Engaños, Resguardos y Verdades.

1 0 0
                                        

Mi cabeza dolía. Es ese típico punzón que maltrata a tu mente y perturba tus pensamientos. Intente sentarme en la cama. Pero cuando lo hice, me mareo y vuelvo a arrecostarme. Me sentía enferma y desecha. Lleve la mano hacia mi frente y la sentí caliente y algo sudada. Intente por segunda vez levantarme pero no pude, en eso sale Vía del baño. Antes no había reparado en que ella ya no se encontraba en su cama.
- Espera Max - dijo mi amiga acercándose - aun estas débil. Tendrás   que descansar un poco mas. Hoy me encargare de ti.
- Has hecho demasiado por mi. Ve y ayuda a Julia o sal un rato.
- Oye. Escuchame. Eres mi amiga y te voy a cuidar. Debes descasar te guste o no.
- Lo se. Me duele mucho la cabeza. Y siento los párpados pesados nose porque.
- Como para no. Si yo hubiera tenido las pesadillas que tuviste anoche, también tendría sueño.
- Pesadillas?
- Si. Me levante unas cuatro veces hasta tu cama. Comenzabas a gritar y en ocasiones te movías por toda la cama y susurraba cosas.
- Ahh. Esto es malo.
- Lo se. Por eso creo que debes hablar con Jack. Y sacarte todas las dudas que aun tienes.
- No puedo. Además dentro de dos días nos iremos. Recuerdas?. El plazo se termina.
- Max. Cosas raras están pasando allí afuera. No estamos listas. Si alguna persona, o cosa nos ataca. No tendremos segunda opción.
- Quiero alejarme de todo esto Vía. Ya no puedo. Cada noche me entero de algo diferente o pasa algo. No puedo quedarme aquí.
- Max. Si volvemos a la ciudad..¿crees qué podrás olvidar este sitio?. ¿De las cosas que sabes?. ¿O de lo qué has visto?. No te has puesto a pensar que podríamos llevar el peligro a nuestras familias.
- Claro que lo he pensado. Pero esas son mis preocupaciones. No las tuyas. Tu volverás a tu vida. Y cuidare de que nada te suceda. Lo prometo.
- Y yo te prometo que no te dejare sola en esto.
Estaba por decir algo cuando golpearon la puerta. Vía se levanto rápidamente y atendió. Dijo unas palabras que no pude entender y unos segundos después entro Hugo.
- Hola Max. - dijo el chico.
- Hola Hugo.
- Me he enterado de que no estas muy bien.
- Así es. ¿Sabías algo de esto tu también? - pregunté.
- Max. - dijo Vía - no todo el mundo es cercano a la reina. Y no todos los secretos se revelan y ya son comentados de un día para el otro.
- No te preocupes Vía. Lo entiendo. Además Max, sabe que me entero rápido de las cosas antes de que todos los demás lo sepan. - Hugo me miro directamente como intentando de leer mis pensamientos. Yo lo mire y comprendí a lo que se refería con eso. - Todos tenemos secretos.
- Si. Pero es algo muy delicado.
- Ya lo veo. En fin quería ver como estabas y además dejarte un mensaje.
- Mensaje? - interrogué.
- Si. De Jack. Lo que quiere que te diga es que desea hablar contigo. Sabe que Katte ya te lo contó. El solo quiere aclarar ciertas cosas y algunas de tus dudas.
- Gracias Hugo. Pero no tengo ganas de ir.
- Dijo que dirías eso. Por se motivo me dijo que vendría el.
- Así? - dije en tono burlón - Cuándo?
- Ahora mismo - exclamo una voz al fondo. Allí de pie se encontraba un joven vestido con unos jeans negros y una remera gris. Su pelo oscuro cubría una pequeña parte de su ojo derecho. Estos tenían un intenso color verde claro. Justo como lo había describido la reina.
- Creí que golpearías - le dijo Hugo a Jack.
- Si lo hacia hubiera interrumpido, no crees? - dijo en tono sarcástico.
- Bien creo que deben hablar. - dijo Vía dirigiéndose a la puerta.
- Pienso igual - exclamo Hugo yendo en su dirección.
- Y yo también. Así que si no es mucho pedir. Vayansen ahora.
El dúo cerró la puerta y desparecieron. Jack tomo la silla que estaba en una esquina con algo de ropa y se sentó cerca mio. Pero con una distancia moderada.
- Se lo que piensas en este momento.
- No. No lo sabes. - dije molesta.
- Claro que si. Eres terca, y es fácil adivinar lo que piensan los tercos.
- Vete al demonio - dije furiosa. Ya empezaba a enojarme.
- Muchos piensan que lo soy. Incluso mi madre. Soy el pequeño demonio que siempre hace lo que quiere y dice lo que piensa. Pero cuando a un demonio le impone algo su demonio mayor debe obedecerlo por mas ganas que tenga de no hacerlo.
- Se a donde quieres llegar. Lo que nose es que por qué tratas a la reina como a un demonio.
- Porque cuando mando a una persona al demonio ellos se convierten, luego, en eso.
- Que imbécil eres Jack.
- Lo se. Pero es mi idea de pensar.
- Que quieres decirme. No estoy con muchas fuerzas.
- Decirte..... Muchas cosas hermanita. Pero no hay mucho tiempo así que solo te diré lo mas importante.
- Y que es lo mas importante?
- Que me perdones por haber obedecido a mi madre.
- Jack..
- No espera. Debes hacerlo. Eso facilitara las cosas. Fui un tonto. Con todas las letras. Desde que tengo memoria he tenido recuerdos. Y en esos recuerdos siempre aparecía mi herma menor. Cuando era mas pequeño, a la hora de mis entrenamientos me escapaba e iba a verte. Solo para saber si estabas bien. Mi madre cada año en la fecha de tu cumpleaños iba a verte. Miraba desde la ventana. Tenia 6 años cuando decidí seguirla para averiguar hacia donde se dirigía cada año, en la fecha, y el mes. Cuando te vi supe que eras vos. Mi recuerdo mas claro y firme. Desde ahí todos los días te observaba para guardar cada detalle tuyo.
- Jack.. - dude un momento - Yo nunca lo supe hasta ayer.
- Lo se. Y ese era mi mas grande preocupación. Al cumplir los 12 años junte el valor suficiente para decirle a mi madre que quería verte, quería que te buscara y te dijera la verdad. Pero ella solo dijo que esperara. Que así, de esta forma te estábamos protegiendo de los peligros que no podíamos ser conscientes. Decidí obedecerle. Pero el día en el que Chris acompaño a Julia y a Ben. Yo no había ido a verte porque tenia que estar de guardia en el bosque. Así que no te Protegí cuando debía hacerlo. Cuando llegaste, cuando te vi y note que algo había cambiado en ti. Supe que te había convertido. Por esa misma razón fui inmediatamente a halar con mi madre. Ella no lo creía, ya que no te había visto. Y lo único que dijo, fue volver a repetirme que no me acerque a ti. Sentí tanta rabia y dolor en mi interior que me fui lejos, durante todo el día. Al regresar Ben , mi mejor amigo me contó lo de Chris y en ese momento tenia unas ganas locas de salir a buscarlo y matarlo. Lo hice por supuesto. Pero no lo encontré.
- Jack - dije calmandolo un poco - lo que hiciste fue lo correcto. Si hubieras venido corriendo a abrazarme diciendo que eras mi hermano te hubiera tomado como sicópata.
Sonrió. Y en esa sonrisa deslumbraron un mezcla masiva de sentimientos enredados.
- Pues ya que ahora lo sabes.. Puedo darte un abrazo?
- Para mi sigue siendo raro Jack.
- Lo se. Pero lo mejor seria que deje de ser lo.
Y se acerco hasta mi y me tomo entre sus brazos dándome un reconfortante abrazo. En ese instante ambos habíamos encontrado la paz de nuestros corazones. La verdad descubierta y los perjuicios que esta traería.
- No volveré dejar que nada vuelva a ocurrir te Max. Te lo prometo.
Dijo Jack sin soltarme. No sabia que decir así que las únicas palabras que mi boca gesticulo fueron:
- Te quiero hermanito mio.

legadoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora