Capítulo 44: ¿Sofia?

670 56 11
                                        

Lauren

¿Dónde carajos te puedes esconder en un cuarto?

No soy una rata o algo parecido como para esconderme en un agujero. Tampoco creo que hayan ratas en este lujoso edificio.

¿Que hacer?

Mientras tomaba esos cinco minutos que me dio Camila, recordé la ultima vez que había visto a Sofia; fue un año antes de la última vez que vi a Camila.

Flash Back

-¿Qué te trae por aquí?

-Vengo por helado ya sabes.

Sofia había entrado a la misma heladería que yo, verla me causó cierto escalofrío. Ella no sabia el loco amor que le traía a su hermana, aunque siempre nos molestó con que estaríamos juntas y haríamos tijerita y esas cosas.

Siempre se me hizo muy fácil hablar de sexo, me encanta el sexo o mejor dicho: me encanta hablar de sexo. Es facinante como dos cuerpos agitados llegan al extasis. Todo bien hasta ahí,  pero cuando hablaba con Sofia de su hermana era realmente incómodo,  ella era mayor que yo por tres años, no era la gran cosa, pero ya había iniciado su vida sexual.

La apreciaba mucho, porque cuando me peleaba con su hermana, Sofia salia a defenderme y me ayudaba a solucionar las cosas de "mejores amigas". Es muy graciosa, aunque su humor es rojo.

-¿Para Camila?-señaló uno de los dos helados que traía.

-Ya quisiera- dije con desgano.

-¿Peleas entre ustedes ?- dijo curiosa.

-No, solo que no hemos podido hablar, ella anda muy ocupada.

Yo le contaba muchas cosas a Sofia, cosas que no era capaz de hablar con Camila, porque sabía que se enojaria, le darían celos o simplemente me reclamaría. Con Sofia hablaba de mis conquistas, de los chicos que me pretendían y que me diera un consejo. Era muy buena en eso.

Y ella sabía cuanto amaba a su hermana, obviamente sospechaba que mis sentimientos hacia Camila eran diferentes a una amiga normal, por dios quien no sospecharía,  cuando Sofia molestaba a su hermana menor, yo la defendía, sin importar su opinión,  luego Camila me pedía que disimulara un poco.

-¿Quieres llevarle algo?

-¿Tu papás... van a estar en casa?- dude en preguntar, pues sabía lo que me diría.

-¿Van a coger?- Exacto,  eso mismo pensé que iba a decir.

-No, solo quiero verla un rato- su cara lo decía todo, no me creyó ni una sola palabra.

-Vamos, yo te acompaño.

Caminando nos fuimos riendo mientras ella me contaba historias de su novio y ella. Me reí mucho, tanto que me dolía el abdomen.

-Me gustan tus ojos- alce una ceja ante su comentario.

-Solo son verdes.

-El color esmeralda no es cualquier color, pero no sólo es el color, sino, lo que transmiten.

-¿Gracias?- dudosa, vi que había desaprobación en su mirada, deduje que esa no era la respuesta que ella esperaba.

Al llegar a su casa ya me había comido los dos helados que había pedido, era una fanática de los helados otra cosa que tenia en común con Sofia.

-¿Camz?- llame con suavidad.

Nadie salió. Sofia ya se había ido a su cuarto, como era se esperarse. Estuve ahí unos minutos y fui en busca de mi nov... mejor amiga.

El Vuelo (camren)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora