueno saberlo- ironizó Beck. –entonces ¿ella eligió?-
-sí, básicamente me dijo que te elegía sobre mí y que la dejara en paz- el rubio intentó esconder una sonrisita burlona.
¿Enserio le servía saberlo ahora? Cuando ni siquiera sabía lo que le iba a decir a Kim. ¿enserio valía la pena que Román se alejara cuando posiblemente ya no existiría de que alejarse?
En ese momento la puerta se abrió dejando ver a una castaña que sonreía feliz.
-hola Román, lista para mis clases de mane…- Claire se calló cuando vio al rubio que estaba parado junto a su amigo, y los golpes que llenaban la cara de ambos. –ahora veo que lo de la pelea fue muy enserio-
-y bastante pareja- se burló Román. –vámonos-
-hola y adiós Beck- saludo apenada la chica. –Kim está en su cuarto y estaba llorando mucho así que… trátala bien-
-lo haré- le contesto entrando. –Ahh y Claire, me alegra que ya estés del todo bien- agregó sonriendo antes de subir las escaleras de tres en tres.
-gracias- susurró la castaña algo sonrojada.
-¿Qué tiene ese que las tiene a todas?- se quejó Román viendo mal a Claire.
-igual, no lo entenderías- contestó tomando las llaves de la mano del moreno.
-tal vez si me lo explicas-
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Hola, perdón por la tardanza y porque es un un capitulo corto pero me habia costado mucho trabajo sentarme a escribir los ultimos meses. Ademas de que me llevaran a pasar vacaciones a un pueblo y no se si tenga internet asi que... en fin...
Si, siguen leyendo esto les quiero pedir su ayuda para continuar la historia, digamos que tengo dos finales alternativos.
Diganme ¿Román, Beck o ninguno?
Besos
Monster
Lo ms posible es que publique otro antes de navidad pero si no: FELIZ NAVIDAD!!
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¡¡BICHO RARO!!
JugendliteraturKim no luce como las chicas a las que estamos acostumbrados ya que sigue una moda llamada gaguro y ella es feliz así, al menos en Tokio donde las personas pueden lucir como quieran sin ser juzgadas. EL problema es que a las personas de Pensilvania...
