"-¿siempre?- ya no aguantaba más ella me iba a dejar
-Siempre- respondio y tres lágrimas cayeron de sus hermosos ojos
-¿Pase lo que pase?- no la iba a perder, no otra vez.
-Pase lo que pase, amor- y me besó."
-¿Disculpa?- la miré con una ceja levantada y expresión de indignación.
No podía creer que viniera a callarnos.
-Espera, ¿Lauren?- lentamente ella abrió sus ojos y yo asentí con firmeza, al mismo tiempo buscaba disimuladamente la mano de Camila.
-Hola Normani- sin más y ella me sonrió y dejo ver sus impecables dientes y su encantadora sonrisa. Ya la conocía y podría comparar la sonrisa de Barbie y la de ella y no vería diferencia alguna.
Me límite a sonreír forzando con todos los músculos de mi cara.
-¿Quien es ella?- miró a Camila como si fuera un espécimen. No sé exactamente si la miró con asco no.
-Soy Camila, mucho gusto- mi compañera le ofreció su delicada mano a la chica que se encontraba de pie en frente nuestro.
-¿Camila?- Normani tomó su mano y volvió a sonreír, esta vez no se tomó la decencia de mentir, simplemente duro unas milésimas y volvió a fruncir el seño.
Normani era hermosa. Sus labios pronunciados, sus cejas definidas, su impecable piel morena, sus mejillas marcadas delicadamente, sus caderas pronunciadas, sus piernas que dejarían a más de uno y una boquiabiertos, su abdomen marcado, su voz al cantar, cantaba espectacular, y su trase... no, eso no, Camila la superaba de lejos.
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A pesar de todos los adjetivos a favor por parte de Normani, Camila le ganaba, a mi parecer si. Ella, todo lo que era parte de Camila, me enloquecía. No le encontraba ningún defecto.
-Tu nombre es muy...latino- ella la miró como si Camila fuera un ser inferior y jaja compañeros Camila es y será alguien que supera los límites de la perfección.
"Tu nombre es muy latino", ¿en serio Normani?, yo estaba por creer que era Alemán o una cosa así por el estilo. Pero Normani siempre haciendo su apunte curioso, ¿que seria yo si esa morena?.
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-Bueno, ya la conociste y luego de tu advertencia ya puedes ir a sentarte, muchas gracias.
-Uy wey, se prendióestá mierda.
-Ahora no Camila, el español lo puedes hablar en otro momento-
-Bueno, no entendí un trasero, y sí Lauren, me voy a sentar, un gusto verte y ver a tu- sonrió nuevamente y estaba a punto de partirle la cara- un gusto de verte Camila.
Y se fue a sentar meneando su cadera a la vez que varios pasajeros dejaban caer baba por todo el piso del avión.
-No tenias que hablar- estaba muy molesta y no sabia el porqué.
-Lauren- me agitó la mano- Lolo, amor- hizo un puchero que me clavo una estaca en el corazón. Morí y reviví en ese instante.
-Camila, si ella llegaba a decirte algo ofensivo le iba a partir la cara- mi sangre era lava que pasaba por mi cuello, estaba pensando en miles de situaciones en las que defendería a Camila de Normani, de la Azafata, del piloto, del mundo.
Si era necesario haría ceizas al mundo por proteger a Camila.
-Lauren, tu siempre me vas a proteger, va en tu ADN proteger al débil, no me siento débil pero tu me proteges tanto que me haces sentir como una bebé, amor.
-Ya Camila- abrí los ojos y la miré a ella.
-¿Qué?-pronunció a la defensiva.
-La palabra "amor" se escucha tan hermosa en tus labios.
-Tu nombre se escucha hermoso en mis labios- Camila se transformó en una chica que intentaba seducirme.
Me equívoco. Ella ya había logrado eso. Me había conquistado hace mucho tiempo.
Camila sacó su celular y su cara cambio drásticamente. Ella buscaba con intensidad alguna cosa en su celular. Era muy gracioso y tierno verla estresada por no en contra lo que quería.
-Lauren, mira esto- ella me acercó su celular y yo puse mis manos encima de ella. Ese contacto me daba pequeñas descargas que erizaba mi nuca y se sentía tan bien.
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Hice todo el esfuerzo del mundo por no soltar una carcajada. Pero fue imposible.
En ese momento sucedieron 4 cosas
1. Camila me besó para callar mi risa.
2. Mi corazón se hizo un trapo y todas y cada una de las partes que no habían vuelto a juntarse lo hicieron en ese roce de labios.
3.La azafata, Katherine, estuvo mirando cada segundo del beso, que para mi fueron horas y microsegundos.
4.Terminó el beso y sonrió y lentamente abrió sus ojos y pude ver amor, felicidad, y muchas emociones encontradas.
Muchos votos perros, y subo capítulos con imágenes para hacerlo más didáctico.