Recuerdos

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Otra vez vagabundean los recuerdos enfocados en esos lugares a los que reí, salté, sudé, lloré... Estaba tan eufórico por ir de nuevo en ese viaje mental por todos los juegos y travesuras en las que me pasaba el día en una imaginación constante, hundido en un mundo irreal en el que yo era el rey conquistador de mundos. Me reía de lo absurdo que parecía en aquellos tiempos, era como si viera todo un declive humano soñar con ser grande pero atado al piso sin poder moverse. 

¿Qué lo ataba? ¿Por qué no se soltó? Siempre quiso culpar a su medio, familia, amigos y sus compañeros.
A veces pensamos que la construcción plasmada en los ojos cuando se paran frente al espejo es sombra viviente de esos factores amenazantes que oprimen el desarrollo de cada quien; pero no, eso es más falso que la política. La sombra amenazante es cada uno con su misma razón, porque tú decides qué hacer, cuánto miedo tener y a cuál medida resguardarás todo lo que tienes por dar.

Al seguir divagando entre esos lugares, letras y canciones aparecieron de repente: nostalgia, agonía, alegría, pesadez; uno de los tantos quiso dominarlo pero recordó una de esas letras que había influido en los recuerdos del pequeño: "Cuando no tengas nadie cerca y el dolor no te deje pensar y si no están mis ojos para buscar las respuestas, ¡no llorar!"

Me cansé de llorar en silencio y mantener frunciendo el ceño porque necesitaba aparentar la seriedad que el mundo me exigía. ¡NO! No más... estoy harto de ser un personaje de ficción para mi imaginación, no puedo concebir una figura que no es palpable.

Es el momento, esta es mi oportunidad. Espero encontrar tantos sitios diferentes para descansar, pensar, razonar, sentir, amar, llorar de felicidad, porque mi semblante cambiará y los lugares lo harán conmigo, porque ellos están preparados para decorarse a como lo desee, porque saben que necesito algo en donde dormir y yo decido cómo dibujar mi cabaña y el inmenso mundo lleno de peligro por el cual pasaré. ¿Me gustará ese lugar? ¿Voy a mi suerte? ¿fracasaré? Aquí viene el miedo de nuevo y déjame decirle que me encantará ese sitio, no necesitaré suerte porque podré con todo lo que me pongan al frente, y no... no fracasaré y aunque el camino sea adverso y oscuro, mi sonrisa podrá dar la luz que necesito, el miedo será el combustible para este motor y poco a poco le daré forma, color y ambientación a este desastre que quiere reparar todo lo que en su momento destruyó.


Notas de un escritor frustrado.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora