Domingo 17 de Junio, 2016
20:10 p.m.
Su primera semana había resultado ser la más difícil. Y no era para menos de esperar, después de todo, era el inicio del período de adaptación.
Habían despertado todos los días a las seis de la mañana a entrenar y fortalecer su rutina de entrenamiento. Por cada día que pasaba, la rutina incrementaba un minuto por ejercicios. Para el día sábado no hacían 20, sino 50 minutos de calentamiento y diez más por actividad individual. Luego de entrenar, no podían hacer ciertas cosas. Debían seguir su dieta de manera estricta, especialmente Lance, quien iba poco a poco aumentando libras. Pero no podría unírsele al resto sino hasta el lunes de esa semana. Debía ganar mucho peso para entonces.
Pero finalmente había llegado el domingo, y con ello su único día de descanso. Pero si no estaban entrenando para su misión rescate, estarían planeándola, según la condición de la MI6 para tener ratos libres. Así que, mientras en sus ratos libres debían hacer actividades beneficiosas para su cuerpo y mente y chequeos médicos, los domingos en particular debían dedicarse netamente a investigar todo lo posible sobre el Área 51 y evaluar posibles riesgos para garantizar el éxito de la misión.
Y ahí estaban, viendo su tercer documental en el televisor acerca del Área 51.
—¿Será que realmente ahí habrá OVNIs o sólo será un mito?
Lance y Lyodd observaron al rubio y luego se dirigieron a la pantalla del televisor. Tomaron un par de palomitas y luego soltaron un bufido. El tema polémico y trillado que les encantaba tocar a los turistas más curiosos y aficionados respecto a lo que realmente había en el área, ya había sido aclarado un centenar de veces.
—Ya lo oíste. No hay ONVIs, solamente son naves experimentales y esas mierdas.
Las objetividades de Lyodd dejaron un sabor agrio en las bocas de Noah y Lance. Quizá era cierto y no había realmente nada del espacio exterior, ¿pero qué tal si sí había algo más allá de nuestro conocimiento?
—Bueno, ¿y qué hay de los aliens?
El castaño lleno de respuestas se quedó atorado en la pregunta. No podía probar que la vida extraterrestre no existieera ni comprobar que sí lo hacía. ¿Pero en opinión personal...?
—Segun yo, deben existir. Digo, existen ustedes. Todo es posible en estos días.
—¿De qué están hablando?
Harvey apareció con una bandeja de carne asada entre las manos y finalmente volvía a unirse al grupo en el sillón. Se habían turnado los quehaceres de la casa (lavar los platos, asear la ropa, limpiar el baño, ordenar la sala, hacer la comida, etc.) y habían fabricado un horario totalmente justo para rotar los turnos cada semana. Ese último día de la semana, era el último de Harvey lavando los platos, Noah barriendo la sala, Lance limpiando el baño y de Lyodd lavando la ropa. Y ya que Harvey lavaba los platos, a Noah y Lance les tocaba cocinar juntos –al ser los trabajos más ligeros–; No había resultado ser placentero para ninguno, especialmente para Lyodd. El olor que emanaban las prendas de Harvey después de cada entrenamiento era amargo y muy apestoso. Por lo mismo, el castaño ahora entraba sin camiseta y a puertas abiertas, porque a él mismo le molestaba su olor con ese olfato agudo. Y respecto al baño que Lance debía limpiar, era tan vomitivo cada vez que uno salía que imploraba hallar una forma de arrancarse la nariz y los ojos en el proceso y además de eso, se prometió que nunca más, mientras a él le tocase limpiar el baño, volverían a comer burritos.
Y hablando del baño, ese pequeño cuarto de aseo les había salvado de la asquerosidad que venían arrastrando por días. Y como era de esperarse, tan pronto lo obtuvieron, ese mismo día hicieron del baño una cochinada con tal de que ellos quedaran pulcros y plenamente aseados. He ahí la razón por la cual Harvey desfilaba por el Penthouse con el cabello corto, Lance sin una barba topuda ni cabello largo, Lyodd con el rostro y mente despejada y Noah... bueno, él nunca había sido muy partidario de las razuradoras y esas mierdas, por lo mismo sólo se había cortado un poco el cabello. Toda la vida había deseado una barba, ahora que la tenía no la iba a desechar porque los demás así lo hacían.
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New Generation » One Direction
FanficCuando un viajero en el tiempo alerta a la sede del gobierno británico que una invasión alienígena está en camino, naturalmente no le creen. Sin embargo, las cientas de pruebas que dejó con ellos dejaron muy en claro lo contrario. No podían haber c...
