Capitulo 17: Una pareja de raros

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Nos habíamos dormido en el sillón, él se veía muy hermoso con todos sus rulos desparramados por todos lados, no podía apartar mi vista de aquella perfección con patas, estaba muy enamorada. Ya era tarde, deberíamos haber vuelto pero aunque siempre cumplía con las reglas esta vez no tenía ganas, porque estar así con Harry era lo más hermoso que me había pasado y no quería que se acabara tan rápidamente. Lo sé, soy algo pesada pero una es así cuando siente amor verdadero, algo que rara vez podemos encontrar fácilmente. Con Harold las cosas eran más fáciles, el me permitía ser quien realmente soy sin miedo a que me juzgue ya que el paso por las mismas cosas y conoce mis reacciones o alteraciones.

Sentí su mano rozar mi mejilla suavemente, por lo que me estremecí.

-¿Estas despierta?- Susurro.

-Sí, desde hace unos minutos- Dije hablando bajito.

-¿Por qué susurramos?- Dijo divertido.

-No lo sé- Reí

-¿Nos quedamos? Ya es algo tarde para volver-

-Bueno pero avisa a tus papas Harry-

Sin moverse mucho, tecleo el número de sus padres, al atender escuche que lo regañaron un poco pero era entendible porque no habíamos avisado si quiera si nos encontrábamos en la casa pero por lo pronto todo iba bien ya que no se opusieron a que nos quedáramos solos esta noche, lo que me pareció muy raro pero se notaba que confiaban en mi Harold.

-Ya está, volvemos mañana- Me sonrió- ¿Cocinamos algo? Tengo hambre- Sobo su panza.

-Estamos igual- Reí y mi panza hizo ruidos.

-Mi novia tiene un monstruo- Grito parándose.

-Hay que tonto- Dije mirándolo divertida.

-Pero se puede solucionar- Dijo mientras se tiraba encima mío.

-¿Cómo?-

-Así- Comenzó a hacerme cosquillas, no podía aguantar las grandes carcajadas que salían de mi boca, encontró mi punto débil pensé.

-Para, ¡Para!- Grite pero no hacía caso.

Después de unos minutos de tratar de pararlo me rendí, no tengo fuerza cuando me rio.

-Bueno, cocinemos algo para calmar al monstruo- Tomo mi mano para llevarme hasta la cocina.- ¿Qué queres comer?-

-Mmm… Hagamos algo sencillo, ¿Qué te parece piza?- Sonreí.

-Excelente-

Tomamos todas las cosas que íbamos a necesitar, para comenzar a hacer la mezcla de la masa. Agarre un bol para verter la harina pero una pequeña ráfaga hizo que callera un poco en mi cara, dejándola algo blanca, por lo que Harry rio, entonces tome un buen puñado con mi manos para arrojárselo en la cabeza.

-¡Hey!- Protesto- Ahora vas a ver-

-¿Qué voy a ver? Si la que tiene la harina soy yo- Dije desafiante.

-No por mucho- Lanzo una de sus miradas, esa que me hace sentir nerviosa, por lo que corrí a protegerme atrás de la mesa.

-No vas a poder- Le dije burlona.

-A que si- Dijo mientras me corría alrededor de la mesa.

-No- Dije tirándole más harina en la cara.

-Si- Dijo arrebatándome el paquete.- ¿Ahora quien tiene el control?- Sonrió perversamente.

-Yo- Salí corriendo al living.

-Te voy a atrapar- Dijo detrás de mí pero fui más rápida y me escondí.- ¿Dónde estás?- No conteste, me escabullí de nuevo a la cocina buscando otro paquete- ¿Dónde estás?- Lo volví a escuchar en el living.

-Acá- Dije detrás suyo mientras le tiraba harina.

Él se acercó, me empezó a tirar casi todo encima mientras yo intentaba hacer lo mismo pero él me interrumpía con su mano ya que trataba de que no pudiera llegarle nada. Éramos unos locos, estábamos completamente llenos de aquella sustancia.

-¿Qué tal una tregua?- Me tendió su mano-

-Está bien, por ahora-

Me tomo de la cintura suavemente, mientras me besaba. El si me volvía loca, aun todo sucio estaba hermoso.

-Somos raros- Dije.

-Eso es bueno, somos una pareja de raros y me encanta- Dijo volviendo a besarme.

-Loco-

-Sí, con orgullo- Sonrió.

-Te quiero- Dije.

Me miró fijamente, me levanto para poder llegar mejor a mis labios, ya que mido 1.62 m y el 1.85 m, me dio muchos besos y me susurro al oído.

-Yo mucho más preciosa-

-¿Vamos a cocinar?-

-Sí, vamos- Me llevo a cuestas hasta la cocina.

-Empecemos-

Acomodamos como pudimos el gran lio que habíamos armado, realmente estaba todo desastroso pero no me molestaba limpiarlo ya que nosotros fuimos los que hicimos semejante desorden.

-Amor-

-¿Si?-

-¿Si yo termino con la comida mientras te bañas? Así después me baño y comemos-

-Claro- Dije

-Anda amor, que estas sucia- Me sonrió.

-Lo se Harold, lo sé- Mire su cara, no le gustaba que le dijera así pero yo disfrutaba molestándolo ya que pone esas caras que tanto me encantan.- Ya voy-

Salí rápidamente de la cocina, prepare mi ropa, hice mis cosas en el baño para después dedicarme a bañarme. Adoraba sentir la lluvia bien caliente en mi cuerpo, me relaja, me hace sentir bien, aunque trate de no quedarme mucho tiempo para no dejar solo a Harry. Después de unos minutos acabe.

-Ya estoy amor- Dije al descuido.

-Amor, me dijiste amor- Dijo mostrándome una gran sonrisa. Asentí- Es que yo no quería apurarte por eso me sorprendió que lo agás-

-Lo sé, pero no me molesta, solo me cuesta un poco aun así gracias a vos me estoy acostumbrando-

-Me alegra amor- Dijo besando mi frente- Bueno, no tardo-

Me dedique a preparar la mesa, a limpiar todo lo que habíamos ensuciado en el living ya que no quería dejar un desastre en la casa. No me llevo mucho tiempo ya que solo era harina, por lo que pase unos trapos, repasar un poco los muebles y limpiar el piso. En esos instantes paso en frente mío Harry, solo llevaba una toalla adherida a su cintura por lo que mis ojos se cerraron instantáneamente pero el al notar mi acción se acercó, tomo mi mentón.

-Amor, no pasa nada, solo vine por mi camisa-

-Es solo que no me acostumbro-

-Está bien, vamos despacio amor no hay nada que temer-

-Gracias-

-¿Por qué hermosa?-

-Por entenderme y no apresurarme-

-No es nada, sabes que quiero ir despacio, nunca te forzaría a nada-

Le sonreí, y a los segundos me beso para luego irse a terminar de cambiarse.

Comimos la deliciosa piza que preparamos, la verdad es que estaba muy buena, me gustó muchísimo. Tenemos que cocinar más veces juntos, pensé. Después de eso nos fuimos a dormir, pero Harry me llamo para ver una película en su cuarto por lo que rápidamente acepte, me encantaba estar con el más que nada en el mundo.

Conociendo a HarryHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora