Luego de entrar, subimos las escaleras dirigiéndonos a la que parecía ser mi pieza.
-¿Dejo las cosas acá?- Dijo Harry.
-Si, en cualquier lado-
El dejo las cosas muy cerca de mí, encerrándome entre la cama y todos los bolsos, cuando quise darme vuelta me tropecé y al caer lo tire a Harry también. No podía parar de reírme. El solo me observaba dulcemente.
-¿Estas bien?- Le dije aun riéndome.
-Sí, aunque sos bastante pesada- Rio
-¡Ey!- Le di un golpe.
Harry clavo su mirada en mis ojos, se notaban lo hermosos que eran, sus ojos verde cristalinos me encantaban, me transportaban a otro mundo. Me observo un momento hasta que corrió un rulo que estaba en mi cara, pasándolo detrás de mí oreja y no saco su mano, simplemente la movió hacia mi mejilla, acariciándola suavemente con su pulgar. Una corriente eléctrica recorrió mi cuerpo, recordé que fue esa misma sensación la pasó por mi cuerpo cuando estuvimos a punto de besarnos.
-¿Por qué tenes que ser tan hermosa?- Dijo tiernamente mientras sus mejillas tomaban algo de color.
Yo iba a responderle, estaba embobada con el, pero algo me distrajo, escuche que alguien subía por las escaleras, rápidamente reaccione, me pare y ayude a Harry, no quería que nos encontraran en una situación como esta.
-Siempre lo mismo- Dijo enojado –Siempre nos interrumpen- Protestó.
Yo solo sonreí por su actitud, de verdad me estaba gustando, se veía tan tierno enojado como un niño pequeño, en esos momentos me daban ganas de apretar sus preciosas mejillas, estaba matándome por dentro al no poder sentir sus labios sobre los mios, al no tenerlo cerca, aunque su simple presencia me ponía nerviosa lo queria cerca.
-Chicos, vamos a comer- Dijo Anne sonriendo.
La seguimos hasta llegar al comedor, mientras caminábamos se podían escuchar los quejidos de Harry, creo que enserio quería que estemos solos. Realmente todo se veía riquísimo, la mesa estaba más llena que nunca, lo bueno es que yo era una verdadera glotona y no iba a desperdiciar la comida, lo que creo que impresiono a todos.
-La verdad nunca pensé que comías tan bien- Dijo Edward - Creí que eras de esas chicas que se cuidan- Me miro incrédulo.
-Para nada, me encanta comer-
-Se nota- Dijo Harry riendo.
Le dirigí una mirada asesina. Creo que lo intimide porque bajo su mirada hacia su plato, solo tenía una media sonrisa que dejaba ver sus hoyuelos. No podía creer como hacia eso, con un simple gesto me tenía rendida a sus pies.
El almuerzo transcurrió algo tranquilo, ya que los papas de Harry querían saber todo de mí, y yo no tuve ningún problema en contestar sus preguntas excepto las que hicieron sobre la mujer que me dio la vida, pero ellos se dieron cuenta enseguida de mi reacción, ya que a pesar de ser fuerte no soportaba hablar sobre eso y se me cristalizaban los ojos, trate de reprimir un par de lagrimas que querían escapar. En ese instante Harry clavo su vista en mi, creo que se dio cuenta lo que me pasaba.
-Emm… Jeanne, si ya terminaste de comer te ayudo a desempacar-
-Si, si quieres- Dije dándole la oportunidad de cambiar de opinión.
-Vamos- Miro a Anne - Después lavo yo, no te preocupes ma-
Anne asintió. Nos fuimos hacia mi pieza, tenia bastante que hacer y si quería sacar todas mis cosas me convenia empezar en ese momento, saque un par de remeras y las acomode en el placar, mientras tanto Harry me observaba, dio un par de pasos hacia la maleta para sacar ropa.
-Esto, ¿Va acá?- Dijo mirándome
-Si-
Así estuvimos un rato en silencio, mientras que íbamos y veníamos con montones de ropa. Hasta que Harry hablo.
-Jeanne, no quiero ser pesado con el tema de tu mamá pero me gustaría saber algo-
-Bueno, dime- Le dije tratando de disimular mi nerviosismo.
-Me di cuenta como te pones cada vez que hablas de ella…- Hizo una pausa para observarme- Yo quería preguntarte si es por ella que lo haces- Miro mi brazo.
Mierda, me estaba preguntando algo demasiado intenso, demasiado profundo, demasiado mío. Hacia tiempo que yo había dejado de pensar en ese tipo de explicaciónes, ya que nadie notaba las marcas, mucho menos las recientes porque siempre tenia una forma de ocultarlo pero que justo el se interesara me complicaba mas las cosas, pues, si el pensaba mal de mi no se que haria.
-Es que yo… emm- No podía responderle, esto es tan difícil, mire sus ojos, me estaba alentando a seguir a terminar mi oración – Si, pero no-
-¿Cómo?- Pregunto confundido.
-Es que es solo una parte, es una de las cosas que me llevaron a eso- Dije arrepentida, no tendría que haberle dicho.
Me miro, pude notar como sentía lastima por mi en esos momentos y era lo que menos quería, que me tuviera lastima. Hubo un silencio incomodo y yo volvi a acomodar mi ropa, no sabia que mas decir
-Gracias- Susurro despues de un tiempo.
-¿Por qué?- Dije extrañada.
-Por contarme, por confiar en mi de esa forma- Se acerco lentamente hasta quedar a un par de centímetros, me tomo de la cintura y me abrazo.
Eso fue totalmente inesperado pero lo necesitaba, su abrazo me reconfortaba, me hacia sentir mucho mejor, hasta me hacia olvidar de mis problemas. Me apretó contra su calido pecho cada vez mas, de a poco aparto sus brazos hasta que quedamos frente a frente mientras me miraba dulcemente.
-Se lo que se siente- Dijo.
Lo mire extrañada, estaba muy confundida, es decir, ¿El se cortaba?, no podía espantar esa pregunta de mi mente, realmente me estaba carcomiendo por dentro y cuando decidí decirle algo el se estaba alejando de mi, se estaba despidiendo ya que tenia que ir a lavar los platos.
Deje todo como estaba y me tire en mi cama, necesitaba confirmar mi duda, pero el tiene la vida perfecta, sus padres lo aman y están unidos, le dan todo lo que quiere, creo que es hijo único, lo tiene todo, no puedo imaginar el motivo.
ESTÁS LEYENDO
Conociendo a Harry
RomanceUna vida problemática atrae mas problemas... pero por alguna razón atrajo mucho mas que eso, esta vez una persona, alguien dispuesto a cambiarlo todo aunque cueste. Un amor tan fuerte entablado en un lazo invisible, ¿Podrá superar los golpes?
