4- Extraño sueño

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A veces la vida es extraña o tal vez es el universo quien se esmera en mandarnos señales, pero el ser humano es ciego por naturaleza y siempre necesita más…

Habían pasado 5 días, 5 largos y agotadores días en los cuales David y Camila habían intentando visitar lo máximo de la ciudad, paseado por las calles, conocido pequeños restaurantes, bares y evidentemente algunos monumentos. En esos 5 días no tuvieron ningún tipo de encuentro ni con Lauren y menos aun con Carmen, algo que alegraba y entristecía a partes iguales a la morocha. La verdad es que se sentía bastante mal por lo ocurrido en el bar, aunque todo hubiese sido un mal entendido, no podía evitar sentirse algo culpable porque en el fondo ella sentía atracción hacia Lauren. Pero sabía que todo aquello era una locura, no la conocía de nada y encima ella tenía novia y sentía que por su culpa ellas habían peleado. David, por lo contrario estaba muy emocionado, le encantaba Italia, le encantaba las italianas, le encantaba el ambiente…bueno…le encantaba todo, pero tenían que pensar en seguir con sus planes y empezar a pensar en cómo seguiría aquella aventura.

Los dos jóvenes iban caminando por las calles de Roma, disfrutando de aquel soleado día.

-Entonces…¿Qué prefieres…el autostop o alquilamos un coche? Yo estoy encantado con la idea de volver – Dijo guiñándole un ojo

-Ya me imagino! – Sonrió

-Enserio, tenemos que pensar en ello…ya llevamos 5 días aquí, ¿Tendremos que prepararnos, no?

-Bueno, la verdad es que no suena nada mal lo del alquilar un coche, aunque también podemos viajar en tren o autobús.

-No…ni hablar! Eso no tiene gracia!

-Ok…como quieras…vayamos a preguntar cuánto nos cuesta lo del coche…

David sonrió satisfecho mientras que seguían caminando, pero de repente se detuvo delante de una pequeña tienda que llamo su atención.

-Hey espera…mira… - Dijo señalando la vitrina

-¿Que pasa? – Se acerco – Waouhhh es preciosa!

-Dios…que pedazo guitarra! Ven…entremos! – Le agarro por el brazo arrastrándola hacia adentro.

Los dos entraron en aquella pequeña tienda de música, David miraba entusiasmado todo lo que veía, se acerco a la guitarra que segundos antes había admirado a través del cristal.

-La quiero! – Exclamo de repente

-La verdad es que no está nada mal…encima no cuesta tanto – Dijo mirando el precio

El chico seguía embobado observando el objeto, el dueño de la tienda se acerco.

-Buongiorno…¿Bella, no? – Dirigiendose a la guitarra.

David se giro hacia el hombre.

-Si…molto…molto bella! Puedo...puedo tocar – Intento hacer gestos para hacerse entender.

El hombre le regalo una sonrisa y bajo la guitara del escaparate, el chico la cogió y comenzó a tocar algunas notas mientras que Camila le miraba con una gran sonrisa, su amigo tenía mucho talento, no es de extrañar que siempre se ocupaba de componer la música de su banda, también tocaba la batería y cantaba, aunque no oficialmente.

-Waouhhh sei veramente buono… - Exclamo el hombre sorprendido

-Grazie! – Sonrió – La compro!

-Genial...más trastos – Susurro burlonamente Camila

-¿Has dicho algo?

-No…nada…es perfecta!

DestinadasHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora