Me pongo a prueba

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Al terminar de bañarnos tanto Vía como yo. Nos probamos la ropa que había en el ropero, la remera me quedaba un poco suelta. Pero sin embargo era muy cómoda. Con la calza no tuve problema. Antes de salir decidí abrir la ventana para que entrara sol. Esta era muy amplia. Era de vidrio, una ventana corrediza. Al salir no había viento. Pero el sol brillaba con intensidad. Miré detenidamente el panorama. El bosque sin duda era un lugar tranquilo. Las palmeras estaban estáticas por la falta del viento. Y en el pateo que había visto hace un rato, se encontraban chicos corriendo. También había una pared con tacos para escalar. Dos chicas estaban practicando el descenso en ese momento.
  Bajamos las escaleras hasta el lugar de la entrada. Junto a ella se   encontraba Ben. Al vernos nos recibió con una gran sonrisa. Una vez más al verlo a sus ojos tenía ese brillo tan misterioso.
- Veo que le han dado algo de ropa. - dijo el chico.
- Si, es muy cómoda al decir verdad - contestó Vía.
- He hablado con la reina.- dijo Ben acercándose mas a nosotras - dijo que no había problema en que se hospeden aquí. Pero que deberían tomar sus clases de entrenamiento. Defensa propia, usos de las armas, adaptación del medio, entre algunas mas. Por ahora les mostraré el previo para que sepan en donde se encuentra el lugar en donde se desarrollan cada actividad.
- ¿nos quedaremos mucho tiempo aquí?- pregunte. Admito que era un hermoso lugar. Pero.. ¿ qué pasaría con mi madre?
- Solo hasta que aprendas a defenderte. Y que sepamos que Chris se encuentra lejos. O sepamos en donde esta con sus amigos.
- De acuerdo. Pero a la noche tendré que volver a mi casa. Mi madre me mataría si no regreso.
- Eso ya este arreglado. Convencimos a el director de realizar un campamento por una semana lejos de la ciudad. En el bosque del norte. Por lo tanto tu madre sabe que estas bien.
- ¿Como pudieron convencerla tan fácil?
- Tenemos un amigo que sabe hacer pociones. Por lo tanto fue pan comido tratar de convencer al director y a tu madre. Unas de las actividades es la fabricación de pócimas. Pero solo cinco chicos que ya estén entrenados pueden ir a hacer eso.
- Vaya. Tienen todo armado.- dije con una sonrisa. Fue un alivio saber que tendría una responsabilidad menos que cargar.
- Si. Bien vamos a ver el lugar. Por favor acompañenmen.
Íbamos detrás de él escuchando lo que decía. Al parecer como dijo antes, el gran pateo estaba dividido por rutina. Escalamiento que era lo que hacían las chicas que había visto desde mi ventana. Lucha con espadas (eso debe ser usos de las armas). También daban, al parecer natación en la pileta. Habían muchas cosas, incluso un grupo de adolescentes iban al bosque con arcos en mano y flechas colgadas al hombro. Ben se dio cuenta que miraba en esa dirección y me dijo colocándose a mi lado.
- Esa es una de las practicas de supervivencia. Se centran en el medio del bosque, luego cada tres se van para un lado y el resto por el otro. Así buscan de atacar al resto. Profesores contra alumnos.
- Se ve algo peligroso- dije aun mirando en dirección al bosque. Me inquietaba tener a Ben tan cerca mío. Aunque al mismo tiempo me sentía bien.
- Debes aprender a usar estrategias para luchar. De lo contrario te matarán fácilmente.
- Entiendo - fue lo único que logre decir.
- Realizaras tres clases. Lucha con espadas, supervivencia en batalla, y uso de las armas.
- ¿por cuanto tiempo?.
- Una semana Max.
Suspire viéndolo a la cara. Su piel no era demasiado blanca, una nariz pequeña. Su cabello rubio oscuro no era muy largo. Pero aún así sentía una atracción increíble hacia sus ojos. Sabia que no eran normales. Ninguno de los que estamos aquí lo era. Pero aun así ese color café despertaba toda mi atención hacia él.
- ¿que hay de Vía?- pregunte finalmente
- Ella estará con Julia ayudando a arreglar horarios. Ella sera su protectora- dijo Ben. Y sonriendo ampliamente se acercó a mi para susurrame a  mi oído- y yo seré el tuyo princesa.
Me estremecí alejándome unos centímetros para verle bien la cara. Tenia aun una sonrisa dibujada en su rostro.
- Vamos- dijo por fin- te presentare a Jack
Llegamos a la parte de usos de armas. Cuando nos acercamos vi bien que había una lona de color verde igual que el pasto. Que cubría una parte del suelo con él. En el centro habían dos personas manejando las armas. Una chica de un cabello largo negro. Con una calza como la mía. Pero en vez de tener la remera gris tenía un top negro deportivo. No era por nada pero quedaba cool. Su rival era una chico que aparentaba la edad de Ben. Alto y con un físico desarrollado. Su cabello era negro y parecía tener los ojos de color verde como los mios.  Los jóvenes seguían luchando hasta que la chica calló al suelo y el chico peli negro la desarmo y colocó su espada sobre el cuello de la muchacha.
- Bien hecho Sarah.- dijo el chico ayudándola a levantarse.
- Hubiera sido mejor si te hubiera ganado yo - dijo la chica de ojos negros como la noche.
La chica se retiró  dándonos una rápida mirada. Y en ella se dibujaba una pequeña mueca. Que parecía ser una sonrisa divertida.
- Jack - grito Ben - acercate. Te presentare a la nueva.
El peli negro se acerco a nosotros con cautela. Sin duda era un poco mas alto que yo. Y eso que era muy alta. Pasaba el metro setenta.
- Hola- dijo el chico observándome con detenimiento. Sin duda sus ojos eran verdes. Idénticos a los mios.
- Jack. Ella es Max. Max el es Jack. Ser tu profesor en uso de armas. Como veras es el mejor espadachín. Un gran guerrero para ser sincero.- Ben hablaba con mucho entusiasmo.
- Bien - dijo el muchacho encaminándose hacia la zona de lucha. Tomo la espada y me miró.- comenzamos.? No podemos perder tiempo.
- Creí que comenzaba mañana.- dije mirando a Ben. Jack parecía unos de esos chicos rudos que no andan con vueltas.
- Bueno...- dijo Ben pero Jack lo interrumpió.
- no se quedara por mucho tiempo. Así que comenzaremos lo más antes posible.
Su mirada transmitía seriedad. Sin ninguna duda no le gustaba que lo desobedezcan. Con pesadez fui hasta donde estaba Jack. Tome la espada que tenia el joven en su mano. Puse mi pie derecho adelante para afirmarme mejor. Jamas había sostenido una espada. Y menos que menos intentar luchar con ella.
- La posición esta bien. Ahora veremos que tal llegarías a defender tu vida.- dijo Jack levantado su espada y haciéndola chocar contra la mía.

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