Estaba sola, sentada en una de las mesas. Ella aún no me ha visto pero sospecho que pronto lo descubriría.
A sabiendas que en cualquier momento lo sabría, decidí acercarme a ella. Algo me decía que era su culpa que estuviésemos atrapadas.
Camino con sigilo hacia donde estaba, cuando algo llama mi atención.
Oh, Dios. ¿A caso es un libro y no un pene el que tiene entre las manos? Esperen, ¿siquiera Amber sabe leer?
Claro que sabe, por algo está en esta universidad -me regaño a mí misma.
Cuando llego a su lado, ella levanta la vista. Alza una ceja y vuelve a bajar la mirada, concentrándose en lo que estaba leyendo.
-Amber...
-Cállate, me desconcentras.
Genial, empezamos muy bien. En serio.
-Hey idiota, ¿te das cuenta que cerraron la biblioteca y nos dejaron a nosotras dentro? -me cruzo de brazos, mirándola furiosa.
Ella suspira con gran dramatismo, cierra el libro y mira hacia la gran puerta de madera que en efecto, estaba cerrada -Eso parece.
-¿"Eso parece"? ¿Es todo lo que me vas a decir? -ella se encoje de hombros y asiente-. ¿Es que a caso no estás enojada? ¿No quieres largarte de aquí? Cuando mañana vuelvan a abrir y descubran que estamos aquí, ¡vé a saber qué castigo nos darán! -grito y comienzo a caminar de un lado a otro.
-Oye, créeme cuando te digo que preferiría estar encerrada en una habitación con miles de arañas que estar encerrada contigo -alzo una ceja pero no se lo discuto. Compartimos el mismo sentimiento-. Así que sólo relájate, mañana contaremos cómo fueron las cosas.
Abre el libro y vuelve a esa linda tarea de ignorarme. Eso me saca una sonrisa burlona.
-¿Por qué lees? -miro sin nada de disimulo la tapa del libro- ¿Biología? ¿A caso quieres saber si te puedes agrandar las bubis sin necesidad de una cirugía? -me burlo y ella me fulmina con la mirada.
-Se le llama "estudiar", genio.
-¿Qué pasó? ¿El profesor no aceptó a la pobrecita de Amber para coger con ella? -volví a burlarme, poniendo una voz burlona y haciendo muecas con mi boca.
-Fui yo quien no quizo -vuelve a fulminarme con la mirada.
-Oh, claro. Tu nunca te acostarías por dinero ni mucho menos por calificaciones... -digo con un gran tono de sarcasmo.
-Y si lo intenté ¿qué?
Me reí, corrí la silla y me senté frente a ella-. Oh vamos, cuenta.
-Claro, y yo te voy a contar de mi vida -murmura.
-¿Me lo vas a negar?
-Veamos, Skyler. Soy capaz de hacer cualquier cosa por lo que quiero. Ya sea acostarme con un profesor para poder aprobar o lo que sea. Y créeme, no me da asco acostarme con quien sea, cual sea su sexo y la edad que tenga -dice seriamente. Nunca sentí tanto odio y asco hacia una persona.
-Das asco.
-Por favor, no te hagas la virgen. ¿Qué me dices de Conny? Sé muy bien que andan juntas -sonríe con malicia y la miro sorprendida ¿cómo sabía?
-No sé de qué hablas.
-De acuerdo, actúa en la negación -ella ríe-. ¿Y qué me dices de Ashton? Me imagino que lo habrás superado, ¿verdad? -vuelve a sonreír maliciosamente. Odio que haya tocado ese tema. Me lleva exactamente al día en el que rompí con él y eso hace que se me estruja el corazón-. Todavía no puedo creer que lo hayas dejado ir... -ríe y decido levantarme de la silla y alejarme todo lo posible de ella pero para mi mala suerte ella me sigue-. ¿Recuerdas cuando lo besabas? Su boca me tiene loca. Vaya, hice una rima -rió.
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Shut up! I love you #Wattys2016
JugendliteraturSegunda parte de "Shut up! I'm lesbian": -¡Callate! Te amo -me tomó por los brazos y me acercó a él-. ¿Es que no lo entiendes? -No parecías amarme mientras te revolcabas con esa perra -me mira con dolor tras haber dicho eso. Pero ya no confío en él...