Es mejor que termine de ordenar pensé, ya que estuve un buen rato pensando en los posibles motivos pero ninguno era lo suficientemente razonable como para creerlo. Después de unos minutos termine, era rápida cuando quería, decidí bajar a la cocina ya que quería un vaso de agua y mientras tanto podría hablar con Harry para ver si me quitaba esa duda.
-Hey- Dijo dándose vuelta para verme, ya que cuando entre él estaba lavando los platos dándome la espalda.
-¿Me das un vaso de agua?-
-Sí, claro-
Lo observe mientras tomaba un vaso y lo ponía bajo la canilla, ahí me di cuenta, sus muñecas no llevaban las pulseras que siempre tenía así que pude notar rápidamente las marcas que tenía, mi duda estaba confirmada, sus dos muñecas tenían grandes cicatrices y muy cerca de las venas, parecían tan profundas, ¡Dios!, esto es tan raro, no entiendo nada, como puede ser que alguien como el aga esto, se torture de tal manera, después de todo ahora veo que el sí entiende por lo que paso.
-Jeanne, toma- Dijo tendiéndome el vaso, se ve que me había quedado concentrada en mis pensamientos.
-Gracias- Lo mire a la cara y luego desvié mis ojos hacia sus muñecas, instantáneamente las tapo con sus pulseras.
-Yo… Ya termine asique me voy a dormir- Dijo bajando su mirada hacia sus pies.
Lo detuve, no podía permitir que se valla así como así.
-Ya veo porque te diste cuenta- Dije refiriéndome a mis marcas.
-No entiendo Jeanne-
-Harry, vamos sabes de lo que hablo-
-No, no lo sé- Dijo soltándose de mi agarre – Estoy cansado, voy a dormir-
No lo entiendo, es decir, sé que es difícil hablar del tema pero no puede evadirlo, no después de que él sabe sobre mí, sobre esa parte de mí. Yo lo quiero, si, realmente lo quiero, ya acepte lo que creo que estoy sintiendo y por eso tengo que saber sobre el pero si no me deja así va a ser imposible, aunque puede ser que ni siquiera le importe lo que estoy sintiendo, quizás es solo un juego más para el otra chica a la que podría llegar a besar. Me senté en la mesa, necesitaba saber que iba a hacer, pero estaba cansada, mejor me iba a dormir.
Al día siguiente.
Me desperté con unos rayos de sol que daban en mi cara, no me quedo otra opción más que levantarme. Tome algo de ropa y me dirigí al baño, cuando estaba metida en mis pensamientos me choque con alguien, levante la vista y era Harry, estaba muy lindo, con sus rizos despeinados, el torso descubierto y tenía una toalla en sus caderas, dios, me tape los ojos instintivamente, en ese momento escuche su risa.
-Buen día- Me sonrió destapándome la cara – No estoy desnudo, por si acaso- Rio nuevamente
-Ya lo sé- Dije sonrojándome – Solo que verte así…-
Me detuve, se estaba acercando a mí lentamente, me estaba poniendo muy nerviosa, tanto que comencé a estremecerme.
-Ya sé que te incomoda, perdóname- Dijo acariciando mi mejilla, el sí sabía cómo tranquilizarme, irónico.
Se alejó, pero antes de cerrar la puerta de su cuarto me miro y me dedico una hermosa sonrisa. Lo estaba odiando, me estaba haciendo desear sus labios y yo no era así, yo no pasaba por este tipo de cosas.
Trate de relajarme en la ducha, ya que estos últimos días habían sido muy difíciles y lo único que me hacía sentir mejor era tomar una buena ducha. Ni bien termine, baje a desayunar, estaba muy muerta de hambre. Al llegar note que todo estaba preparado, pero solo para dos personas.
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Conociendo a Harry
Любовные романыUna vida problemática atrae mas problemas... pero por alguna razón atrajo mucho mas que eso, esta vez una persona, alguien dispuesto a cambiarlo todo aunque cueste. Un amor tan fuerte entablado en un lazo invisible, ¿Podrá superar los golpes?