Fiesta

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Después de haber comprado todas las prendas, nos dirigimos a la casa de Vía para prepararnos. Nos bañamos las dos, luego nos secamos el cabello, y por ultimo nos maquillamos. En realidad Vía me maquilló a mi, al decir verdad yo no sabia muy bien como hacerlo. Podía maquillarme pero lo básico,  en cambio mi amiga te preparaba como para ir a la entrega de los American Music  Awards, o el Oscar. Una vez que terminamos nos pusimos nuestras ropas y acomodamos nuestros cabellos. Esta vez decidí plancharmelo, mi pelo posee unas ondas que a veces se vuelven molestas, pero esta noche no. Esta noche sera mi noche, la pasare bien y disfrutaré con mis amigos. Aprovechare para olvidarme de mis problemas. No me iba a emborrachar, solo una vez me pase de copas pero fue e mi casa así que nadie se había enterado.
Al mirarme en es espejo no me pude reconocer. Vía había echo un gran trabajo, mis ojos tenía una sombra color plateada y un delineado no muy exagerado solo un poquito, como a mi me gustaba y mis labios tenían un colorcito rosa pastel.
-Quedaste preciosa nena!!.- dijo Vía contenta.
-Pues muchas gracias, pero vos tampoco te quedas atrás.
Vía se había puesto su conjunto color blanco. También se había delineado pero un poco mas que yo. Y sus labios tenían un color rojo apagado. Su pelo también estaba planchado aunque a ella no le hace mucha falta ya que su pelo era muy liso. Con una pequeña trenzita cosida al costado. Estaba echa una diosa.
- Jajaja muchas gracias -dijo mirándose y pasando la mano por sus ropas.- No perdamos mas tiempo y vamos a la fiesta.
-Vamos- dije emocionada.

Una vez en la casa de Sheila, no era difícil de darse cuenta que ella era la dueña de la casa, porque lucia un vestido negro, del mismo color que era el mio. Salvo que el de ella era apretado, el mio en cambio era apretado solo la parte de arriba. Se veía muy llamativa y todos tenían sus ojos puestos en ella cuando entraban. A su lado había dos amigas mas de ella que nos saludaron simpáticamente. Al entra vimos a una chica corriendo hacia nosotras. Era Doroty, también estaba muy linda. Lucia un top rojo con una pollera blanca estampada y el pelo recogido.
- Chicas,-exclamo Doroty con una gran sonrisa.-se encuentran preciosas. Al lado de las escaleras esta la barra de bebidas. Solo hay cerveza y algunos aperitivos mas. Si necesitan subir al baño o algo solo suban a la escalera. Hemos puesto carteles para que sepan en donde estén.- Doroty se había hecho muy amiga del grupo de Sheila cuando entro en el equipo de voley en la escuela. Una cheta mas, aunque era la mas simpatía de todas.
-Muchas gracias Doroty- respondí con una sonrisa- tu también estas muy linda
-Es verdad- respondió Vía para no quedar mal.
Ella aun no creía que fuera amiga de las "populares", nosotras tres eramos mejores amigas. Pero bueno las cosas cambian.
- Muy bien ahora las dejo debo recibir a los invitados, que se diviertan- y al decir esto se fue.
- Muy bien Max, que tal si vamos por algo de tomar!?
-Claro vamos.
La barra estaba muy llena, estuvimos media hora haciendo fila para pedir dos vasos de cerveza. Era frustrante, y casi me quedo dormida si no uniera sido por un chico que paso y me empujó sin querer.
- Son unos idiotas, menos mal que no te arruino el vestido.
-Tranquila, fue un accidente y no paso nada.
- Por suerte porque sino le iba a dedicar un diccionario de malas palabras a ese imbécil.
-Jajaja calmante. ¿Vamos a bailar un rato?
- Por supuesto. Eso no se pregunta.
Desde las doce hasta las cuatro de la mañana no paramos de bailar. Ya nos habíamos bebido 3 vasos de cerveza cada una. Pero luego el calor comenzó a aumentar. En ese instante vimos que llevaban a la barra botellas de agua.
-Voy a buscar unas botellas para bajar la calor, antes de que se acaben solo trajeron dos cajas.
-De acuerdo. Yo te espero a fuera. Esta calor me esta asfixiando.
-Bien, quedate  en el jardín.
-Okey.
Salí bastante rápido de la casa. Cuando salí al jardín pude ver que este era muy amplió. Tenia tres rosales y luego plantas que decoraban los bordes. En el centro estaba un hermoso árbol, y de el colgaba un pequeño columpio. Me sentía mucho mejor, la temperatura de mi cuerpo comenzó a bajar lentamente. A pesar del calor el patio se encontraba vacío. Todos estaban adentro y habían pocos chicos en el frente de la casa. Mientras me perdí mirando el árbol escuche unos pasos detrás de mi. Pensé que era Vía, pero al darme vuelta, en su lugar se encontraba un chico alto de pelo negro. No sacaba sus ojos de mi, hasta que hice memoria y recordé esos ojos. Era uno de los chicos que entraron en la iglesia el día anterior.
- No debiste habernos visto. Eres una entrometida gesticulo el chico muy serio.
-Disculpa.. Nos conocemos?-  pregunte algo nerviosa no sabia quien era y me encontraba sola con él. Con el y su frialdad que penetran en mis venas.
- Esta sera una buena causa. Y mi señora esta complacida en tenerte jugando para nuestro lado.
- Que estas diciendo, te encuentras bien.?- en ese momento ya estaba temblando. No sabia que ocurría y tampoco que en donde estaba Vía.
El extraño se acerco lentamente hacia mi. No me podía mover me quede petrificada observando el color de sus ojos. Definitivamente eran grises. Unos pasos antes de llegar hasta mi me sonrió mostrándome sus dientes pero algo no era normal en ellos. Tenían algo muy peculiar. Me tomo duramente de mis hombros obligándome a arrodillarme. Se acerco a mi ya tocándome con su aliento mi piel. Entonces sentí un dolor que se iba haciendo mas intensos en mi cuello. Sentía como sus dientes, en especial dos de ellos se hundían en mi piel.
Lo ultimo que recordé de esa noche fue la espesa oscuridad que se adueñaba de mi.

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