Narra Laura.
*Bitácora de Laura*.
Día quince: no sé cuanto más puedo aguantar. Maldito profesor, maldita detención.
No paraba de repetir esas palabras en mi mente, había estado en esta sala triste y aburrida hace una hora, pero se sentía como si fueran años. Quería mirar por las ventanas, pero una cortina me lo impedía, y justo hoy no había traido ningún libro. Una tortura total.
-Escuchen.- Dijo el profesor, llamando mi atención de inmediato. -Tengo que salir un momento, no hagan ruido y no salgan de la sala.- Todos alumnos presentes asintieron con sus cabezas.
Esperé a que saliera de la sala para sacar mi teléfono y poder revisar mis mensajes.
Julipedia: Tú mamá me preguntó por ti ¿Le digo?
Ele: ¿Donde estás? Voy a tu casa.
Papá: Estás en problemas.
Bicho raro: Antipática odiosa.
Un mensaje llamó mi atención ya que era de un número que no tenía guardado. Quizás era un psicópata en cubierto que quería mi flor, o quizás era el tipo de Trivago.
Desconocido: Hola Laura, soy Manuel.
Yo: ¿Cómo tienes mi número?
Manuel: Tengo mis contactos ;)
Yo: Sí, claro. ¿Fué Elena verdad?
Manuel: Sí, te estaba buscando y me dijo que era tu amiga.
No pude seguir escribiendo, porque en ese momento sonó la campana indicando que podía irme al fin. Fuí corriendo mientras daba saltos de alegría por el pasillo principal hasta la salida, para poder salir de esta cárcel.
-¡Libre soy! Libre...- Levanto la vista y veo a mi padre con el ceño fruncido. -Hola papi.- Digo con cara de niña buena.
-Es recién el primer día hija.- Dijo mi papá empezando un sermón mientras ibamos de camino a casa- Debes aprender a controlarte, ya ni te reconozco.- ¿Wuat? Ni que me salieran alas.
-No fué para tanto.- Dije al rodar mis ojos con una clara cara de fastidio. -Sólo me aburrí y empecé a conversar... -Fui bajando mi tono de voz hasta llegar a un silencio incómodo.
La mirada de desaprobación y rabia de parte de mi papá hizo que me sintiera como una niña de 5 años. Indefensa y temerosa.
-¡Basta, Laura Paz!- Cómo odio mi segundo nombre y más cuando lo dicen voz alta. -Llegando a casa subes a tu habitación, estas castigada.- Figurativamente pone punto final a la conversación.
Y eso hice, apenas llegamos subí las escaleras, pisoteando cada escalón con más fuerza que el anterior hasta entrar a mi habitación y colocar pestillo a mi puerta. Observo atentamente mi cuarto, las paredes color amarillo pastel, mi cama en el rincón mirando a la puerta y mi escritorio que está en frente de una ventana amplia hacia los costados que da a la calle principal del vecindario. Todo en su lugar, a excepción de una ropa que está tirada.
Me asomo y veo la casa de enfrente, la de Elena, parece que está en su habitación ya que la luz está encendida. Dirigo mi mirada a la casa del lado derecho de la mía, que es la de Fernando, pareciera que no hay nadie. La casa de enfrente de esta es la de Joaquín, que iba llegando con unas bolsas en sus manos. Volteó hacia el lado izquierdo para ver la de Julietta, quien jugaba con su perro en el patio delantero. Y luego veo la casa de enfrente a la de ella, la de David y Alex, desde mi ventana sólo se podía ver la habitación de ellos, ya que la compartían, pero ellos no parecían hacer nada, se veía una silueta frente a la ventana con la cabeza agachada y supuse que alguno de ellos estudiaba o hacia tareas.
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S I X T E E N.
Teen FictionLaura es una chica de 14 años que está recién entrando en la etapa de la pubertad y con esta también se da cuenta que tiene sentimientos hacia su mejor amigo, David. Por otro lado David tiene 17 años y gracias a su inmadurez, nunca se dio cuenta de...
