Capítulo 38

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Camila

-Me voy a quedar a vivir aquí el resto de mi vida- comí otro pedazo de fruta.

-¿Te gusta, princesa?- ella río levemente- no podrías costear este lugar por tanto tiempo.

-Mis papás son dueños de cuatro empresas en Miami. Te aseguro que puedo costear lo que quiera- su cara lo decía todo. Había herido su ego, pero cambio rápidamente a una sonrisa de superioridad.

-Mis papás tienen son co-dueños de tres hoteles Hilton, y son propietarios de dos universidades prestigiosas en Nueva York. Y yo tengo dos clínicas veterinarias de nombre, recibo animales muy extraños. ¿Puedes creer que me llevan tapirs?  Es realmente maravilloso- bien, me declaro masacrada por su dinero.

-¿Desde cuando tus papás tienen universidades?

Ella se encogió de hombros, se le notaba que gozaba de su riqueza.

-¿Jugamos a "que prefieres"?

-Fenomenal.

-¿Qué prefieres, tener un pito en tu frente o una vagina en tu espalda?- Dos personas que iban pasando nos miraron boquiabiertas, yo escupí mi jugo.

-¿Cómo me preguntas esas cosas acá?

-Me conoces mejor que nadie, no tengo miedo- su sonrisa me dio una paz inexplicable, me sentí segura.

-Okay- respire hondo, sabía que había aceptado este juego y ella pondría las cosas pesadas- Prefiero una vagina en la espalda- dicho esto ella soltó un risotada que me hizo sentir incómoda hasta por como estaba vestida.

-JAJAJAJAJAJA

-¿Te puedes callar?- le pegué una patada debajo de la mesa.

-¿Qué te pasa, loca?-sobó su pierna del dolor.

-Deja de reírte asi, y vuelves a decirme loca y haré que te arrepientas- la amenaza iba muy en serio.

-No te tengo miedo gati...- su sonrisa burlona se borro, Lauren se quedo estática. Su boca formaba una "O" perfecta.

-¿Qué te pasa?- gire mi cabeza en dirección a lo que estaba viendo Lauren- La puta que te parió.

-¡Oye!, cuida ese vocabulario.

Hice caso omiso a su comentario. La maldita azafata necesitada estaba entrando por el living, con sus maletas y demás. Su uniforme completamente rojo y una boina rojo carmesí.

-Solo le falta el letrero de "zorra" en la frente y quedamos contentos todos- comenté.

-Camila, cuida esa boca, de lo contrario no me vuelves a besar hasta dentro de 4 días- la miré sorprendida.

-Amor, ni tu durarías tanto tiempo sin mis labios.

-Camila, hablo en serio- volví a ignorarla y busqué a la perra esa.

Nada, ya se había marchado.

-¿Crees que ella se este quedando en este hotel?- Lauren no dijo nada, lo tomé  como una afirmación.

《Apareció la hija pródiga》

《-¿porque siempre que hablas tiene que ser por algo negativo?, de vez en cuando un apoyo no vendría mal》

Está bien... ¡Hurrah camren!》

-Camren- repetí.

El Vuelo (camren)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora